Un joven entretenimiento canario
En esta crónica, el autor repasa la expansión y la difusión del deporte de la jineteada en Uruguay, y en Canelones en particular, no dejando fuera los ataques que ha sufrido y la evolución de la misma.
La jineteada gaucha y doma gaucha es un deporte ecuestre característico y tradicional de Argentina, Paraguay, Uruguay y el sur de Brasil (Río Grande del Sur) que integra la cultura folclórica con estirpe gaucha de estos países, en particular la cultura gauchesca. Es también tradicional en la zona sur y austral de Chile. El deporte consiste en que el jinete debe sostenerse por entre seis y quince segundos sobre un potro (bagual o pingo). Se realiza en varias categorías: crina limpia o potro pela, grupa sureña o cuero, bastos, y otras combinaciones.
La vestimenta del jinete se encuentra reglamentada para mantener las tradiciones gauchas. Existen, además, normas estrictas para las espuelas, riendas y el rebenque o guacha.
Entre los torneos de jineteada gaucha se destaca el Festival Nacional e Internacional de la Doma y Folklore de Jesús María, que se realiza anualmente en enero en la provincia de Córdoba (Argentina), así como la denominada Semana Criolla de la Rural del Prado, que se realiza todos los años coincidiendo con la fecha de Semana Santa en Montevideo.
Esta es la información más corriente que existe sobre este “deporte” o entretenimiento paisano. Desde que llegaron los conquistadores ibéricos a estas tierras e introdujeron los altos caballos, el destino del hombre de las pampas americanas cambió. Estos animales se utilizaron como herramientas de trabajo (en las vaquerías del mar) como elementos de transporte (para recorrer grandes distancias en menos tiempo) y como armas de guerra. Si fuéramos a la veta romántica, habría que señalar que también se los utilizó para paseos.
Pero para realizar estas actividades el hombre o la mujer se tuvo que convertir en jinete, y lo primero que debieron efectuar fue amansar el animal para poder subir a él. A este amansamiento se le denominó “doma”, porque el hombre tenía que doblegar las ansias de libertad del animal para poderlo montar. Luego la doma fue cambiando y aquel ejercicio que llevaba a cabo el hombre con el animal sin domar se convirtió en un deporte llamado “jineteada”. Estos eventos se hicieron muy populares fuera de sus clásicos escenarios y desde hace dos décadas se empezaron a practicar en el departamento de Canelones.
Son eventos que se enmarcan en una gran feria de variedades, donde se venden artesanías, comidas, se rifan automóviles y motos, realizan actuaciones payadores, recitadores y cantores de ‘folklore’ para un público diverso, que llega para apreciar las destrezas de los jinetes que también compiten por camionetas o motos. El final es a pura cumbia, con orquestas locales o departamentales de moda.
Así aparecen muchos auspiciantes para los organizadores, que son los que muchas veces consiguen las tropillas, muchos avisadores para las radios que transmiten los eventos. Estas jineteadas, además de reunir mucho público, mueven gran cantidad de dinero.
Los grupos que defienden la integridad de los animales sostienen que este deporte es nocivo y pretenden, incluso con movilizaciones dentro del ruedo del Prado, que no se efectué más en el país.
El departamento de Canelones, al igual que otros de nuestro país, es el que tiene más eventos de este estilo, dejando ya huellas en la historia como una de las fiestas populares cotidianas.
Desde el entorno musical se han escrito muchas canciones sobre este deporte ecuestre y en un tiempo lleno de tradición de patria vieja; hoy aggiornado por el consumismo y el mercado, también se cambió el nombre y las reglas de esta actividad. Ya no debemos llamarlas domas sino jineteadas y a los que hombres que suben a los caballos no debemos llamarlos domadores sino jinetes.
El jinete
‘Jinete’, del árabe ‘zanáti’, en alusión a la tribu bereber Zenata. Designa en castellano y otros idiomas (catalán, gallego, portugués y occitano del sur) a la persona que monta un caballo o a la persona diestra en equitación, máxime si esto se relaciona con sus labores más frecuentes (arrieros, domadores, etc.). Para referirse a las mujeres a caballo se usan los términos ‘amazona’ o ‘jinete’ (no ‘jineta’).
Tabaré Petronio
Especial para HOY CANELONES.

