El Comisionando Parlamentario Penitenciario formará a promotores de Derechos Humanos en la Unidad Nº 7 (Cárcel de Canelones). La oficina busca, además, generar un diálogo social para el mejoramiento de la cárcel canaria.
La propuesta consiste en capacitar a reclusos para que se dediquen a fomentar los Derechos Humanos dentro de la cárcel local. “En las próximas semanas, retomaremos una buena experiencia que empezamos el año pasado: los grupos de promotores de Derechos Humanos dentro de la Cárcel de Canelones. El año pasado lo hicimos con grupos de delegados, internos que se reunían con nosotros todas las semanas, a quienes les dábamos elementos para interesarse por temas generales de la cárcel y tratar de plantear, en clima de diálogo, los distintos problemas. Fue muy útil para saber cómo venía la pandemia, qué insumos se necesitaban y qué tensiones había”, sostuvo el Comisionado Parlamentario Para Cárceles, Juan Miguel Petit, en diálogo con HOY CANELONES.
Ayudar a otros
El Comisionado busca darle un “encuadre más sólido” a la propuesta este año, con una formación pedagógica de varias semanas y entrega de certificados al terminar. Petit explicó que el objetivo de la iniciativa es que los grupos sean formadores de promotores de Derechos Humanos, de personas que se preparen para ayudar a otros. Acotó que la ayuda puede implicar desde detectar una necesidad sanitaria hasta ver a qué recluso le falta ropa u organizar actividades benéficas.
Con la formación de varias semanas y el marco pedagógico, la iniciativa marcaría una impronta distinta a la de los delegados. “También vamos a seguir trabajando con el grupo de delegados, pero queremos explicarles que son roles diferentes. Le hemos hecho una propuesta al Instituto Nacional de Rehabilitación para que quienes egresen de esta formación, de seis u ocho semanas, tengan reconocido el rol de promotores de Derechos Humanos y que eso sea una ocupación laboral dentro de la cárcel, como el trabajo del cocinero o del encargado de mantenimiento”, explicó Petit. “Creemos que sería toda una innovación tener promotores de Derechos Humanos que ayuden a los otros internos y que generen actividades en beneficio de todos. El paso que sigue, y ya lo estamos hablando, es hacer los cursos también con los funcionarios”, añadió.

Situación crítica
La situación actual de la Cárcel de Canelones es preocupante, según el Comisionado. “El local de la cárcel sigue siendo totalmente inadecuado, la intervención técnica es muy débil, el trabajo social es insuficiente y faltan programas para las adicciones. Es urgente generar cambios en la cárcel, y eso va a requerir una conjunción de voluntades de varios organismos del Estado, pero también de empresas, sindicatos y organizaciones no gubernamentales. Estamos tratando de aportar en ese sentido”, destacó Petit. “Solicitamos a las autoridades realizar en las próximas semanas una mesa de dialogo, con jueces, defensores y con las fuerzas vivas locales, para buscar medidas que mejoren la situación. Creo que hay mucha apertura para buscar apoyos en la comunidad”, acotó.
El entrevistado destacó, además, el papel de los jueces de ejecución para el mejoramiento de la cárcel. “Con los jueces dialogamos de manera constante. Ellos tienen el rol de hacer cumplir los derechos fundamentales, como el acceso a educación, tratamiento y rehabilitación”, señaló.
Etapa superada
Petit informó, por otra parte, que la cárcel departamental pudo superar el brote de COVID-19 que tuvo meses atrás. “Hubo una muy buena respuesta del servicio de salud de Sanidad Policial y del Instituto Nacional de Rehabilitación, así como también de los internos y de sus familias”, valoró Petit.
Si bien fue posible superar el coronavirus en la cárcel, el Comisionado alertó que es necesario fortalecer al servicio de salud del Instituto Nº 7. Indicó, en ese sentido, que ASSE debe asumir como prestador de salud en todas las cárceles.
Fernando Guerrero

