Con Germán Canto, propietario de una Ford T con cien años de historia y miles de kilómetros

La Ford T de Germán Canto, todo un ícono de la ciudad de Canelones, cumplió cien años.

Compañera de viaje

La Ford T de Germán Canto, un vecino de Canelones apasionado por este tipo de vehículos, cumplió cien años el pasado 3 de julio. Para celebrarlo, Canto realizó una fiesta con amigos y familiares.

La fiesta tuvo de todo, desde vestimenta de época hasta una torta que emulaba el frente del automóvil, con luces decorativas incluidas. El evento contó con la presencia de familiares y amigos de Canto, muchos de ellos tan amantes de los fierros clásicos como él. El vecino conversó con HOY CANELONES sobre la fiesta por los cien años y el amor por el modelo Ford T. “El 3 de julio fui al garaje de casa, hablé con ella y se me escapó un lagrimón”, aseguró el entrevistado.

Toda una vida
Canto aprendió a manejar en la Ford T de su padre. Recuerda los días que pasaban en un terrenito que su papá tenía por el Camino de Las Carreras, en la zona rural de la capital canaria, donde por la tarde agarraba la camioneta y manejaba hasta llegar a la Ruta 11. Aquella Ford del año 26 despertó un sentimiento que con el paso del tiempo se fue intensificando.
Hace unos treinta y cinco años, Canto se encontró con la Ford T que marcaría su vida, una del año 1923. La vio en la Plaza 18 de Julio, estacionada al lado de la Iglesia, como si estuviera en una vidriera. Habló con el dueño de entonces y allí comenzó el vínculo con la cachila centenaria, que lo acompaña en paseos por la ciudad, encuentros en otros departamentos y hasta viajes a Argentina. “Fui a Concordia, Salto, Rivera. Tengo más de 38.000 kilómetros hechos. Hace cinco años, me fui a Córdoba, hice 1.600 kilómetros andando. No me gusta llevarla en tráiler, porque es como si llevara a Obdulio Varela en silla de ruedas”, comentó Canto.

Histórica
La fiesta por los cien años de la Ford T fue un encuentro entre amigos y familia. Participaron referentes de clubes de autos clásicos a los que Canto ha pertenecido en estos años. “Vinieron desde Mercedes, Salto, La Floresta, Montevideo, Santa Lucía y un montón de lugares. Me acompañaron unas veinte Ford T. La fiesta estuvo impecable, disfrutaron como loco y no podían creerlo”, destacó el apasionado por las Ford T. “Cuando yo la estoy trapeando o limpiando, estoy hablando con ella, la estamos mimando. Descubrí que esas sensaciones les vienen a todos los colegas. Algunos no se animan a decirlo”, agregó.
Canto descubrió la fecha exacta de fabricación del vehículo gracias a un amigo ya fallecido, que le escribió a un club estadounidense para consultar cuánto salía hacerse socio. Desde el país norteño le respondieron que la Ford era del 3 de julio de 1923.

Canto descubrió la fecha exacta de fabricación del vehículo gracias a un amigo ya fallecido, que le escribió a un club estadounidense para consultar cuánto salía hacerse socio. Desde allí le respondieron que la Ford era del 3 de julio de 1923.