Varios expresos políticos compartieron testimonios sobre la dictadura en la ciudad de Canelones

Un momento de la charla del pasado sábado en Canelones.

“Había un factor de temor permanente”

Los expresos políticos Lisandro Barceló, Luis Alberto Brignoni, Roberto Piñeiro y Margarita Prefumo brindaron una charla el pasado sábado en la ciudad de Canelones.

El conversatorio tuvo lugar en el local del Partido Comunista en la ciudad de Canelones y estuvo organizado por los jóvenes de la agrupación. En la oportunidad, Brignoni, Prefumo, Barceló y Piñeiro brindaron algunos testimonios de los momentos de cada detención y el clima que se vivía en la época. En la instancia participaron integrantes del Gremio del Liceo Tomás Berreta, docentes y jóvenes de otras agrupaciones. Previo a la charla, los expresos políticos conversaron con HOY CANELONES sobre el contexto que se vivió antes y durante la dictadura en las ciudades de Canelones y Sauce.

Garrote ideológico
Margarita Prefumo se encontraba con su esposo y su hijo de 10 años cuando las fuerzas conjuntas llegaron a detenerla. “Diecisiete personas bajaron de una chanchita, todos armados con metralletas. Voltearon las puertas de casa y preguntaron por mí. Sentí un miedo que me cubría totalmente”, comentó la vecina. “Registraron toda la casa y cuando vieron un poster de Quino en una pared, lo arrancaron y se lo llevaron. El poster era de mi hijo de 10 años, él lo había elegido. Tenía la silueta de un policía con el tolete y a Mafalda diciendo que ese era el palito de apoyar la ideología”, agregó.
Los policías prosiguieron y dijeron que se iban a llevar a Prefumo a la comisaría a hacerle unas preguntas. “Mi marido gritaba ‘Llévenme a mí, llévenme a mí’. Ellos dijeron que volvíamos enseguida. Ese enseguida fueron cinco años y medio”, agregó la expresa política. En Sauce también se llevaron al dentista, al bancario y al médico del pueblo.

Período previo
Luis Alberto Brignoni se enfrentó a la represión mucho antes del Golpe. La vivió, por ejemplo, en 1962, en Montevideo, y en el 64, cuando ocurrió la recordada huelga del Frigorífico Canelones. “Vi cuando se formó el cuerpo de represión de las fuerzas de choque en Canelones: jóvenes andaban con su protesta natural como estudiantes del liceo, por la calle Treinta y Tres, y el que estaba llevando la maniobra de la policía enseñaba cómo iniciar las represiones. El estudiante y el obrero fueron perseguidos casi siempre. El brazo del capital tuvo un odio hacia nosotros”, expresó.
Lisandro Barceló, que estuvo detenido en San José, también notaba un período previo a la dictadura “muy denso e importante en el que el autoritarismo iba avanzando”.

Marcado a fuego
Roberto Piñeiro, por su parte, recordó el contexto que se vivía en el momento de la dictadura. “Lo que hoy consideramos normal, en aquel momento no lo teníamos. No teníamos derecho a reunión, a escuchar a determinados cantantes. Festejabas un cumpleaños y tenías que ir a la comisaría a pedir permiso y decir que iba fulano y mengano, cosas que hoy nos parecen inverosímiles pero que en la dictadura marcaron a fuego y generaban la desconfianza con el otro. Había un factor de temor, de miedo, permanente”, señaló el vecino.
F.G.