Con Federico Preve, un médico que fue electo diputado por Canelones por el Frente Amplio

“Creo que hay una crisis en el sector salud. No es una crisis profunda, se puede estabilizar, pero sí es una crisis sentida. Se siente en los precios de los tickets de medicamentos o en la falta de acceso a medicamentos en ASSE”, dice el diputado electo Federico Preve.

“La crisis en la salud no es profunda pero sí es sentida”

El futuro diputado sostuvo que las dificultades en el sistema de salud se hacen notar “en los precios de los tickets o en la falta de acceso a medicamentos”. Agregó, por otra parte, que impulsará un proyecto de eutanasia.

Federico Preve es médico de profesión y tiene experiencia en el ámbito sindical. Decidió postularse al Parlamento porque entiende que la política, como la medicina, es una herramienta de servicio. Fue elegido como diputado en representación de Canelones, tras un acuerdo entre Progresistas 76 y el Espacio 609, ambos del Frente Amplio. Federico Preve dialogó con HOY CANELONES sobre las expectativas para el próximo período legislativo y la salud en Uruguay, entre otros temas.

¿Qué líneas le interesan tratar en Diputados? Imagino que la salud será una de ellas…
Sin duda. Yo soy neurólogo y también fui directivo del Sindicato Médico, por lo que me parece que es el área donde tengo algo de conocimiento acumulado para poder aportar. Además, por la situación del empleo en Uruguay y porque tuve diez años de militancia sindical, me interesa lo vinculado al trabajo. Obviamente que estas cosas se van a acordar en la bancada general y distribuiremos la tarea con un enorme equipo, pero me interesarían, además de la salud, los asuntos laborales, para intentar mejorar las condiciones de trabajo, que no se vulneren derechos y que haya empleo de calidad.
Otra cuestión que vengo militando desde hace muchísimos años y en esta legislatura no se pudo aprobar es la muerte digna. Voy a plantear desde la banca de Progresistas un proyecto de ley de eutanasia, que puede ser similar al que se acordó en esta legislatura y tuvo media sanción o puede ser uno nuevo. Plantearé el que tenga mayor consenso, para que se amplíe la agenda de derechos y la gente pueda decidir morir con dignidad, en situaciones determinadas y con un marco de garantías razonable.

En cuanto a la salud, usted entiende que existe una crisis en la actualidad…
Creo que hay una crisis en el sector salud. No es una crisis profunda, se puede estabilizar, pero sí es una crisis sentida. Se siente en los precios de los tickets de medicamentos o en la falta de acceso a medicamentos en ASSE. Se siente en la falta de control del Ministerio (de Salud Pública) en las mutualistas, cuando tenemos que esperar para los especialistas y las cirugías. También se siente cuando el Ministerio no cuida la salud de la gente y le hace caso, por ejemplo, a las tabacaleras. Creo que hay un tema de recorte en ASSE, de falta de control al mutualismo y de falta de cuidado en las políticas generales.

Yamandú Orsi mencionó en el debate del pasado domingo la necesidad de hacer cambios en el Sistema Nacional Integrado de Salud. ¿Qué modificaciones se podrían aplicar?
Hay cambios en la potenciación de la Junta Nacional de Salud, que es la que dirige y fiscaliza al mutualismo. Hay que hacer cambios para que en las mutualistas mejoren los tiempos de espera y se reduzcan los tickets para la atención a las enfermedades más frecuentes. También hay que hacer algunos cambios en ASSE para que profesionalice la gestión y vuelva a tener medicamentos para entregarle a la gente, y que se priorice la atención territorial en todo el sistema: cuanto más cerca de la gente, mejor. Tenemos un plan de emergencia en salud mental, de prevención del suicidio y atención de las adicciones. Además, Yamandú mencionó la posibilidad de desarrollar un centro de salud de segundo nivel para la costa canaria, algunos sectores de Maldonado y otros puntos de Canelones.

Otro de los temas mencionados en el debate, que vuelve cada tanto, es la gestión de la pandemia. ¿Cómo evalúa el manejo de la pandemia? ¿Todo fue malo? Porque hay cierto apoyo de la población al accionar del Gobierno en ese momento…
Creo que hay que dividir la gestión de la pandemia en etapas. El primer año, el Gobierno tomó algunas decisiones de restricción de la movilidad y la gente hizo caso a esas restricciones, tuvimos una cuarentena que fue voluntaria, que no fue obligatoria. Luego Uruguay rechazó las vacunas, no sabemos bien por qué. Hay una situación que no está del todo transparente con eso. Las vacunas demoran en llegar al Uruguay y se comienza con una vacunación a partir de que empieza la segunda etapa de contagios de una nueva variante, que además era un poco más agresiva. En 2021 no hubo la restricción de movilidad que hubo en el 2020, que resultaba necesaria mientras se vacunaba, y durante cuatro meses tuvimos una situación que fue de las peores del mundo, con altísima mortalidad. Luego de que logramos la vacunación, pudimos estabilizar la situación en una tercera etapa de estabilidad.

F.G.