“Al inverno lo esperamos calentitos”
Jimena Cabrera, maestra directora de la escuela, contó a HOY CANELONES cómo se trabajó para la campaña del abrigo que llevó el nombre ‘Al invierno lo esperamos calentito’, destinada a los niños de este centro escolar, quienes recibieron indumentaria apropiada para la época. La recolección de las donaciones se llevó a cabo durante quince días.
No más ropas mojadas
El local educativo cuenta con 22 alumnos desde Inicial (5 años) a 6º año y está ubicado en Ruta 36 Km 47.00. Es conocida como Escuela Esquina de González en Paso Garúa. Los niños concurren de 8 a 13 hrs. y muchas veces la neblina o lluvias los hacen llegar mojados. “No queremos que los niños permanezcan cinco horas mojados o con frío en el salón”, dice la directora.
De acuerdo a lo manifestado por la directora, las familias “no son extremadamente carenciadas”. Casi todos los padres son peones rurales y las madres amas de casa que colaboran en las tareas con sus esposos. El objetivo de la campaña se centró en que la escuela pudiera colaborar y mitigar un “poco los gastos de los padres en lo que se refiere a abrigo en esta época del año”.
Desde la dirección
Esta idea comenzó por iniciativa de la maestra directora que, ante el advenimiento del invierno y las situaciones socioeconómicas de las familias que integran la comunidad, “decidí enviar notas de pedido de colaboración a empresas que, en ocasiones, realizan donaciones a las instituciones educativas. Me puse en contacto con varias empresas nacionales e internacionales. Al principio solo se pretendía que fueran botas para lluvia y capas o pilots”.
Cabrera cuenta que al no recibir “ninguna respuesta favorable a mis solicitudes, decidí publicarlo en Facebook por si alguien tenía algún contacto que nos pudiera ayudar”. Luego de esa acción, los mensajes “empezaron a llegar de vecinos, amigos, conocidos preguntando si podían aportar algo, si necesitábamos más cosas”. Cuando notó “que la gente tenía más interés y voluntad que las empresas”, resolvieron denominar a la campaña como ‘Al invierno lo esperamos calentitos’.
Cabrera dijo que lo que la llevó a organizar la campaña fue las ganas de colaborar con las familias de los escolares, “o sea, darles una mano por lo menos en lo que es el abrigo para que los niños concurran a la escuela”.
De varios puntos
Fue así que las colaboraciones se fueron sumando. “Una señora que trabaja en el Puerto de Montevideo nos envió botas de lluvia, camperas, buzos y pantalones para los más pequeños”, relata la directora. Esta donante “se comprometió con la campaña y fue y compró exclusivamente para estos niños esos abrigos, sin conocernos. Esa fue la primer donación”.
Otros que aportaron lo hicieron con más vestimenta, como lo hizo una casa de insumos de computación de Los Cerrillos, la que donó gorros y guantes para todos los niños. Un exalumno que ahora vive en México “nos giró dinero” para comprar los pilots y capas.
Una señora de Los Cerrillos “hizo una mini campaña”, encargándose de reunir ropa usada. Ella consiguió botas para lluvia, que fue una colaboración de un comercio, además de ropa que le dieron en la iglesia de la ciudad. Cabrera también mencionó a la peña ‘Canelones por Peñarol’, que también entregó una importante cantidad de ropa por esta causa.
Entre otros aportes realizados, se destaca el realizado por un amigo de la directora que también aportó dinero para comprar las botas. “Una familia de Aguas Corrientes nos compró ocho pares de botas para los más grandes”, dice Cabrera.
Momento de la entrega
Cabrera comentó que al momento de la entrega de las donaciones “no fue fácil su distribución”, porque consideraban que debía ser equitativa y “la idea era que todos se llevaran lo mismo. En la escuela se armaron paquetes. Cada paquete para un niño contenía un buzo, una campera, un pantalón, dos remeras de manga corta, alguna calza para las niñas, medias, gorro, bufanda, guantes, capa de lluvia y botas y, en algunos casos, también championes”.
El sobrante de ropa y calzado fue distribuido a otras escuelas rurales de la zona entre ellas la Escuela Rural Nº 36 de Curva de Bruschi, desde donde se envió vestimenta para los alumnos de la Escuela Rural Nº 37 de Quinta de Illa.
Agradecimiento
Por último la directora agradeció a todos quienes colaboraron con esta campaña y dijo que pronto llegará un mensaje de agradecimiento de parte de los niños.
Eduardo Castro

