Tango: amor y pasión
Esta noche, y a sala llena, Hernán Piquín se presentará en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, de la ciudad de Canelones, con el espectáculo ‘El último tango’, una experiencia donde predominará la sensualidad del género musical, el amor, los encuentros y los desencuentros.
Hernán Piquín nació el 13 de noviembre de 1973 en la ciudad de Los Polvorines, al noroeste de Buenos Aires. Es bailarín y coreógrafo. Cursó en el Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, trabajó con el también bailarín y director de ballet argentino Julio Bocca, y se consagró como uno de los bailarines más épicos de su generación. Ganó popularidad participando de programas televisivos y la carrera lo llevó a recorrer el mundo con la danza y el tango, que es su especialidad. Desde el 3 hasta el 8 de setiembre el bailarín viene llevando adelante una gira nacional por varios teatros del país. En ese marco es que se presenta hoy en el Complejo Cultural Politeama, a partir de las 20 hrs. Si bien para verlo en la ciudad de Canelones las localidades están agotadas, aún quedan entradas libres para la presentación en la capital del país. Días antes de su presentación en nuestra ciudad, HOY CANELONES dialogó con Hernán Piquín para anticipar el show de esta noche, entre otros temas.
¿Cómo nació el gusto por la danza?
De niño miraba el programa de televisión ‘Noches de gala’ y me fue llevando a la danza cuando pasaban funciones grabadas en el Teatro Colón. Desde ahí el comienzo de esta gran pasión y vocación. Pasé y probé por todos los deportes, y hasta por el psicólogo, pero estaba claro que bailar era lo que yo quería hacer.

¿Cómo fueron los inicios en el baile?
Teníamos amigos en la familia que habitualmente iban a las funciones del Teatro Colón y, como abonados, tenían acceso a las fichas de ingreso para los aspirantes al ballet. Me anoté, nos vamos de vacaciones con la familia y la ansiedad me ganaba hasta que finalmente llegó el llamado desde el
Teatro para que me presentara a las audiciones. Luego de varios filtros y dos mil ochocientos aspirantes, ingresé y eso fue todo alegría y felicidad.
¿Cómo es la vida del bailarín?
A nivel artístico, la vida del bailarín es muy sacrificada, estricta y de mucho orden, más que todo cuando uno está de gira y recorriendo tantos lugares. Fuera de la danza, todo es bastante normal, viviendo la vida con mucho ímpetu, con ganas de no perder un minuto de disfrute.
Formaste por varios años la Compañía de Danza de Julio Bocca… ¿Qué experiencia quedó de haber trabajado a su lado?
Formarme y trabajar con Julio Bocca fue una experiencia increíble. Esto me permitió generar una relación de amistad que al día de hoy conservamos y que, por otro lado, nos dio la posibilidad de recorrer juntos el mundo llevando nuestro arte.
Tu nombre tomó popularidad al participar en el programa de televisión ‘Bailando por un sueño’, que conducía Marcelo Tinelli. ¿Cómo viviste la experiencia?
La experiencia de vivir la popularidad al principio fue extraño e inesperado, inmediatamente después me di cuenta que eso me estaba abriendo las puertas de todos los hogares a los cuales quería llegar con el arte de la danza.

Con los años de trayectoria, ¿cómo ves la danza actualmente?
La danza ha crecido muchísimo con el correr de los años, se ha diversificado hacia otros rubros y va ocupando lugares que estábamos buscando desde hace mucho tiempo.
¿En qué consiste el espectáculo ‘El último tango’?
Estar en el Complejo Cultural Politeama de la ciudad de Canelones con este espectáculo, a sala llena, es un enorme honor. ’El último tango’ es una historia que escribí en España y que relata el encuentro entre Maria y Eugenio. Es una historia que a través de veintiuna escenas recorre encuentros y desencuentros en las calles de Buenos Aires, donde el amor, la pasión y la muerte van ganando el escenario. Me acompañan ocho artistas maravillosos, entre ellos Soledad Mangia y Luciano Soria en la voz.
¿Cuáles son las expectativas con el público canario? ¿Qué te gusta de Uruguay?
Tenemos el privilegio de llegar a Canelones con la sala repleta desde hace ya semanas y solo nos queda la gran responsabilidad de crear ese momento de emoción, el cual pretendemos no se olvide. Buscamos ese final de función con todos de pie y diciendo ‘Hasta pronto’. Uruguay será nuestra casa durante estos siete días y eso se agradece. Para mí es un placer venir y sentirme tan querido en su tierra.

Jennifer Cassarino

