Vecinos de la zona de Cendán y Ferreira Aldunate, en la ciudad de Canelones, advierten que un problema de saneamiento provoca que las aguas residuales terminen en la Cañada del Pescador.
A la altura de la calle Cendán, el agua de la Cañada del Pescador tiene desde hace meses un color diferente al habitual, más grisáceo que de costumbre. Al acercarse al puente de esa calle, se ven mojarras alborotadas en un rincón de agua más cristalina, como si buscaran oxígeno. El olor pestilente se percibe desde mucho antes de acercarse al puente y no deja dudas de que por el lugar corre agua de saneamiento.
Los residuales salen por un caño que oficia de respiradero del saneamiento de OSE, instalado en un curso de agua de la cañada. El respiradero, también conocido como robador, existe desde hace tiempo. Fue creado para cuando la presión en la cañería del saneamiento es muy alta y el pasaje habitual no da abasto, pero desde hace meses sale agua constantemente por el robador. Los vecinos creen que el paso habitual del saneamiento, ubicado en la calle Ferreira Aldunate, está obstruido, y por ese motivo el agua sale todo el tiempo por el respiradero.
Persistente
Carlos López y Juan Rodríguez, dos productores de la zona, le comentaron a HOY CANELONES que el problema persiste desde hace meses y no solo ha traído consecuencias de olor y aspecto en el agua. “El saneamiento de la ciudad se está yendo a la cañada, por medio de un robador que hay en una cámara de saneamiento, entre Ferreira Aldunate y 17 Metros. Aparecieron tarariras muertas. Tenemos animales que tienen que tomar esta agua, que es agua con orina”, indicó López.
A Rodríguez se le murió una vaca que tomaba agua de la cañada. El productor no sabe si la causa de la muerte fue la calidad del agua, pero está preocupado porque otros animales de su campo también beben en la cañada. “Hace muchos meses que estamos pasando esto. De alguna manera se tiene que cortar”, acotó Rodríguez.
Los vecinos plantearon con poco éxito el tema ante las autoridades de la Intendencia. “La Intendencia va y habla con la OSE y la OSE habla con la empresa que hizo obras en la calle (Ferreira Aldunate). Cuando hicimos el expediente, nos dijeron que el pasaje del saneamiento estaba obstruido porque taparon los caños cuando hicieron la calle Ferreira Aldunate nueva”, explicó López. “También hemos ido a la OSE. Nos dicen que les dejemos nuestros teléfonos pero nunca llaman. Es como ir a jugar”, añadió.

Bajo presión
Personal de la Dirección de Contralor de la Intendencia visitó la zona del respiradero. El director de Contralor, Luis Garrido, aseguró que se trata de un aliviadero de presión del sistema de saneamiento de OSE. “Tuvimos contacto con OSE. El organismo es consciente de la existencia del aliviadero. Quedaron comprometidos de analizar el planteo, pero nos plantearon que no es tan fácil generar alternativas”, indicó Garrido a HOY CANELONES.
Para Garrido, la vertiente de agua “no es permanente” y debe funcionar “cuando la presión del sistema de saneamiento se ve desbordada”. El jerarca no tiene claro el porqué del desborde que ocasiona la problemática actual, pero sostuvo que no hay registros de obstrucción de cañería por las obras en la calle Ferreira Aldunate. “Las interferencias de obras públicas están declaradas. En ese sentido, con OSE no hemos tenido reportes de que se hubiera encontrado algo fuera de lo esperable en el curso de la obra”, argumentó.

Evidente
El tema también estuvo sobre la mesa en un encuentro realizado el pasado sábado entre vecinos con representantes del Municipio y de la Junta Departamental. Los vecinos destacaron que, en ese caso, el alcalde Darío Pimienta se comprometió a hablar con autoridades de la Comuna y el edil Juan Carlos Acuña se interesó en el tema y visitó la cañada el día después de la reunión.
Acuña comentó a HOY CANELONES que “en el cruce de la Cañada del Pescador con Cendán, la situación es evidente, tanto por el olor como por la turbiedad del agua”. El edil elevó el tema a la Comisión N° 3 de la Junta Departamental de Canelones, así como al directorio de OSE.
Déjala correr
El productor Juan Rodríguez no sabe si hay una correlación directa entre la muerte de su animal y el estado de la cañada, pero comenta que hace treinta y seis años que está radicado en la zona y nunca se le había muerto una vaca. El problema excede al ganado de Rodríguez, a la zona de la Cañada del Pescador e incluso a la ciudad de Canelones: tarde o temprano, el agua de la cañada desemboca en el Río Santa Lucía.
Fernando Guerrero

