Marcos Carámbula asegura que entregará el mandato con un departamento saneado

“Vine a ofrecer mi corazón y lo hice”

wTAPA

En una entrevista exclusiva con HOY CANELONES, el jerarca que dejará su cargo el próximo año, antes de las elecciones departamentales, resaltó aspectos, logros y debes que le quedan en su trayecto como mandatario en un departamento que, según dijo, recibió una inversión de más de U$S 1.000 millones en los dos períodos frenteamplistas y lo entregará “saneado”. 

¿Qué ha significado para su vida personal haber sido intendente en estas dos administraciones? ¿Con qué sensaciones se irá cuando se retire de este cargo?

Me voy con una serie de conquistas importantes que me dan satisfacción y, como todas las cosas en la vida, otras que me quedan en el tintero y me generan la angustia de no poderlas lograr. Me voy con la tranquilidad de que pusimos la vida aquí, porque literalmente fue así en todas las cuestiones gratas, pero también las más dolorosas. Hoy la Intendencia es viable, sustentable y ha cumplido con sus obligaciones más importantes, sobre todo con lo que había quedado de deudas con las empresas privadas y públicas; con un presupuesto equilibrado, que por primera vez en muchos años logró un superávit, que se vuelca a las obras.
Canelones en estos últimos diez años, producto de la circunstancia del país pero a su vez de una política muy activa de parte de la Intendencia, ha generado un número muy significativo de inversiones, estimado en el orden de los U$S 1.000 millones, con la creación de alrededor de 50.000 puestos de trabajo.
La parte humana era un desafío importante. En el departamento había un número muy alto de personas que vivían en la pobreza y han salido de esa situación, por más que en esa contradicción de lo hecho y lo que falta todavía, lo que más me duele, es que hay rincones muy duros de vulnerabilidad, de asentamientos, precariedad y condiciones que tenemos que cambiar. Pero hoy, cuando uno dice que al empezar nuestro mandato allá en el 2005 había en el orden de 33% de pobreza y hoy estamos en el 10%, habla de una cifra no en términos de porcentajes sino de gente, alrededor de 100.000 personas que mejoraron su condición. Pero es insuficiente y hay que seguir trabajando.
Con recursos propios en materia de alumbrado hemos cuadriplicado los focos encendidos. Estamos haciendo una obra de infraestructura que implica una inversión de U$S 175 millones en calles y pluviales. Además, hemos generado una política de gestión ambiental muy importante, con los cuatro o cinco camiones con que empezamos 2005, hoy contamos con una flota con contenedores prácticamente en todas las zonas más pobladas del departamento, con contenedores domiciliarios que es una experiencia muy interesante, con casi 20.000 de estos recipientes para una cobertura que alcanza a unas 100.000 personas.
Siento que en estos 9 o 10 años se han echado las bases y se ha empezado a trabajar en un departamento que progresivamente tenga lo que todos queremos, una infraestructura acorde a lo que Canelones es de acuerdo a su potencialidad. Toda esta inversión nos señala que estamos en un tercio de la infraestructura necesaria para el departamento, o sea que falta todo lo demás.
El otro aspecto para mí muy importante en la planificación es el tema del saneamiento, que a veces no se ve pero que es un logro formidable y que está en curso. Cuando empezamos solamente 16.000 personas tenían saneamiento. Hoy, con la obra de Ciudad de la Costa que va a funcionar con Pando y toda la línea desde Ruta 8, una vez que esté terminado el colector subterráneo y subacuático que saca lo que procesa la planta de saneamiento, eso va a abastecer a 300.000 personas y con el otro acuerdo que está en plena vía del proyecto ejecutivo el eje de Ruta 5 al sur (La Paz, Las Piedras, Progreso, más Canelones y Santa Lucía) estaremos llegando al 80% de cobertura en saneamiento en los próximos años.

Si tuviera que señalar el mejor recuerdo que le queda o el momento que siempre recordará de su pasaje como intendente, ¿cuál sería?

Por suerte son muchos, que tienen que ver con distintas obras muy pedidas y planteadas por la gente, con los centros educativos que se han generado, centros de salud que se han creado, conquistas que la gente ha peleado y las ha logrado… Para dar un ejemplo: Colonia Nicolich es una zona que cuando nosotros empezamos tenía altísimo nivel de desempleo y pobreza. Hoy cuenta con pleno empleo y todo un desarrollo industrial. Paso a paso ellos han conseguido el Liceo, la UTU que se acaba de inaugurar, una Policlínica, el Centro Cívico, mañana se inaugurará la Escuela de Tiempo Completo y la vialidad. El haber concretado la instalación de Yazaki, aunque ahora está con ciertas dificultades por la crisis regional, con más de 1.200 puestos de trabajo en un lugar muy deprimido, porque se nos había quedado sin fuentes laborales Las Piedras, o como también es el Hipódromo, y como va a ser ahora la construcción del Shopping…Y los momentos que compartimos con los niños y niñas del ‘Canelones Crece Contigo’, en los más de 60 CAIF instalados.

¿Y el peor momento que le tocó vivir en su gestión?

Los momentos más difíciles fueron, sin lugar a dudas, los primeros, en el inicio del gobierno. Cuando entramos no teníamos crédito, dinero y había que pagar los sueldos. La primera obligación siempre ha sido pagar los salarios. Al mismo tiempo, había que empezar a dar respuesta a tanta demanda de infraestructura acumulada que los vecinos sentían en la totalidad del departamento. Canelones se multiplicó por dos: tenía 250.000 habitantes en la década del 60 y en menos de 40 años tiene 500.000 pobladores. Es como un chiquilín que crece y sus pantalones le quedan cortos, es decir, no llegamos a los servicios que tenemos que dar. Este departamento necesita un replanteo de la distribución de los recursos nacionales.

¿Cómo piensa que la gente lo recordará a usted y a su gestión?

Nosotros hemos seguido a través de encuestas de opinión como es la valoración de las personas con respecto a la administración del departamento. Para mi fue un momento muy grato cuando terminamos el primer período con todas las dificultades que teníamos y fuimos reelectos con el 54% de los votos totales y el 60% de los votos válidos. Eso nos dio un gran respaldo. Ahora las encuestas nos siguen dando un respaldo mayoritario. No sé como nos va a recordar la gente pero lo único que quiero señalar es que, con acierto y error, aquí puse la vida. Todo. Me gustaría que la gente valore eso, que naturalmente critique lo que no se hizo y lo que se hizo lo apruebe. Antes que nada dar testimonio que fue como dije cuando asumí: que vine a ofrecer mi corazón y lo hice, puse mi vida en esto. Sabe mi gente más cercana que eso tiene repercusiones en la salud.

¿Qué le pareció lo más difícil a la hora de gobernar este departamento?

La diversidad. Canelones tiene una enorme diversidad y extensión porque si uno analiza, y en esto coinciden todos los intendentes, cualquiera de los departamentos del interior están concentrados en la capital y uno o dos pueblos. Canelones es un gran departamento que creció sin planificación y multiplicó los servicios en una extensión que lo vuelve difícil de resolver económicamente. Hoy estamos austeramente equilibrados pero uno es consciente que todo se multiplica por la enorme diversidad. Está todo el santoral, que es otra historia y realidad. Todo lo que es la productividad rural en Canelones, que tiene casi 4.000 kilómetros de caminería.

¿Considera que por el tema del saneamiento en la costa de Canelones recibió más críticas de la gente?

Creo que ese es el tema, sin dudas, más sensible, porque basta que llueva un par de días -viven 130.000 personas-, para que todos los medios de comunicación naturalmente vayan para el lado de Ciudad de la Costa, donde la gente se inunda y hay pozos. Lo que pasa es que abordar una obra como Ciudad de la Costa, en la que hoy ya llevamos invertidos U$S 100 millones y la OSE lleva U$S 50 millones con la planta de saneamiento, no es fácil. Porque no fue una ciudad planificada.

Hablemos ahora del tema ADEOM y funcionarios. Cuando usted asume como intendente se celebró un convenio con el gremio en 2006 y se dejaron de lado las deudas que reclaman un grupo de funcionarios que corresponden al período 2002-2005 por conceptos de incrementos impagos. ¿Por qué no fueron reconocidas esas deudas, las que están reclamando estos funcionarios?

Nosotros cuando asumimos, lo primero que establecimos fue que el diálogo del gobierno departamental sería con ADEOM, organismo gremial que representa a los trabajadores municipales en Canelones y el país. Eso ha sido una conducta, estando en conflicto, en momentos muy crispados o de cierta tranquilidad. Siempre hemos mantenido una voluntad de diálogo o relacionamiento con ADEOM. Siempre hubo una mesa de relacionamiento. Cuando empezamos la gestión con las carencias que manifestábamos hicimos el convenio con ADEOM sobre la base 2005-2010 con un incremento salarial pautado, y estabilidad laboral asegurada. Lo mismo hicimos en 2010, un convenio con el gremio donde allí se agregó la presupuestación, la estabilidad de la carrera, estatuto del funcionario y lo hemos cumplido a rajatabla. En lo que hace al período 2002-2004, que es el reclamo que hace un grupo de trabajadores, eso está en la Justicia y ella será la que fallará y cuando esto suceda, sobre eso nosotros acataremos.

¿Pero usted entiende que es comprensible el reclamo?

Yo lo que asumí cuando empezó nuestra administración era que debía hacer un acuerdo con los trabajadores de ahí para adelante, que fue lo que hice y lo que cumplí. En cuanto a lo del 2002-2004 y un grupo de trabajadores que llevaron el reclamo a la justicia, será esta la que laude.

Durante estos años de administración en su gabinete hubo cambios de directores y directoras. ¿Bajo qué criterios se hicieron estos cambios? ¿En algún momento hubo molestias con algún director/a?

En las dos oportunidades de gobierno procuramos siempre un equipo que representara un equilibrio desde el punto de vista generacional y político con el respaldo de las distintas fuerzas que apoyan la gestión y un equilibrio desde la óptica más que nada del compromiso, idoneidad, responsabilidad y conocimiento de los temas. Esos fueron los tres parámetros con los que nos manejamos. Cuando hicimos un cambio, no fue por su rendimiento de trabajo o compromiso, sino que entendíamos que era necesario un cambio en la orientación de la gestión.
En este segundo período algunos cambios fueron en función también de la gestión y nunca por razones de compromiso ético ni del compromiso con la responsabilidad. Estos cargos deben exceder la responsabilidad más allá del cumplimiento del horario. Es una tarea de muchas horas al día. Lo otro que me gustaría decir sobre el equipo de trabajo es que queda un grupo joven, muy capaz técnicamente en direcciones estratégicas fundamentales, de tal manera que muchos técnicos ingresaron a la Comuna por concurso, aprendieron y se foguearon en la gestión, lo que le queda como capital a la futura administración cualquiera sea el color político. Hemos conformado un equipo joven, valioso, más allá de los cargos de confianza, que se van conmigo.

¿Hubo disconformidad con la tarea encomendada a los exdirectores Nora Rodríguez (Cultura) y Luis Pimienta (Necrópolis)?

En los dos períodos los cambios fueron en base a una apreciación que, yo entendía, debíamos modificar. Así lo planteamos con los compañeros. En ninguno de los casos hubo problemas de carácter personal sino de gestión. Y en estos dos casos hablamos con los compañeros y sus sectores políticos e hicimos los cambios que correspondían.

¿La casa quedará en orden? Se lo pregunto por los comentarios que han surgido desde algunos actores políticos, que si bien a este gobierno le reconocen obras realizadas en el departamento, también plantean que para llegar a las mismas la Comuna Canaria habría quedado endeudada y comprometida económicamente a futuro.

Eso es fundamental: el concepto. Se invirtió. Ahora hay en curso U$S 175 millones pero justamente la Intendencia cuenta con equilibrio presupuestal. Es más, en 2013 tuvo superávit. Creció la recaudación no solo por la actualización de los valores catastrales, sino porque fundamentalmente se modificó sustantivamente el número de contribuyentes que se pusieron al día. Cuando nosotros empezamos, promedialmente había un 40% de gente que pagaba y 60% que no pagaba. Ahora es al revés. Estamos en un 67% que cumplen con los tributos y están al día. En algunas zonas alcanzan al 80% los ingresos. Incremento de recaudación, equilibrio presupuestal, están pautados los compromisos asumidos. Sobre estos últimos, tanto en los tres grandes rubros, pago de deudas (con fideicomiso), más fideicomiso de Ciudad de la Costa, más fideicomiso de obras, en el pico mayor de los compromisos que será en los próximos años, no llegarían al 10% de los ingresos del departamento. Aprovecho para anunciar que sobre fin de año, en diciembre, luego de las elecciones nacionales y antes de las departamentales, vamos a convocar a todos los partidos políticos del departamento con representación parlamentaria a decirles: ‘Esta es la situación de Canelones’. Vamos a poner a disposición todos los números, la inversión, compromisos, presupuesto de recaudación, rubro cero.

Observo en su despacho dos cuadros en los que usted está presente: uno con el ex presidente Tabaré Vázquez y otro con el actual mandatario José Mujica. ¿De cual de los dos recibió más apoyo?

Los dos apoyaron mucho a todos los intendentes departamentales. Eso lo reconocemos los jefes comunales de los dos períodos. En el caso de Tabaré, él había sido intendente, conocía muy buen lo que era la gestión y tuvo reuniones con el Congreso Nacional de Intendentes con compromisos asumidos y cumplidos. Con una gran virtud que se mantiene en estos diez años: las partidas llegan en tal fecha y con tales incrementos y eso se cumplió a rajatabla, que para una planificación de un gobierno departamental es fundamental. Algo que en períodos anteriores no ocurría. Pepe es otra historia porque sin haber sido intendente tiene un conocimiento muy particular del interior del país. Es un hombre que ha recorrido mucho el interior pero también cuenta con un manejo muy cercano a lo que es la sensibilidad de los intendentes y la gente, particularmente diría, con una enorme compresión no solo por los intendentes frenteamplistas sino también los del Partido Colorado y Partido Nacional, algo que fue reconocido.

¿Se sintió siempre apoyado por el Frente Amplio en estos dos períodos?

Sí, tengo esa gran alegría que aún en momentos que distintos compañeros del FA podían tener diferentes opiniones críticas, o discordantes con la postura del ejecutivo y particularmente con la mía, que las hubo y las hay, naturalmente siempre va a ser así en una fuerza política y que fueron motivo de debate en la interna, a la hora de respaldar al gobierno departamental, que es lo que más importante, en la Junta Departamental siempre tuvimos los votos del FA, lo que a mi me dio una gran alegría y respaldo personal.

¿Cómo sintió el trabajo de la oposición? ¿Considera que fue injusta, demasiado crítica o hizo el trabajo normal?

La oposición naturalmente hace su juego porque esa es la democracia: marcar sustancialmente los errores o lo que fueron todos los puntos a corregir. Tuvimos en las horas más importantes, como el del fideicomiso de deudas, de obras, iniciativa de Ciudad de la Costa, proyectos importantes para el departamento el apoyo mayoritario en la Junta Departamental del Partido Nacional o con uno de los sectores más importantes de este partido, que nos respaldaron en temas fundamentales, eso lo valoro muchísimo. Tengo por la oposición en Canelones un franco respeto. Valoro que cuando hemos necesitado de una mayoría especial, fue producto de una madurez del Partido Nacional de su sector Alianza Nacional. También rescato que sectores que si bien no tienen representación a nivel departamental, como el caso del Partido Independiente, donde el diputado Radío siempre nos ha marcado las dificultades y, al mismo tiempo, su apoyo ha estado.

¿Qué características les ve a los candidatos del FA para las próximas elecciones departamentales?

Diría no en lo general sino en lo particular. Canelones tiene dos candidatos del FA, que ya están definidos. Los dos poseen características muy positivas. Me refiero a José Carlos Mahía y Yamandú Orsi. Son frenteamplistas unitarios, constructivos, que conocen el departamento. José Carlos por su tarea como diputado en varios períodos, ha recorrido y ha trillado Canelones. Yamandú tiene 10 años de experiencia en la gestión. Son personas en la categoría de los uruguayos, jóvenes, menores de 50 años, con mucha fuerza y vocación de servicio. Son buena gente e íntegros por eso los considero muy buenos.

¿Dentro del FA el diputado Horacio Yanes ha sido el más crítico con su gestión?

Horacio Yanes tiene sus características personales propias, que se las reconozco, una gran virtud, que es frontal, y siempre que ha marcado críticas. Es un muy buen trabajador, recorre el departamento, se informa. Ha sido leal con la administración, aún estando en desacuerdo como dije, los votos de sus ediles han estado siempre al servicio de la gestión. Por lo tanto, tengo por Yanes un gran afecto, sabiendo que muchas veces hemos tenido posturas diferentes pero a la hora de definir en la Junta Departamental los votos del Nuevo Espacio han estado acompañando la solución política y en momentos de discrepancias también.

¿En estas dos administraciones hubo ñoquis?

No. Por cierto que los rendimientos nunca son iguales, no solo de los funcionarios que ingresaron con nosotros como también de los funcionarios municipales. Contamos con funcionarios colorados y blancos que son muy buenos, o frenteamplistas y también están aquellos que su rendimiento no es el deseado. Pero hoy hay una pauta, que es el estatuto del funcionario que nos permite evaluar y actuar.

Eduardo Castro