Conflicto entre vecinos

‘As bestas’ (‘Las bestias’), la película hispanofrancesa que ganó nueve premios en la última edición de los Premio Goya , dirigida por Rodrigo Sorogoyen y protagonizada por Denis Ménochet, Marina Foïs, Luis Zahera y Diego Anido, difícilmente llegue al circuito comercial por diversas razones: está mayormente hablada en gallego, transcurre en un pueblito perdido de Galicia, es engañosamente morosa en su transcurrir e incomoda al mostrar los peores aspectos del ser humano. Se trata de un poderoso thriller rural que sigue la historia de una pareja de franceses agricultores en un remoto pueblo de Galicia, que debe enfrentarse a sus vecinos de puerta, dos hermanos que se la tienen jurada a aquellos. 

La película tiene mucho del cine de Bruno Dumont pero también incluye toques de ‘Perros de paja’ (1972), el clásico de Sam Peckinpah con Dustin Hoffman y Susan George, así como un tono moroso, casi documentalista, destinado a registrar el mundo de los olvidados, de los desplazados del sistema, de todos aquellos que nunca alcanzarán las luces altas de la gloria, sea esto lo que sea. 

Entre líneas, ‘As bestas’ plantea un conflicto rodeado por la xenofobia –algunos habitantes gallegos no toleran la convivencia con los recién llegados franceses–, por el temor al diferente, por la fuerza poderosa de la ignorancia de una comunidad cerrada, que no logra aceptar o asimilar al que viene de afuera. La película se inspira libremente en un asesinato ocurrido en enero del año 2010 en la parroquia gallega de Santoalla, ubicada en pleno Municipio de Petín (Ourense), un lugar que cuenta con una población de 1.076 habitantes y en el que todos se conocen. 

La clave de la historia la contó el propio director Rodrigo Sorogoyen, durante una entrevista sobre la película: “No nos gusta hacer películas de buenos y malos. Normalmente hacemos películas de malos para intentar entenderlos. Y no es que la gente sea mala. Yo puedo hacer algo horrible hoy, pero luego puedo hacer algo bueno mañana; en ese sentido, somos capaces de todo. Es lo que he dicho antes, cuando vemos a gente en las noticias que hace estas cosas nos preguntamos por qué lo hace; puedes tener un antidisturbios que es capaz de pegarle un porrazo a una señora y luego puede ser el padre más cariñoso del mundo. Eso me preocupa y me interesa”. En ese quiebre entre la normalidad atravesada por el mal, algo tan normal como inesperado, se cifra la clave del conflicto entre vecinos que cuenta ‘As bestas’, una película de visión más que necesaria. 

E.B.