La marca de una época
Escribe: Martín Romego
El pasado miércoles 18 de enero, falleció el músico estadounidense David Crosby, uno de los artistas más icónicos de la década de los sesenta y de los más influyentes en la historia del rock and roll. En primer lugar, el guitarrista y cantante fue reconocido por haber sido miembro fundador de The Byrds, una de las bandas que pudo unir de la mejor manera al folk típico de Estados Unidos con el tipo de pop y rock que comenzaba a sonar desde el Reino Unido. Luego de desvincularse de esta agrupación, Crosby formaría un supergrupo con Stephen Stills, guitarrista de Buffalo Springfield, y el británico Graham Nash, de The Hollies: Crosby, Stills and Nash. Juntos publicarían, en 1969, su disco homónimo, que fue el comienzo perfecto para esta formación, con clásicos como ‘Suite: Judy Blue Eyes’ o ‘Wooden Ships’, entre otros.
El grupo se caracterizó por la manera en la que los integrantes armonizaban sus voces, realizó temas que realmente marcarían una época en la música. Como en sus otros grupos, el trío de músicos ya consagrados seguían uniendo la psicodelia de la música inglesa con el lado más tradicional norteamericano. En sus canciones incluyeron un contenido altamente político, dejando en claro su postura antiguerra, en épocas de la Guerra de Vietnam y haciendo referencia a la importancia de la paz y el amor. Esta formación le seguiría dando forma a un movimiento que fue muy influyente en la época y fue fundamental para la formación de bandas como The Eagles o Fleetwood Mac. Para su siguiente entrega de larga duración, el trío sumaría a Neil Young, para publicar ‘Deja Vu’, en el año 1970, bajo el nombre de Crosby, Stills, Nash and Young (CSNY). El LP tuvo un enorme éxito comercial y también fue muy importante para la escena musical del momento. En este álbum, el cuarteto de músicos fue capaz de juntar en diez temas, ejemplos de dulzura y armonías perfectas, con momentos de mucha agresividad y expresividad.

Uno de los ejemplos de esto último es el track ‘Almost Cut My Hair’, que si bien habla de algo simple como no cortarse el pelo, la interpretación de David Crosby le da una fuerza increíble. La letra también escrita por Crosby tiene, claramente, un trasfondo de libertad, que siempre trataba de expresar la agrupación cada vez que podía. Los solos de guitarra de Stephen Stills que entran y salen, sumado a los gritos de David, contrastan de gran manera con otros momentos del disco, en los que los decibeles bajan notoriamente para dejar lugar a voces agudas y más pacíficas, como en ‘Helpless’. El tema es cantado y escrito por Neil Young, la reciente incorporación que dejó una balada con un estribillo perfecto, en el que la voz principal se apoya en unas armonías espectaculares. Otra muestra de fuerza y distorsión es ‘Woodstock’, una versión muy diferente de la canción originalmente interpretada por Joni Mitchell, que en aquel momento era pareja de Graham Nash. La letra de Mitchell es magia pura y se apoya en el relato que Nash le hizo sobre el Festival de Woodstock que se realizó en el año 1969. Para esta versión, CSNY toma la distorsión y le sube el volumen para terminar en un estribillo épico que eriza a cualquiera.
El otro aporte de Crosby para este álbum es ‘Deja Vu’, que le da el nombre al disco y es una gran representación de esta mezcla tan evidente entre lo folk y lo psicodélico que tanto trajo esta agrupación. El tema tiene unos cambios muy interesantes, tanto de ritmo como de melodías, y se debe a la composición de Crosby, que también aporta la voz principal. Otro gran momento del LP es el track inicial, ‘Carry On’, que nos deja en claro desde el comienzo que va a ser una gran experiencia. Ideal para escuchar en un viaje en auto por la carretera, para perdernos en las armonías celestiales que acompañan a Stephen Stills, que aporta la voz principal. La letra que reza “Carry on / love is coming / love is coming to us all”, es sencillamente épica y, más épico aún es el solo de guitarra de Stills. El mismo guitarrista también de uno de las canciones acústicas del álbum, que es ‘4+20’ y que, curiosamente no se trata sobre la marihuana, porque incluso fue publicada antes de que estos números se asociaran al cannabis. Para terminar, el álbum tiene a ‘Country Girl’, aportada por Neil Young, y un cierre con más energía con ‘Everybody I Love You’, dando otro mensaje de amor como la respuesta.
En definitiva, es solo uno de los grandes trabajos que involucró a David Crosby, que terminó siendo un músico increíblemente influyente y un artista esencial para entender el rock clásico. El guitarrista y cantante tuvo una prolífica carrera, mayormente con el trío formado junto a Stephen Stills y Graham Nash, a veces incluyendo a Neil Young y otras veces en dúo junto a Nash. Lamentablemente, Crosby falleció recientemente por causa de una larga enfermedad, aunque hasta último momento estuvo en actividad, haciendo tours y shows en vivo. Sin embargo, su figura como artista sigue activa, no solo por su música, sino por la cantidad de personas que supo inspirar en su carrera.

