El senador frenteamplista Mario Bergara estuvo presente en la ceremonia de cambio de autoridades de la Junta Departamental de Canelones (JDC), el pasado sábado en la capital departamental.
Bergara conversó con HOY CANELONES antes de la asunción del nuevo presidente de la JDC, Carlos Grille. Entre otros temas, el senador se refirió al proyecto de Ley de Rendición de Cuentas y a las pautas salariales propuestas por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social (MTSS). El legislador sostuvo, además, que la recolección de firmas contra la LUC fue una “hazaña del pueblo uruguayo”, y calificó al acuerdo con Katoen Natie de escandaloso.
¿Por qué decidió concurrir a la ceremonia de cambio de autoridades en la JDC?
Estamos acompañando al nuevo presidente de la JDC de Canelones, Carlos Grille, que pertenece a Fuerza Renovadora, nuestro sector dentro del Frente Amplio. Con gusto venimos a dar apoyo y respaldo al trabajo del compañero, que seguramente sea muy fructífero para la Junta y el departamento de Canelones.
Hace minutos tuvo la oportunidad de hablar con el intendente Yamandú Orsi. ¿Conversaron de algún tema en particular?
Intercambiamos la alegría por el hecho de que se hayan juntado prácticamente 800.000 firmas para convocar al referéndum para que la sociedad opine sobre ciento treinta y cinco artículos de la LUC, una hazaña del pueblo uruguayo que nos genera una felicidad grande. También conversamos de la interpelación a los ministros (de Economía, Azucena) Arbeleche y (de Salud, Daniel) Salinas, sobre la cuestión de la pandemia y algunas cuestiones de perspectiva, como el acuerdo del Gobierno con Katoen Natie para el puerto, que es un tema mayúsculo, un acuerdo escandaloso.
La Rendición de Cuentas no ha llegado al Senado, pero ya está en el Parlamento. ¿Tiene alguna evaluación acerca del proyecto?
El proyecto de Rendición de Cuentas ya está en Diputados y va a llegar al Senado a fines de agosto. A rasgos generales, el proyecto es la reafirmación de la política de recorte del Gobierno. Seguimos en pandemia y el Gobierno sigue focalizado en su lógica de ajuste fiscal, algo que ningún país hace. Solo Uruguay prioriza y festeja el ajuste y los “ahorros” en el medio de una pandemia que debería obligar a volcar más recursos para ayudar a la gente que más necesita durante esta crisis, para ayudar a pequeños comercios y servicios que están cerrando en todo el país y reactivar empleo con más inversión. Además, la política fiscal del Gobierno sigue siendo la de rebaja salarial, consolidada con las pautas que el Gobierno está dando para la negociación salarial y las caídas de jubilaciones y pensiones. Toda esa caída de ingreso de las familias determina un desplome del mercado interno que está afectando a tantos comercios y servicios. Los ahorros que festeja la ministra (de Economía) se explican por rebaja salarial, rebaja de jubilaciones y pensiones y caída de la inversión pública, algo que es negativo e insostenible.
A la Rendición de Cuentas, en ese sentido, la vemos como una política equivocada en materia de política económica, sobre todo en el contexto de pandemia y crisis. También hay algunas perlitas: artículos puntuales que son muy preocupantes y reflejan la visión del Gobierno de retirar Estado. Por ejemplo, quitar la exigencia de que los organismos y las empresas públicas manejen sus cuentas en la banca estatal. Esa es una vieja propuesta que se había intentado en la década del noventa, también bajo un Gobierno del Partido Nacional, que no prosperó y esperamos que ahora tampoco prospere.
¿Cómo evalúa la propuesta del MTSS de ajustar los salarios por la inflación esperada?
Las pautas que presentó el ministro (de Trabajo, Pablo Mieres) no hacen más que consolidar la tendencia de la caída del salario real. El Gobierno había prometido una recuperación del nivel de salario real inicial para el 2024, pero mientras siga ahondándose la caída, esa promesa va a ser cada vez más difícil. Tenemos claro que para el 2022 va a haber una caída del nivel salarial, y con la caída del salario viene una caída de jubilaciones y pensiones.
F.G.

