“Necesitamos guardar más agua cuando hay y perder menos agua una vez potabilizada”
El dirigente Edgardo Ortuño es candidato a senador por la Vertiente Artiguista, del Frente Amplio (FA), uno de los sectores que apoya la precandidatura de Yamandú Orsi a la Presidencia de la República.
El aspirante al Senado, que hasta el año pasado fue director de OSE por el Frente Amplio, cree necesario trabajar por un acuerdo nacional por el agua, tanto para el consumo humano como para la producción. Ortuño dialogó con HOY CANELONES sobre las Elecciones Internas y algunas propuestas de la Vertiente Artiguista en caso de que el Frente Amplio llegue al Gobierno.
¿Cómo percibe la previa a las Elecciones Internas?
Hay un descontento importante con lo que ha pasado en estos años. Las situaciones de empleo, de insuficiencia en salarios, jubilaciones y salud, junto con la seguridad, son los temas que están en el balance negativo del actual Gobierno. A su vez, hay entusiasmo y expectativa con la posibilidad de un gobierno frenteamplista, con Orsi a la cabeza, que es a lo que nosotros estamos tratando de contribuir decididamente, transformando a la Vertiente Artiguista en uno de los pilares del apoyo a Orsi en Canelones y en todo el país.
¿Qué sensibilidad puede darle la Vertiente Artiguista a un eventual gobierno del FA? ¿Qué temas le interesaría trabajar, por ejemplo, si llega al Senado?
La Vertiente fue el primer sector en apoyar a Yamandú Orsi como precandidato, apostando al conocimiento del país que tiene, en el desarrollo productivo y sostenible, con el mayor aprovechamiento de las cadenas agroindustriales y la recuperación de las empresas públicas como motores de generación de empleo y de desarrollo del país. Allí hay un primer elemento que nosotros impulsamos, las obras y las inversiones productivas que generen trabajo de forma equilibrada en las distintas regiones del país. También planteamos, y para eso queremos que la economía vuelva a crecer como lo hizo en los gobiernos del Frente Amplio, generar mejores condiciones de vida para la gente: una mejora significativa de salario, jubilaciones, un segundo impulso de la reforma de la salud y un fuerte impulso a la educación en sus niveles Inicial, Primario y Medio, con la universalización de los centros CAIF, la extensión de horario de las escuelas de Tiempo Completo, los programas de acompañamiento en Secundaria para evitar la deserción masiva de los jóvenes, y acompañar ese proceso con una mejora de las prestaciones que brinda el MIDES (Ministerio de Desarrollo Social).
¿Qué prioridades va a tener el FA para con la OSE en caso de ganar? ¿Ya hay una decisión tomada sobre qué va a pasar con el Proyecto Neptuno-Arazatí?
Al cierre de mi gestión, presenté un documento que plantea la necesidad de construir un acuerdo nacional por el agua, para el consumo humano y para la producción. Esto quiere decir que nosotros necesitamos asegurar el abastecimiento de agua. Hemos insistido en la prioridad de construir la Represa de Casupá y en la prioridad de desarrollar un plan de reparaciones y sustitución de tuberías. El desafío en materia de agua lo resumimos de una forma que la gente puede comprender fácilmente: necesitamos guardar más agua cuando hay y perder menos agua una vez potabilizada. Uruguay pierde, o no contabiliza, aproximadamente el 50% del agua que genera.
También tenemos que asumir como país el desafío de asegurar el agua para la producción, de modo de evitar preventivamente las pérdidas millonarias que generan las sequías cíclicamente, en la medida en que en el contexto del cambio climático, la sequía es un fenómeno que llegó para quedarse, y también en una perspectiva de desarrollo nacional, con mayor crecimiento y generación de riqueza. Tenemos que encarar el riego como la posibilidad de duplicar o triplicar la producción agrícola en el país y por tanto las rentas el trabajo y el ingreso de recursos para el Uruguay. Estas son las cuestiones que requieren la construcción de represas multiprediales, que brinden posibilidades de regar a los pequeños, medianos y grandes productores, y además los blinden frente a fenómenos de sequía como los que vivimos el año anterior. También hay que modernizar radicalmente la gestión de la OSE, que tiene muchas ineficiencias que requieren incorporación de tecnologías para maximizar todos los procesos.
Nuestra empresa pública de agua y saneamiento queda prácticamente desfinanciada por el impacto del modelo de gestión elegido para el Proyecto Neptuno-Arazatí. Cuesta 300 millones de dólares más caro que si se hiciera por OSE, debido al modelo de negocio y de gestión privado y público que defendió este Gobierno y con un costo en términos de país de 890 millones de dólares en dos décadas, para una obra que no soluciona definitivamente las dificultades de agua potable. Si a eso le agregamos algunas debilidades técnicas y los cuestionamientos ambientales, concluimos que, como nuevo Gobierno, tendremos que analizar el estado de avance del proyecto en lo que tiene que ver con los compromisos jurídicamente contraídos por la actual administración, los dictámenes de la Justicia y el estado de avance de las cuestiones ambientales, hoy tampoco resueltas y en proceso de estudio técnico en el Ministerio de Ambiente. Es un tema que sin duda va a haber que analizar en los próximos meses, cuando aparezcan estos datos que hoy no están disponibles, sobre el resultado del proceso judicial, del (estudio del) Ministerio y el avance jurídico formal.
Por otro lado, usted participó hace unos días en un homenaje que le hicieron a José Leandro Andrade, considerado el primer futbolista afrodescendiente de Uruguay, y comentaba que no ha habido muchos avances en el combate al racismo…
Planteo que necesitamos construir una sociedad más solidaria y con una mejor convivencia, que pase también por la eliminación de la discriminación y el racismo, muchas veces generador de desigualdades y de violencia. Eso requiere un cambio cultural que acompañe el cambio social y económico, y si bien se ha avanzado, todavía queda mucho por avanzar. Sentimos que las nuevas generaciones tienen incorporados criterios más igualitarios en este sentido, pero todavía veo con preocupación la presencia de expresiones o manifestaciones discriminatorias, como las que se vieron en el deporte en las finales del básquetbol de los últimos días.
Fernando Guerrero

