Con Estela López, del Merendero ‘Charly Quaglia’, un espacio de referencia desde hace 19 años

En la actualidad, el Merendero ‘Charly Quaglia’ entrega alimentos a veinte familias del barrio La Cantera, de la ciudad de Canelones. Además, desde el lugar están regalando libros para los más pequeños.

Por estos tiempos, el merendero funciona con una modalidad de atención a distancia debido a la pandemia. En lugar de los chicos, son las madres quienes van a buscar los insumos para la merienda. Las mamás concurren con los cuidados sanitarios correspondientes y se llevan los alimentos para sus casas, de manera de evitar aglomeraciones.
Convertido en un espacio de referencia en la ciudad de Canelones, el Merendero ‘Charly Quaglia’ cumplió diecinueve años el pasado 18 de mayo. Estela López, fundadora y referente del lugar, conversó con HOY CANELONES sobre las casi dos décadas del merendero y la actualidad del emprendimiento solidario.

Seguir de pie
Las condiciones sanitarias impidieron que se realizara la tradicional fiesta aniversario que el merendero venía llevando adelante cada 18 de mayo. De todas formas, a Estela le llegaron mensajes de felicitaciones y gratitud de los chicos y de las familias del barrio. “Todo el mundo espera ese día. A mí también me gusta festejarlo con ellos, pero esta vez no se pudo”, sostuvo la referente del espacio. “Ya hace diecinueve años que estamos con esta lucha y no quiero aflojar”, acotó.
Al alimento para las meriendas se le suma la entrega de libros infantiles para que los niños se entretengan un rato. Los chicos se ponen contentos, le agradecen a Estela por acordarse y cuidan muy bien los libros. Estela también entrega revistas con material útil para la escuela, que recibió de una reciente donación.
El merendero tiene una biblioteca con material importante para niños de diferentes edades. Todo el tiempo aparece alguien con libros, lo que hace que la referente del espacio tenga los títulos necesarios para poder regalar algunos y mantener una buena colección.

Estela López fundó el merendero en épocas de crisis, convirtiéndolo en un soporte en años donde la economía no era la mayor dificultad, y hoy sigue adelante en épocas complejas para la salud y el bolsillo de los vecinos del barrio. Foto: Archivo HOY CANELONES.

Desde el principio
Estela fundó el merendero en épocas de crisis, convirtiéndolo en un soporte en años donde la economía no era la mayor dificultad, y hoy sigue adelante en épocas complejas para la salud y el bolsillo de los vecinos del barrio. “En el 2002 había mucha crisis. A las familias de mi barrio, a quienes les había llegado la creciente, las ayudamos bastante, porque en ese momento no tenían nada. Aparte de no tener para comer, la creciente les estropeaba todas las cosas de la casa”, recordó la fundadora del emprendimiento.
Desde los primeros meses de trabajo, el merendero se convirtió en un lugar de referencia. Los vecinos de Canelones le llevaban a Estela donaciones de productos de limpieza para la desinfección de las casas luego de la creciente, abrigo y comestibles, entre otras ayudas. Con el paso del tiempo la situación mejoró y, aunque no había tanta necesidad, el merendero siguió jugando un papel clave, consolidándose como un espacio de encuentro y recreación de los niños del barrio.

Buen ánimo
Hoy la situación es distinta. La crisis sanitaria está generando nuevamente dificultades económicas. De todas formas, en el barrio hay cierto ánimo. “La pandemia nos trajo abajo a todos. Pero al ver que en el barrio pusieron iluminación nueva de lámparas LED y están haciendo las calles, la gente está más animada”, valoró la referente del merendero. Estela mencionó que en la zona donde habitaban familias que fueron realojadas se instalará un espacio público, algo muy importante para los vecinos de la zona.
Fernando Guerrero