El pasado 20 de noviembre se conmemoró el Día Mundial de las Víctimas de los Siniestros de Tránsito. Vecinos y organizaciones toman ese día para reivindicar la importancia de contar con calles más seguras y tener apoyo del Estado.
Cada 20 de noviembre, la Red de Víctimas y Familiares de Siniestros de Tránsito intenta llegar a varios puntos del país con un mensaje claro: la siniestralidad genera consecuencias físicas, económicas y de diversa índole, algunas menos visibles que otras.
Alba Curbelo, vicepresidenta de la Red de Víctimas y Familiares de Siniestros de Tránsito, le dijo a HOY CANELONES que los siniestros de tránsito implican “una violencia en la vía pública”. Agregó que, en estas fechas, la Red intenta dejar claro que las víctimas “viven un padecer después del siniestro y que eso está muy invisibilizado”.
Construcción
El lema de la Red este año es ‘Del dolor, construir’, con la idea de tomar las demandas de las víctimas. “Aspiramos a que, desde las necesidades de las víctimas, surja lo que podemos llevar a los gobiernos, para que el Estado se haga eco y tome las medidas que correspondan. Intentamos construir un llamado de atención hacia esas personas que quedan con secuelas permanentes y quienes pierden la vida”, remarcó Curbelo.
La entrevistada destacó, además, las consecuencias económicas de este flagelo. “Los siniestros de tránsito también empobrecen a las familias. Muchas veces, la persona siniestralizada era el sostén de un hogar, sus ingresos se ven afectados, se tiene que adaptar a esa nueva vida que le toca vivir y no encuentra una respuesta acertada del Estado”, lamentó la vicepresidenta de la Red. “Muchas veces se habla de los recursos que el Estado tiene que invertir para salvar una vida pero no del empobrecimiento que tienen las familias”, acotó.
Otra postura
El Congreso de Intendentes analizó este año la posibilidad de bajar la edad permitida para la libreta de conducir de motos, autos y camiones. En el caso de las motos, se estudió la iniciativa de autorizar a los adolescentes de 16 años a obtener la licencia.
La Red se manifiesta en contra de esta propuesta. “Estamos en desacuerdo porque entendemos que la baja de edad no ayuda a la seguridad vial ni el descenso de la siniestralidad sino que pone en riesgo a personas más jóvenes”, argumentó Curbelo.
Tema de salud
Ruben Machín, un vecino de la ciudad de Canelones que desde hace años trabaja en temas de tránsito y accesibilidad, también forma parte de la Red de Víctimas y Familiares de Siniestros de Tránsito. Machín recordó que cada año ocurren veinte mil siniestros y que más de dos mil personas quedan con una discapacidad a causa de esos episodios. Agregó que la edad promedio de los siniestralizados que quedan con discapacidad va desde los 19 a los 34 años, un momento en que “la gente trabaja y empieza a hacer su vida”. Para Machín, la siniestralidad “es una enfermedad, un tema de salud pública, por las causas que deja”.
El integrante de la Red destacó la necesidad de “concientizar al Gobierno sobre la importancia de que haya vías, rutas y veredas seguras”, así como también de llegar a los vecinos. “Muchas veces no sirve de nada construir una vereda si el vecino no la cuida; si deja basura, planta un árbol o estaciona el auto sobre la vereda. Hacemos una ciudad sustentable si todos mantenemos el lugar que nos corresponde”, expresó.
F.G.

