ORDENADORES Y COMPUTADORAS

El mundo cambia, y muchas veces para bien. Hoy en día estamos asistiendo a un reconocimiento de la igualdad de derechos de las mujeres, con marcadas políticas de equidad de género en muchos casos. Ello no implica que tengamos que hablar mal. Es “Sra. Presidente” y no “Presidenta”, porque el término “ente” es neutro y no tiene masculino ni femenino. Una “cosa”, un “objeto”, es un “ente”. Pero no hay “coso”, ni “objeta” ni “enta”.
Por suerte en el mundo de la informática ese tema viene laudado desde que coexisten los términos “ordenador” y “computadora”, y también hemos visto por allí “computador”, entonces no hay problemas.
Pero hemos accedido a un informe de Rosangela Melatto, Gerente de Responsabilidad Social de Intel para América Latina. Y vaya si es un cargo importante, y a nadie le debería asombrar hoy que esté ocupado por una mujer. Ella entiende que la tecnología es el eje del cambio y de la transformación en la vida y en el entorno de las mujeres
Hoy en día las mujeres interactúan con la tecnología por razones diferentes, y de maneras distintas. Muchos sectores que eran dominados por los hombres, hasta hace unos años atrás, están cada vez más en manos femeninas. Actualmente con un mayor manejo de la tecnología, las mujeres tienen el poder de transformar su vida, la de sus familiares, de la comunidad y por ende la de su entorno.
Y por supuesto, entiende que son varios los desafíos y riesgos que las mujeres enfrentan hoy en día en América Latina. Algunas, por ejemplo, aún se encuentran en situaciones precarias, sin perspectivas positivas para el futuro, sin un desarrollo tanto personal como profesional. Justo en el año 1977 fue establecido el Día Internacional de la Mujer, para conmemorar los logros sociales, políticos y económicos del género femenino en el mundo, y recordar las luchas que aún necesitan ser vencidas por la sociedad y por ellas. Lucha que no está cerrada, por más que se ha avanzado.
Lo que es una realidad, es que con el acceso a la educación y a la tecnología son varios los puntos que las mujeres pueden ganar. Cuanto más conocimiento adquieran, las mujeres pueden convertirse en una fuerza propia impulsora de la innovación y del desarrollo económico, transformando su propio mundo y creando un futuro mejor para las personas a su alrededor. Además tienen el poder de ser el efecto multiplicador de un cambio social positivo, pero eso sólo es posible cuando cuentan con las herramientas para lograrlo.
En este escenario, ampliar el acceso de la tecnología de la información a las mujeres, es esencial, pues proporciona herramientas más flexibles y mejores para regenerar la calidad de la enseñanza, permite la alfabetización digital y mejora la productividad y la empleabilidad (posibilidad de conseguir empleo), proporcionando acceso a la información con el fin de conectarlas unas con otras.
Invertir en las mujeres y niñas trae muchos beneficios para ellas, así como para todo el desarrollo de la sociedad, ya que ellas son dueñas de un efecto multiplicador, o sea, tienen habilidades natas para que más personas tengan el mismo acceso al conocimiento que ellas reciben. Además, cuando son madres, sus hijos tienen más probabilidades de terminar sus estudios y tener una mejor calidad de vida y salud, ya que ellas incentivarán y serán inspiradoras del conocimiento y de buenas prácticas cotidianas.
Por eso, las mujeres son una parte clave en los negocios de muchas empresas, siendo tema principal para la implementación de programas sociales y políticos. Nuestro principal objetivo en la región es proveer plataformas para el intercambio de conocimiento, ideas y acciones entre mujeres; amplificar las voces y las historias de las niñas para que sirvan de ejemplo a otras.
A pesar de los avances, las estadísticas aún presentan números poco favorables para las mujeres. Una de cada cuatro niñas de los países en desarrollo no asisten a la escuela (un 25%), y ellas aún son minoría en el uso de Internet.
Sin embargo, existen muchos casos exitosos de niñas y mujeres que cambiaron sus vidas y la de sus familiares, con el acceso a la tecnología y a la educación en los países de América Latina. Entre ellos, podemos destacar el caso de una joven que cuando tenía 13 años empezó a lograr muchas conquistas participando del programa Intel Computer Clubhouse en una ciudad de Costa Rica.
Todos los jueves se celebra el “Día para chicas” en el Intel Computer Clubhouse, donde la joven es asociada. El programa se lleva a cabo en todo el mundo, para ayudar a la gente joven a adquirir las habilidades necesarias para el éxito personal y profesional. La creación de un día especial dedicado a ellas se dio para que tengan un espacio exclusivo, el cual pueda empoderarlas y acercarlas a la tecnología. El objetivo es el empoderamiento femenino y buscar mayores posibilidades de forjarse un futuro profesional. Ellas han aprendido que la tecnología no sólo tiene un uso social, sino también de generación de resultados.
Otro caso exitoso es el de una maestra de una escuela pública que cambió su entorno y la vida de muchos niños, gracias a que la docente incorporó la tecnología en sus clases hace casi 5 años, por medio del programa Intel Educar. Las lecciones se han modificado mucho, principalmente en la dinámica y el esquema didáctico. Ahora los estudiantes tienen una alta expectativa y las clases se enfocan más en la investigación, y en que los alumnos construyan el aprendizaje guiados por la maestra, algo que les ofrece mucha libertad.
Así, son muchos los proyectos que en colaboración con Gobiernos y ONG’s de América Latina brindan a las mujeres nuevas oportunidades, utilizando la tecnología como un medio para que pueda ser utilizada en su desarrollo personal y laboral. Estos programas entregan a las mujeres condiciones de crecimiento, autoestima y dignidad mejores a través del conocimiento, del respeto y la educación, transformando cada vez a una mujer y cambiando el mundo poco a poco. Y que estas consideraciones no las tengamos sólo en cuenta el 8 de marzo. Creemos que ya es hora, no?
JOSÉ ALFREDO FERNÁNDEZ SANDE – cabass@adinet.com.uy

