Luego de la inauguración del año pasado, con la renovación de las instalaciones, la Granja Agroecológica (ex Zoo), ubicada en el Prado-Parque Cultural, de la ciudad de Canelones, no ha podido concretar a pleno sus objetivos.
En el lugar quedó instalada una ludoteca, llena de propuestas para todas las edades, una huerta y diferentes espacios para el disfrute del público en general. Aparte, el lugar es utilizado por distintos centros educativos, ya sea para visitas o como parte de sus espacios académicos. En este sentido, luego de las medidas anunciadas en el pasado mes de marzo, que rigen hasta el 12 de este mes, el lugar ha quedado cerrado, con los funcionarios haciendo un papel de mantenimiento, según le dijo a HOY CANELONES el director del espacio, Pablo Acosta.
Se espera poco
“Se está haciendo lo imprescindible, por lo menos estas tres semanas, esperando a que se normalice”, informó Acosta, quien además adelantó que las expectativas de abrir al público no son muy altas, al menos por este año. Este 2021, por temas de personal y algunos arreglos que hubo que hacer en el lugar, no se llegó a abrir de manera completa al público, mientras que el año pasado se logró en muy pocas ocasiones, “sobre todo porque costaba mucho mantener los protocolos”, dijo el director. “Dudo que abra al público nuevamente después del 12 (de abril), pero estamos evaluando el tema de los arreglos internos”, agregó.
Lugar educativo
Los planes para este año eran, principalmente, aprovechar el lugar para utilizarlo como espacio para talleres o actividades curriculares más controladas en cuanto al aforo, pero con esta realidad ha quedado todo descartado por el momento. “Nos habían llamado un montón de escuelas y jardines, y gente de grupos de huertas agroecológicas, pero quedó todo en stand by”, contó Acosta, que igualmente adelantó que la idea es habilitar ese tipo de actividades en cuanto se pueda.
Mucha precaución
Acosta se refirió al Prado-Parque Cultural como un “lugar de referencia, al que mucha gente va asiduamente” y al hecho de que la comunidad necesita estos espacios ante tanto encierro. En ese contexto, se piensa que si se abre la Granja “se va a llenar de gente”. Así sucedió, según el director del lugar, en las contadas ocasiones en que se abrió el espacio para todo público, juntándose mucha gente y generando alguna complicación en los protocolos.


