Vecinos del barrio Fátima, de la ciudad de Canelones, tienen en mente varios proyectos. Buscan reacondicionar la Plaza Lídice, darle vida a un terreno baldío y desarrollar un proyecto de educación no formal, entre otras iniciativas.
Los vecinos volcaron parte de las propuestas e inquietudes en una reunión abierta, desarrollada el pasado sábado junto al alcalde y concejales del Municipio de Canelones. Las autoridades tomaron nota de los planteos y se comprometieron a incluirlos en la elaboración del presupuesto quinquenal.
Para conocer más detalles sobre la reunión mantenida el pasado sábado y las iniciativas para el barrio Fátima, HOY CANELONES conversó con los vecinos Armando Bentancor, Silvina Clavijo y Leonel Dárdano sobre algunos proyectos y la identidad de uno de los barrios más añosos de la ciudad de Canelones.
Embellecer la plaza
Entre otras propuestas, los vecinos solicitan la realización de tareas de mantenimiento en la Plaza Lídice. “La plaza está rodeada de calles hermosas, pero lamentablemente vemos que está descuidada. Queremos embellecerla, dejarla linda”, destacó Bentancor. El mencionado espacio público está ubicado en una de las entradas al norte de Canelones y tiene un valor histórico: su nombre rinde homenaje al pueblo de Lídice, un lugar que fue totalmente destruido por los nazis.
Bentancor agregó que también sería bueno aggiornar un terreno baldío ubicado en la esquina de Saravia y Brause. El vecino comentó, además, que se busca embellecer las viviendas de Fátima, debido a que cumplieron cincuenta años hace poco.

Fortalecer la autoestima
Silvina Clavijo, por su parte, presentó un proyecto educativo para la zona. Se trata de una iniciativa de educación no formal para fortalecer la autoestima de los chicos del barrio que tengan dificultades de aprendizaje. “Me parecía importante, dado el barrio y las características socioculturales del contexto, una iniciativa desde lo no formal, donde los niños puedan explorar otras áreas de su integridad y quizás despierten alguna potencialidad”, expresó.
La vecina agregó que “a veces uno ve cómo los niños de contexto vulnerable fracasan en el sistema educativo formal por varias razones; a veces falta un poco de contención en la escuela y el liceo, y (los chicos) van sintiendo desinterés o una brecha muy grande entre lo que viven en su vida cotidiana y los contenidos curriculares. Es difícil si se suma un contexto familiar que no es capaz de dar oportunidades y factores barriales que incitan a desviarse un poco”.
Los salones anexos a la Capilla de Fátima podrían ser un buen lugar para el desarrollo del proyecto educativo. Si bien los vecinos no han realizado gestiones con la Curia, ven a esos espacios como tentativos para una propuesta de ese tipo. “Siempre vi a esos locales, que tienen salones y alguna vez funcionaron como un Jardín de Infantes (como ideales para el proyecto). Me parece que tienen mucho potencial. Cuentan, incluso, con un predio verde en el fondo, donde se podrían hacer un montón de cosas”, explicó Clavijo.

Historia y presente
Los vecinos Armando Bentancor y Leonel Dárdano aseguraron que Fátima es uno de los barrios más añosos de la ciudad de Canelones. Bentancor destacó que la zona se ha ido desarrollando gracias al deporte y que la cancha de Fátima es uno de los pilares del lugar. Dárdano, en tanto, remarcó que el barrio Fátima es un lugar con identidad. “Existe un club deportivo, un club social, había un club de bochas… esa es la identidad. Ahora estamos tratando de ver cómo reflotar algo que está presente, que es parte de la historia misma del barrio”, acotó el vecino.

