Los vecinos del populoso barrio La Cantera, de la ciudad de Canelones, están llevando a cabo varias obras y acciones para mejorar el lugar, empezando por la inquietud ante el tema de las inundaciones.
Según le contó a HOY CANELONES Luis Villarrubia, presidente de la Comisión de Vecinos del Barrio La Cantera, se está armando un comité de emergencia entre La Cantera, el barrio Olímpico y SAC, con el objetivo de atacar diversas necesidades en común. La idea de los vecinos es seguir avanzando en la limpieza de los espacios, adquirir volquetas para que la gente pueda desprenderse de los desechos de gran porte y, sobre todas las cosas, generar conciencia sobre la basura y los efectos que tiene para todo el barrio.
En los últimos tiempos, un importante grupo de vecinos ha afrontado la realización de diversas obras, con el objetivo, según señala Villarrubia, de que La Cantera deje de ser un barrio olvidado.
Obras en pandemia
En relación al parate impuesto a las obras por la pandemia, Villarrubia señaló que antes de la crisis sanitaria “habíamos encaminado todo, con tremenda fuerza, en unas reuniones importantísimas, de cerca de cuarenta personas, con lo que eso significa para estos barrios. Al otro jueves venías y había capaz que veinte que no habían participado en la otra y les va gustando un poco más. El barrio ha tenido cambios. Ninguna de las direcciones (de la Intendencia) a las que hemos tocado nos ha dicho que no. Nos han abierto las puertas y nos han dado tremenda mano. Desde Gestión, Obras, Deportes y ni que hablar de Viviendas. Esto de la pandemia nos mató mal, ya que no pudimos avanzar con lo del SAC, porque al estar en plena ruta si nos juntamos quince o veinte personas… no se puede. Un poco por la mirada de la gente y otro porque fuimos de los primeros que dijimos de no hacer más las reuniones hasta nuevo aviso”.
Consultado para esta nota, el alcalde de Canelones, Darío Pimienta, expresó que aunque las obras se han visto interrumpidas por la pandemia, se seguirá con ellas una vez que sea posible. Pimienta subrayó que las obras y los diversos apoyos que pueda dar el Municipio a La Cantera se encuentran enmarcadas siempre en los aportes que se tengan en cuanto al presupuesto, que es brindado por el Gobierno nacional a través de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP). ”Estamos esperando a que todo se normalice para la continuidad de este trabajo, que habíamos empezado en cuanto a obras y a hacer limpieza de cañadas, algo que es fundamental hacer antes del invierno”, aseguró.
Ganas de seguir
El presidente de la comisión barrial afirma que las ganas de trabajar se mantienen intactas. “Acá no se cayó nadie. Está todo el mundo para ver qué hacemos mañana, si nos reunimos este jueves. Es una lástima que se haya parado porque la gente venía con los pedales puestos”, expresó Villarrubia. “A la gente le gustó mucho lo que les transmití, de lo que se habló con algunos concejales y con el alcalde”, señaló. Agregó que “hemos parado un poco las donaciones y estamos viendo de unir al barrio Alur, porque allí también hay una zona que se inunda y hay basura en la calle”.

Por hacer
Consultado sobre las obras concretas que hay para realizar en el barrio, Villarrubia se refirió, entre otros temas, a las volquetas. “Tenemos mucha gente mayor que no va a tirar la basura, y que la vuelca a la calle o a una zanja. Queríamos acercar las volquetas, hacer jornadas de gente de barrio y ofrecernos a hacer este trabajo en los barrios. Son barrios olvidados, y si la higiene no aparece, más olvidados somos y hay que ver por qué se tira la basura así”.
El vecino también se refirió a la propuesta del nomenclátor para el barrio. “Nosotros tenemos un mapa hecho con los nombres de referentes antiguos para las calles, No me canso de decirlo, pues algo que parece simple no lo es: las maestras les preguntan a los niños dónde viven y responden ‘Vivo de lo de Estela López una cuadra para abajo, pegado a la casa de fulano’. No tenemos una identidad, no tenemos nombres en las calles. Los carteros traen las cartas y las dejan en dos casas porque no saben dónde vive el resto. Es insólito pero es real”, indicó Villarrubia. También expresó el vecino que “el tema del saneamiento sabemos que no va a venir. Se soluciona con una barométrica, que el Gobierno no tiene y es un tema delicado a solucionar”.
Barrio obrero
La apuesta de los vecinos pasa por reforzar al barrio en su bienestar comunal y, también, por colocarlo en el contexto de toda la ciudad. Villarrubia cuenta que “hasta para nosotros mismos es ‘de Monegal para arriba y de Monegal para abajo’ Se ha puesto un límite, que no es de ahora. Yo tengo 62 años y desde toda la vida pasó que este ha sido un barrio olvidado. Es difícil tener una respuesta porque el 99% del barrio han sido trabajadores del Frigorífico, hasta el día de hoy. Se transformó en asentamiento por no tener propiedad y nombre en sus calles. No queremos ser más los de Monegal para abajo”.

