Con el actor Marcos Valls, previo a la presentación de ‘Mono: Informe a la academia’ en Canelones

El actor Marcos Valls en la obra ‘Mono: Informe a la academia’. Foto: Gustavo Castagnello.

Salir de la jaula

La obra teatral ‘Mono: Informe a la academia’ se presenta esta noche, a las 20 hrs., en el Complejo Cultural Politeama-Teatro Atahualpa del Cioppo, de la ciudad de Canelones.

La trama de la obra, de un mono que intenta adoptar las actitudes de un ser humano para evitar terminar en un zoológico, despierta interés por sí sola. Si a eso se le suma que el autor del texto original es nada menos que Franz Kafka, sobran los motivos para pagar la entrada. Por si fuera poco, el espectáculo que tendrá lugar esta noche en el Politeama es una producción en conjunto entre el actor uruguayo Marcos Valls y el director, actor y músico brasileño Beto Brown.

Además de ser divertida, ‘Mono: Informe a la academia’ apunta a una crítica social. Habla de temas como el sexo, las relaciones humanas o la religión, tan vigentes en la actualidad como a principios del siglo XX, cuando el autor escribió el cuento. Toca una temática original y característica de la obra de Kafka: la posibilidad de que un animal salvaje pueda convertirse en un ser civilizado… o viceversa.

Además de ser el protagonista, Valls tomó la adaptación portuguesa -realizada por Brown-, la versión original en alemán y traducciones al inglés y al castellano para elaborar una traducción actualizada de la obra. El actor conversó con HOY CANELONES sobre la presentación de esta noche.

¿Qué nos puede adelantar de la presentación de esta noche?

La obra está basada en un texto que Kafka escribió hace unos cien años pero tiene una vigencia impresionante, parece como si se hubiera escrito hoy. Además, el lenguaje que se utiliza es actual, porque la traducción la realicé con un lenguaje accesible. La historia trata la transformación que logra un mono para salir de la jaula.

¿Qué implica interpretar ese doble personaje, esa transformación de una criatura a otra de una especie distinta?

Es un trabajo triple. Es un actor que está haciendo de un mono que a la vez está haciendo de humano. Es bastante intrincada la creación de esa criatura. El director consideraba que el personaje ya debía estar transformado en humano. Yo insistí en que, por más que el mono se cambiara de ropa, se cortara el pelo y pudiera aprender a hablar, sus huesos y su fibra íntima iban a seguir siendo de monos.

Presentaron el trabajo en varios países y ahora están recorriendo el interior uruguayo. ¿Cómo evalúan esas experiencias?

Participamos en dos festivales en Colombia y estuvimos en un festival en Chile. Además, estamos encarando una gira por todo Uruguay, llamada ‘Mono 100 pueblos’, con la que estuvimos en Libertad, Fray Bentos, Paysandú y ahora vamos a Canelones. La respuesta del público ha sido muy buena.

¿Con qué se va a encontrar el púbico canario esta noche? ¿La obra es una suerte de crítica o una apuesta más humorística?

La obra, si bien me parece que es divertida, también toca temas muy actuales. Habla de la libertad, la religión, las relaciones humanas, el sexo. La transformación de un animal salvaje en algo civilizado despierta cosas muy profundas. De repente estás mirando la obra y no sabés si Kafka estaba hablando de él o de todos nosotros.

Fernando Guerrero