Es muy joven, está viviendo uno de los momentos más deseados en su vida. En pocos años, tras emigrar con tan solo 15 años al fútbol de Montevideo desde su Liverpool de Canelones al de la capital, se fue ganando su oportunidad. Debutó con 17 años en primera división con «los de la cuchilla» y recientemente fue noticia por su pase a Peñarol. Carlos Núñez: su vida, el momento por el que transita, sus metas y pensamientos, fueron los temas del diálogo que mantuvo con HOY CANELONES, en su casa aquí en su ciudad, por la cual siente un gran afecto.
Qué análisis haces en lo personal, que en tan poco tiempo las posibilidades se te abrieron de esta forma?
Son cosas que de repente decís, no me están pasando a mí… (risas)
¿Qué te dejó en tu vida Liverpool de Canelones?
Muchos amigos. La verdad que es un Club muy ordenado, a nivel local para mi es el mejor equipo. Una institución que quiero mucho y donde me gustaría terminar mi carrera, con la edad que sea, por lo menos una temporada en Liverpool de Canelones. Una institución que me dio todo y me vio nacer, si bien me inicié en SAC y Fátima, en Liverpool fue donde me vinieron a ver y me formé como deportista. Por eso quiero mucho este Club y siento que en Canelones es como mi casa.
¿A qué persona siempre
llevas en el recuerdo del Liverpool, de tu ciudad?
A Sergio Delgado, “El Canario”, que la verdad es espectacular como técnico y como persona, me apoyó mucho desde chico y me dio muchos consejos. Sucede hasta ahora, tomamos mates y nos juntamos…tenemos una relación de años. Para mí «El Canario» es alguien que siempre me fue de frente y de esos que saben cuándo estás por el mal camino. Sergio cuando me tenía que rezongar, lo hacía y si tenía que aclarar los puntos también. De estas personas es de quien debes de tomar consejos y escucharlos… Gonzalo Laborde también es otra persona que me ayudó mucho y no solamente en la vida deportiva, sino en lo humano. Me hizo aprender muchas cosas. La verdad que Gonzalo me ayudó, y más allá del fútbol. Por eso los respeto mucho, porque estuvieron siempre conmigo en las buenas y en las malas.
¿Te acordás del primer gol en primera división con Liverpool?
Sí, claro…fue contra Tacuarembó en un partido que íbamos ganado 2 a 0, hice el tercero a los 90´y parecía que era el 1 a 0. Fue una alegría, ese
primer gol en el estadio de Belvedere. El técnico era Eduardo Favaro.
¿En Liverpool de Montevideo, que resaltas de los momentos vividos?
Para mi hoy Liverpool está entre las cuatro mejores instituciones del Uruguay…trabaja muy bien. En juveniles tiene una cantera de futbolistas impresionante. Por suerte me fue bien, estuve un año y medio en formativas y pude dar el salto a primera división.
Siempre tuve el apoyo de todos, viví un año en la sede donde residen todos los futbolistas del interior. Estuve cuidado, con alimentación adecuada, el estudio porque te hacen estudiar. Me fui de Canelones con 15 años, y veía a mi familia cada dos semanas o tres. También a veces jugábamos los domingos y decía -mientras mis amigos están en Canelones en bailes o cumpleaños de 15 yo estoy acá. ¡Pero bueno!, con el tiempo aprendí que más allá de sacrificio es esfuerzo. El fútbol es esfuerzo, porque sacrificio es para los que se levantan a las 7 de la mañana a hacer 8 horas. El fútbol es un esfuerzo, un examen que tenés que dar todos los días.
¿Es una carrera fácil como muchos dicen?
No, no…Por ahí te ven que mejorás día a día, ganás buen dinero y se piensan que el fútbol es lo más sencillo. No es tan así. Mientras muchos están en la playa disfrutando de vacaciones, uno está instalado en concentraciones y entrenamientos cuatro veces al día. Corriendo en la arena, en el agua…obviamente que uno hace esto porque le gusta, pero también lleva su trabajo. Pero no hay nada que después el tiempo te devuelva. Esto lo aprendí de un entrenador cuando fui a Montevideo. Carlos Franco (DT) me dijo, -vos tenés que vivir para el fútbol, para después vivir de él-. Son palabras que no podés olvidar y porque se trata de una persona con experiencia. A esas personas siempre hay que escucharlas.
¿Cuál fue el referente de Liverpool, al que escuchabas y aconsejaba?
En Liverpool hice muchos amigos, pero al que siempre escuché porque me hablaba frontalmente y si me tenía que reprender lo hacía. Sé que él tiene un cariño grande hacía mí, como yo hacia él. Es Carlos Machi. Los problemas que tenía, en lo deportivo o en la vida personal, él siempre me dio una mano. Lo podía llamar a la una de la madrugada, porque me iba escuchar o ayudaba a solucionar las cosas. Carlos es un amigo que respeto como persona y jugador y le tengo mucho aprecio.
¿Cómo viviste el día que te dijeron, que ibas a jugar en Peñarol?
Fue una semana complicada, porque se habló de Independiente y Racing argentino. Me hacía muchas ilusiones. Cuando se estaba por cerrar el periodo de pases, no escuchaba radio ni miraba televisión, porque se hablaban muchas cosas, lo de Independiente se había caído. Había reflotado lo de Peñarol y también se truncó. Y me hacía la cabeza jugando en Liverpool de vuelta. El último día cuando me llaman y me dice que todavía existía la chance de jugar en Peñarol. Toda mi vida fuí de Peñarol, mi sueño era jugar en este equipo. A veces miro la tele y me observo en Los Aromos, cuando hace seis meses atrás miraba a los jugadores como Zalayeta, Olivera, Pacheco, Alejandro González…y decía -que lindo sería estar ahí-. Hoy comparto el vestuario con ellos, verme con los colores carboneros es un sueño cumplido. Pero bueno, uno siempre cuando cumple sus metas, va por más así que ahora con tranquilidad voy a hacer las cosas bien. En estos dos partidos entré como medio ansioso o con las ganas de hacer las cosas bien, el apoyo del Cuerpo Técnico y de mis compañeros, me parece que me va ir bien en Peñarol…
(La nota completa se puede leer en la edición del lunes 4 de marzo de HOY CANELONES)Eduardo Castro


