“No somos la cadena sino un eslabón de esa cadena. Somos parte de algo”
El actor, miembro del elenco fundador de Teatro Eslabón, habló con HOY CANELONES sobre las cuatro décadas de la compañía local.
El Teatro Eslabón, de la ciudad de Canelones, recibió días atrás un reconocimiento de la Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay por los cuarenta años de trayectoria de la compañía. El destaque se da en un año de celebración y mucha actividad para el colectivo teatral.
Carlos Sorriba, actor, director e integrante fundador de Eslabón, compara el recorrido y la permanencia del grupo con los frutos de una unión movida por el amor. Por el amor al arte, el amor al público y el respeto a la crítica. Por la conciencia y el compromiso de ser un eslabón más de una cadena que los nutre y los supera.
Desde siempre
Sorriba valoró el reconocimiento de los críticos. “La Asociación de Críticos Teatrales siempre estuvo mirando con atención a las producciones de Eslabón. De alguna manera, esta distinción no hace más que sellar ese compromiso que nosotros tenemos con la asociación de críticos, en el sentido de poder continuar con nuestro trabajo en forma comprometida y pensando en siempre tener espectáculos de calidad”, sostuvo el integrante de la compañía.
El actor agregó que la Asociación de Críticos Teatrales del Uruguay “mira con atención las producciones de Eslabón desde que Eslabón nació”, por lo que la distinción “no hace más que sellar ese vínculo que tenemos con la crítica. De alguna manera, ellos quieren reconocer ese pacto artístico que hay entre los críticos y nuestro trabajo, que siempre tratamos de defender de la forma más comprometida con la calidad”.
Vuelve a nacer
Que Eslabón haya cumplido cuarenta años de trayectoria en parte es una sorpresa para Sorriba. “A mí me impresiona, porque uno no se da mucha cuenta del paso del tiempo. Físicamente te vas dando cuenta, porque el cuerpo te va pasando factura, pero si ese cuerpo fuera tomado por una persona joven, no te darías ni cuenta, porque tendrías todo el vigor de la juventud. Con la institución Eslabón nos ha pasado eso: de alguna manera, las nuevas generaciones van reciclando toda la trayectoria, entonces parece como que el tiempo no pasa, como si fuera un constante devenir de trabajo y compromiso, siempre con la misma meta, que es lograr productos que tengan una determinada calidad. Es muy raro lo que nos pasa a nosotros, a los más viejos, porque vemos que cada año Eslabón está naciendo de nuevo, parece que nace de nuevo, pero con toda una experiencia previa aquilatada”, destacó el actor.
Cuando la compañía empezaba a funcionar, no estaba entre los integrantes del elenco la pregunta de cuánto iba a durar; sí había una idea de cuidar el proyecto que tanto querían. “Era como el amor, porque nació desde amor al arte. Sabíamos que esto iba a durar lo que tuviera que durar, pero lo queríamos disfrutar al máximo y eso fue lo que nos pasó. Entonces fue dando frutos. Esto pasa generalmente en las parejas: si la pareja tiene un compromiso de amor recíproco, ese amor va quedando para generaciones futuras, y con Eslabón nos pasa eso. Es una unión que viene resultando productiva desde el comienzo hasta ahora y eso es muy lindo. Creo que también tiene que ver con la generosidad con la que los compañeros van pasando sus conocimientos y su experiencia de unos a otros, porque eso también hace que las cosas no se pierdan ni se corten los procesos”, expresó el integrante del elenco fundador.
Varias piezas
El público también es parte de la cadena a la que Eslabón pertenece. “Siempre hemos tenido un excelente vínculo con el público, no solamente con el público canario sino también con quienes trascienden las fronteras de nuestro departamento. Creo, es mi forma de pensarlo, que el producto que hemos logrado es tan genuino que es carente de una autosuficiencia y la gente recibe eso de buen grado. Nuestro trabajo se da en forma honesta, sincera y no pretende ser más ni menos que otros, simplemente pretendemos ser defensores de las cosas que nosotros queremos decir y hacer. En ese sentido, siempre hemos tenido una hermandad. De alguna manera, también por eso el grupo se llama Eslabón. Nosotros no somos la cadena sino un eslabón de esa cadena. Somos parte de algo”, reflexionó Sorriba.


Fernando Guerrero

