La relación entre fútbol y política atraviesa un complejo entramado en la escena local

Arde Troya

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(www.carasycaretas.com.uy)

La mezcla Fútbol y Gobierno ha causado por estos días hechos tensos, con distintas visiones, vertientes y conceptualizaciones que surgieron luego de los incidentes del último partido que tuvo el Club Nacional de Fútbol por Copa Libertadores ante Newell´s. Lo que pasó en las tribunas, la violencia que rodea al fútbol uruguayo, fue la causante de una serie de hechos que fueron noticia no solo acá sino en otras partes del mundo.

La renuncia de Sebastián Bauzá al gobierno de la AUF por falta de apoyo a su gestión, debido a intereses económicos que se denuncian provienen por la empresa Tenfield, decisión que también fue tomada por la imposición del Gobierno nacional a través de la determinación del presidente Mujica de no autorizar la presencia de guardia policial en las tribunas, fue el suceso más notorio que tuvimos en las últimas horas y que derivó en que los clubes debieran conformar, de apuro, un nuevo Ejecutivo para que siga andando el fútbol y que la pelota pueda rodar este fin de semana.
El ambiente político también se agitó y el fuego cruzado se enfocó hacia el presidente dela República José Mujica. Desde la oposición surgió el fuego y también algunos petardos fueron lanzados por oficialistas como el del sillón de al lado: el propio vicepresidente Danilo Astori marcó públicamente su diferencia con la decisión tomada. El líder de Asamblea Uruguay criticó muy duro, también, la existencia de la empresa que comanda Francisco ‘Paco’ Casal y la presión del monopolio que ejerce éste en el fútbol.

Intervención

El diputado José Carlos Mahía (Asamblea Uruguay, Frente Amplio) dijo a HOY CANELONES que «no hubo una intervención efectiva por parte del Gobierno nacional en el mundo del fútbol, sino que el mundo del fútbol no ha sabido responsabilizarse de sus acciones y tomar medidas de fondo con respecto a él mismo».
Entiende el legislador de Las Piedras que «las cosas han salido de su cauce», pero que detrás de todo «está la sombra de un gran poder económico que no deja ninguna duda, que se trate de la defensa de intereses empresariales del funcionamiento del fútbol».
De las conjeturas que se tejen por posibles relacionamientos entre las decisiones del gobierno nacional, las que favorecerían al empresario Paco Casal y su empresa Tenfield, Mahía expresó que «no le gusta todo eso». Por un lado señala que están bien las medidas que se tomaron para prevenir la seguridad ante problemas que existen en dimensiones importantes en la sociedad y en el fútbol. Por otro lado, considera que «es mala cosas mezclar política y fútbol». Añadió, como deslindándose de algunas decisiones del Gobierno o no compartiéndolas, que «nosotros no queremos tener nada que ver esto».
Las presiones económicas hicieron forzar la salida de la AUF del ex presidente Sebastián Bauzá, apreció el diputado Mahía quien agregó que fue «una trenza que al final no pudo resolver. Para nosotros es una pérdida (Bauzá) porque su ciclo al frente de la Asociación Uruguaya de Fútbol fue muy bueno y era auspicioso, pero tengo la impresión de que detrás estaban los intereses de la licitación de la televisión para el próximo mundial».

Una cosa y otra

El diputado canario consideró que «mientras el fútbol siga siendo dominado por los intereses de una empresa monopólica, que tiene medios de comunicación, propiedad de derechos de imagen, propiedad de futbolistas e influencias como las posee, va a ser muy difícil» que se puedan mejorar las condiciones en el aspecto de la seguridad en las canchas. Finalizó diciendo que, aun así, «vale la pena todo el esfuerzo que se haga en favor de resolver los temas, del funcionamiento de la seguridad en el fútbol».

Eduardo Castro