Con Cristina Revetria, madre, ex trabajadora rural y parte de instituciones con mujeres y hombres rurales

En su mensaje a las mujeres, Cristina pide que “se animen, que estén seguras de quiénes son, que se capaciten, que emprendan, continúen dando los pasos que sean necesarios, porque lo más importante es querer hacer”.

“Lo más importante es querer hacer”

Cristina Revetria es integrante del grupo Mujeres Rurales de Canelón Chico (MUCACHI) y secretaria general de la Comisión Nacional de Fomento Rural. Además, es podóloga a domicilio. Se trata de una mujer versátil, que saber negociar y debatir temas de interés social y político.

En esta nueva entrega de la serie Historia de Mujeres, que lleva adelante HOY CANELONES en el marco del Mes de la Mujer, conoceremos a Cristina Revetria, una mujer de armas tomar, decidida, referente local, departamental y a nivel nacional. Nacida en 1960, vivió en el barrio La Teja, en Montevideo, hasta sus 8 años, cuando sus padres deciden dejar la ciudad para residir en la tranquila zona rural de Canelón Chico, Canelones. Sus padres comenzaron a desempeñar trabajos como peones rurales en casas de familias vecinas y, con el pasar del tiempo, adquirieron su propia chacra. Revetria tiene dos hermanos. El hermano varón vive en Cardona, Soriano, de donde era oriundo su padre. El padre de Revetria en vida “tuvo la grandeza” de repartir su terreno mediante el proceso de sucesión entre sus hijos. Lo que permitió que actualmente, en el mismo padrón, vivan en casas construidas por MEVIR la hermana de Cristina y su sobrino, uno de los hijos de nuestra entrevistada con su familia, y ella con su pareja y el segundo hijo. Cristina Revetria también es abuela de un adolescente de 14 años.
Vivió una infancia “feliz” pero destinada a trabajar en el campo, lo que hizo que abandonara la Primaria en Cuarto Año (Escuela N° 14 ‘Domingo Piccardo’). Retomó de adulta Quinto y Sexto Año escolar, al igual que finalizó Ciclo Básico de Secundaria mediante el Programa Rumbos.

De izquierda a derecha: Cristina Revetria, Rosana Álvarez, Graciela Pereyra y Haraide García, integrantes de MUCACHI.

Vida de campo
Cristina Revetria contó que “trabajé ininterrumpidamente en el campo desde los 11 hasta los 57 años, cuando la salud de mis huesos me pasó factura. Me dieron una prejubilación y luego una jubilación. En 2015 hice el curso de Podología y mi fuente de trabajo complementaria es ser podóloga a domicilio”. Agregó que “nunca pensé que me gustara tanto la podología. Cuando empecé le decía a mis hijos ‘Qué lástima que no me enfoqué antes’”.

Versatilidad
Desde hace treinta años, Cristian forma parte fundadora de MUCACHI. Iniciaron el trabajo dieciséis mujeres y hoy la integran veintiséis. “Es mi otra familia. Es un grupo que me ayudó a salir adelante, a emprender, a formarme, a generar conocimiento, a relacionamiento con la institucionalidad. Hoy estoy involucrada en otros ámbitos porque con el grupo aprendí”, sostiene Revetria. Añadió que “integramos mujeres jóvenes, con ganas, rurales, emprendedoras y también a grupo de productores hombres. Son parte de la Sociedad de Fomento Rural de Canelón Chico, la cual el grupo MUCACHI es el pilar fundamental de los inicios de la Fomento”.
En el año 2005 el grupo se institucionalizó con el objetivo de que las políticas públicas alcanzaran sus propuestas. Como resultado, desde el 18 de agosto del 2007 se forma la Sociedad de Fomento Rural de Canelón Chico. Desde 2016 Revetria cumple su cuarto período en la Comisión Nacional de Fomento Rural: dos períodos como vicepresidenta y dos períodos como secretaria general. Actualmente, cumple este último rol. La Comisión Nacional de Fomento Rural es la gremial de segundo grado, la cual nuclea a diecisiete mil quinientos productores familiares y a todas las sociedades de fomento del país.

Mujer institucional
Los cargos institucionales le interesan a Cristina Revetria, desempeñar acciones y trabajo en espacios públicos como lo es el Parlamento Nacional. Por ejemplo, en la Rendición de Cuentas son convocadas a sala a las distintas gremiales y Revetria ha participado de ella. Respecto a su rol como mujer en su actividad, desarrolló que “las mujeres tenemos que saber quiénes somos primero. Si sabemos quiénes somos, tenemos la capacidad de dialogar, de consensuar y de discrepar”. Agregó que “al principio sí tenía otra mirada y podía llegar a visualizar la palabra discriminación en algunos términos, pero con el tiempo una se adapta y hay que saber trabajar en equipo. Cuando una llega a un nivel institucional de participación pública, uno adquiere un conocimiento y se abre camino. Cuando entré la primera vez a nuestra casa (al Parlamento) te parece raro, después vas dos, vas tres veces y entrás con otra cintura y conocimiento adquirido”.

Mensaje
El mensaje dirigido hacia las mujeres que dejó la entrevistada es que “se animen, que estén seguras de quiénes son, que se capaciten, que emprendan, continúen dando los pasos que sean necesarios, porque lo más importante es querer hacer”.

Jennifer Cassarino