Siempre hacia adelante
Actualmente, el Merendero La Aldea, del barrio La Esperanza, se mantiene en actividad brindando la merienda a más de cuarenta niños que viven en la zona, así como canastas básicas para sus familias.
El padrino del emprendimiento, Jonathan Artigas, dialogó con HOY CANELONES sobre la actualidad del barrio, que continúa adelante con estos servicios, intentando iniciar talleres para niños y adolescentes y con otros proyectos a futuro. Por estos días, todo esto se da en un marco muy complejo para las familias de la zona, a raíz de las lluvias y los fuertes vientos del pasado fin de semana, que tuvieron consecuencias muy negativas para el barrio y para la infraestructura del propio merendero.
El espacio donde los niños se encuentran para recibir sus meriendas se vio afectado por la cantidad de agua que cayó el fin de semana, lo que llevará un tiempo arreglar y poner en condiciones. Además, algunas familias también tuvieron problemas por el clima y, sobre todo, luego de los fuertes vientos que se registraron en la noche del sábado pasado.
Lugar propio
El pasado fin de semana, luego del temporal que tuvo consecuencias graves en la ciudad de Canelones, algunas casas del barrio La Esperanza quedaron sin techo y hubo alguna con pérdidas totales. “Son casas muy precarias, que con un poco de viento ya se sabe que se caen. Sabemos que a la naturaleza no la podemos parar, pero sí se puede solucionar que estas familias no estén viviendo de forma tan precaria. El derecho a la vivienda no se está cumpliendo (desde) hace muchos años en Canelones, en el departamento y en el Uruguay, porque hay muchos barrios populares en todas las zonas”, expresó Artigas. El entrevistado añadió que “creo que es hora de invertir donde hay que invertir, en proyectos de barrios populares”.
Artigas explicó que “estas familias están acá porque no tienen otro lugar donde vivir, pero están dispuestas a trabajar por una vivienda”, al tiempo que remarcó la búsqueda que llevan adelante las familias para conseguir el realojo, que sería algo muy importante de lograr al tratarse de “una zona que no es habitable. Por supuesto que hoy o mañana, si sale el realojo, vamos a seguir con el merendero y las distintas actividades. porque hay un tema más a fondo que es lo laboral y poder salir adelante”.

Foto: Archivo HOY CANELONES.
Sin certezas
Por ahora, la seguridad no llega con respecto a este objetivo, pero se espera que pueda solucionarse en un corto o mediano plazo. “Estamos en proceso y quedaron en llamarnos nuevamente, así que podrá haber alguna noticia, pero hay que planificar y ver qué idea tienen ellos (las autoridades). Nosotros ya sabemos nuestra idea: venimos diciendo hace tiempo que la forma de trabajo que quieren las familias y la organización barrial es trabajar por esas viviendas en forma conjunta, como una cooperativa”, adelantó Artigas. “Que cada familia trabaje por la vivienda y que también se trabajen otros aspectos, como el sentido de pertenencia, que haya calidad de mano de obra”, agregó. Según el referente barrial, ha habido “un gran avance”, pero remarcó que “no es una solución definitiva. La solución acá es el realojo”.
Activos

“Seguimos al firme con la entrega de las meriendas y las cenas de los fines de semana. También una canastita de alimentos no perecederos que entregamos todos los meses, así que venimos bien”, aclaró Artigas en referencia al funcionamiento del merendero. El padrino de La Aldea aseguró que están “contentos porque siguen llegando donaciones” de parte de diferentes sectores de la comunidad. “El pueblo nos sigue dando una mano, diferentes sindicatos, el Municipio de Canelones también está muy presente, así que por ese lado estamos muy contentos de poder seguir manteniendo la parte alimenticia”, agregó.
En las horas siguientes al temporal del pasado sábado, el barrio recibió ayuda de una brigada del Municipio, con la entrega de diferentes recursos que se precisaban, aunque se siguen recibiendo a través del número 099216829. Lo más necesario en este momento son maderas, chapas o diferentes materiales que puedan servir para la reconstrucción de las casas afectadas por el temporal.
Esperar
Por toda esta situación, los talleres que se pretendían llevar adelante en el barrio están pausados por el momento, al menos hasta febrero, para permitir una buena recuperación. “Empezamos a dar talleres con diferentes profesores que nos dan una mano como actividad de verano y por el tema de la pandemia y la lluvia nos pegaron un poco duro y tuvimos que suspender, al menos por enero”, explicó el padrino de La Aldea. Según detalló Artigas, se estarán desarrollando talleres de música, pintura y teatro, así como también de actividades plásticas, al tiempo que se sigue brindando ayuda a los niños y adolescentes del lugar por parte de una maestra particular.
Artigas contó que todos los niños pudieron pasar de año, al igual que los liceales y alumnos de UTU, con ayuda de Ana, la maestra. “Es fundamental. Vamos a seguir con su apoyo y buscamos conseguir a alguien más que nos pueda brindar apoyo al barrio”, aseguró.
Martín Romego


