Ciencia aplicada
La apicultora y científica Estela Santos, de la zona rural de Sauce, recibió una mención especial en el Premio ‘Ada Byron’, de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), por su trabajo sobre la polinización de cultivos.
El Premio ‘Ada Byron’ galardona a mujeres destacas en la ciencia. Estela Santos, que está vinculada al mundo de la apicultura desde muy joven, recibió el reconocimiento por contribuir a mejorar las técnicas de polinización de cultivos con abejas, que es nada menos que poner a la biotecnología y las abejas al servicio para la fecundación de las plantas de distintas frutas y hortalizas. La investigadora conversó con HOY CANELONES sobre el premio obtenido en el concurso de la UCU y la importancia de las abejas en la polinización.

Doble oficio
Santos investiga desde hace tiempo temas vinculados con la polinización y en los últimos años ha generado un conocimiento que comparte con académicos y productores. “Soy apicultora desde muy joven, entré a la Universidad para especializarme y fui buscando, dentro de lo vinculado con las abejas, ese camino de investigación que tiene que ver con la interacción con la producción de alimentos”, destacó la productora. “El premio reconoció la capacidad de generar el conocimiento en la academia y de trabajar esos saberes en el territorio, con productores rurales”, comentó.
La productora y científica se mostró agradecida con el reconocimiento. “Me pareció bien interesante que la Universidad Católica, a pesar de que tenía un lugar para darle el premio a una persona, haya pensado en considerar una historia más. Sin dudas, hay muchas mujeres destacadas en distintos ámbitos de la ciencia”, expresó. “El premio observaba no solo el conocimiento que generás y cómo lo transmitís sino también que ese conocimiento realmente tenga un impacto para mejorar la calidad de vida de la gente”, agregó.
Santos es técnica referente de más de treinta productores de la localidad de Sauce y alrededores. También es apicultora y aplica los conocimientos en su propia producción. “En esta época, por ejemplo, estoy moviendo colmenas a las manzanas. También estuvimos manejando la polinización de ciruelas y en breve se moverán colmenas para polinizar zapallos”, explicó la científica, mostrando una vez más que domina tanto el campo académico como el productivo.
Mutua necesidad
Aplicar la ciencia a la mejora de la polinización con abejas tiene, por supuesto, un impacto positivo en el ambiente. “Esta biotecnología de la polinización, de la polinización con estos seres vivos, implica tener manejos amigables en las producciones. Los cultivos precisan a los insectos para poder producir. Si no tenemos manejos fitosanitarios adecuados en el cultivo, no convive una cosa con otra. Si queremos mejor producción, tenemos que ir por ese camino de cuidar los entornos para sostener estos polinizadores en el ambiente”, destacó la académica.
F.G.

