Este año, al igual que otros tres equipos canarios, Liverpool tendrá el desafío de jugar en la Divisional B de la Copa de Clubes del Interior, organizada por la Organización de Fútbol del Interior (OFI).
Para esto, cuando se permita la vuelta de la actividad, los negriazules deberán enfocarse en retomar los entrenamientos y sumarle a sus juveniles que pueden jugar en Primera, algunos refuerzos que puedan darle competitividad al plantel. Así lo aseguró Sergio Delgado, quien se hará cargo de la dirección técnica una vez más, en el club del que es hincha y que, según explicó, está pasando por una transición, para volver a sus raíces.
¿Cómo es el presente de Liverpool en esta situación de inactividad?
Ya se habían encarado las categorías Sub 14, Sub 15 y Sub 17, con una supuesta coordinación mía, con Nacho y Fabricio Casullo, junto a Mario Borbonet, hasta ese impasse de parte del Gobierno. En cuanto a lo personal, uno se prepara para trabajar siempre. No sabíamos cuándo íbamos a arrancar porque los directivos son los que manejan los clubes. Me pidieron una reunión, hará unos veinte días, y nos proyectamos con Sub 20 y Primera División, sobre cuáles eran las perspectivas que teníamos del plantel, de acuerdo a las posibilidades económicas y el perfil que quiere el club. Que haya un acuerdo, sobre todo entre los dirigentes, porque después uno acepta o no las condiciones, más allá de ser hincha de la institución. Soy también un empleado y tengo que acatar ciertas normas.
¿Cómo se afronta este año con Copa de Clubes del Interior?
Había una fecha de arranque por parte de OFI pero todo está cambiando. Hay que conformar un grupo. Liverpool no tiene un plantel largo y está recién en la formación de un equipo entre Sub 20 y Sub 17, que todavía les falta el proceso natural que debe tener de madurez para jugar; pero sí hay que empezar a insertarlos porque siempre fue filosofía del club también. A eso estamos queriendo volver, a mucha gente de la casa, pero sabiendo que habían muchos baches en puestos y generacionales que se venían replanteando con mucho exilio de chicos, muchas deserciones. Todo eso lo sabíamos y, con gente de la casa, tratamos de inculcar de vuelta los valores y la identidad por el club. Pero más allá de eso, también hay baches en puestos que los directivos lo saben y había que evaluar si se iba a lograr alguna contratación externa. Si vos encarás un campeonato del Interior y apostas a mostrar tus juveniles, que no se te superponga con el campeonato de Sub 20 local, porque tampoco hay una realidad de qué va a hacer la liga local. Si el formato es como en años anteriores, Sub 20 y Sub 15 se juegan en la primera parte del año, cuando también se jugaría el del Interior y no hay un plantel tan largo en Liverpool para afrontar eso. Son realidades que, como hay muchas incertidumbres, no sabemos lo que va a pasar. Si después del 30 de abril se nos abren las puertas para los entrenamientos, tenemos que arrancar porque los tiempos no dan.
¿Por qué ha tenido Liverpool esa pérdida de juveniles y hasta de referentes?
Es todo eso que te decía antes. Ha habido un cambio de pensamientos, de ideas, se perdió identidad. A mi gusto se trabajó muy bien en muchos matices en cuanto a juveniles, pero se perdió la identidad. Podés fabricar un buen jugador pero también tenés que apostar a generar hinchas, con amor por la causa, por la camiseta. Hoy los chicos tienen un cambio de camiseta al menos traspié o el menor conflicto y en eso hay que trabajar también. Es muy importante lo que se está tratando de hacer, pero del día a la noche no ves a un pibe de 14 o 15 años que lo traés al club y está jugando en Primera, que es donde todos lo ven. Somos pocos los que se levantan a las nueve de la mañana, más allá de los padres.
¿De qué manera puede salir el club de esta situación?
Liverpool está volviendo desde hace un tiempo a algo que se perdió, que es la identidad, más allá de ser competitivo en Formativas que se venía consolidando, que se generen chicos que quieran al club. No que sea como un trampolín o estén de forma circunstancial porque alguien los fue a buscar y los sedujo. Liverpool ha sufrido baches en cuanto a directivos. Se fueron algunos que aportaban ciertas seguridades económicas y hay mucha gente nueva que está buscando los recursos y eso también juega. Hay instituciones que se presentan para competir o formar jugadores y hay otros que están para ganar y hacen grandes inversiones, que las dos cosas valen. Es todo cíclico. También supo estar Liverpool en otros momentos; ahora hay que esperar a que maduren ciertas ideas, ciertos chicos, entrenadores para que todo vuelva, pero hay que ser tenaz, hay que mantener una política y una costumbre en quiénes están de turno.
¿Cómo ha impactado todo este momento pautado por la crisis sanitaria de la pandemia en el fútbol canario?
El fútbol es parte y es algo que amamos todos los que estamos en esto, pero es algo menor entre lo que está viviendo la sociedad. Obvio que ver muchos partidos en la tele y no poder concurrir a escenarios te genera esa ansiedad (como en este momento, que acabamos de comentar un partido de la Champions). Todo eso genera ganas de estar en la cancha. Hace más de un año que no participamos ni de espectadores. Todo ha cambiado mucho y tenemos que prepararnos porque va a costar volver a una normalidad. Yo hablaba con jugadores consagrados de nuestra liga, que me decían “Nos estamos acostumbrando a estar en casa” o a estar en familia. Nos decían: “Me va a costar volver”. Jugadores que uno pudo dirigir y con quienes hemos tenido comunicaciones, hablamos de que volvés a entrenar y no sabés cómo pasó el año pasado, que hubo un mes de entrenamiento y no se pudo jugar. En mi familia hemos tratado de estar en esas pequeñas burbujas familiares y ciertos amigos, para irla llevando de cierta manera. Es una realidad que toca al fútbol, pero nos toca como sociedad, tanto a nosotros como al mundo entero.
Martín Romego

