El CAIF Casa Cuna, de la ciudad de Canelones, lleva adelante una campaña de ropa para los vecinos que están atravesando una situación vulnerable. Los interesados en donar o recibir prendas pueden acercarse a la institución (ubicada en la calle Joaquín Suárez esquina Aparicio Saravia).
Cuando llegó la pandemia del coronavirus a Uruguay, los referentes del CAIF comenzaron la Campaña del Abrigo, una iniciativa de donaciones que logró la colaboración de vecinos de toda la ciudad. Los referentes del centro recibieron ropa, camas, coches, sillas y hasta electrodomésticos.
La Campaña del Abrigo primero estuvo centrada en atender a las familias de los chicos que asisten a Casa Cuna. Debido a que el número de donaciones fue grande, el CAIF decidió ampliar la cobertura y entregar parte de lo recibido a vecinos de la ciudad que se encuentren atravesando un momento complicado. Para eso, educadores armaron la semana pasada una mesa solidaria en las inmediaciones del centro y ahora ofrecen ropa a través de las redes sociales.
El CAIF también supo enfrentar las dificultades educativas generadas por el contexto sanitario. Se adaptó a la comunicación virtual durante los meses más complicados de la pandemia y retornó luego a una presencialidad reducida, bajo un estricto protocolo sanitario.
Las educadoras Marcela Duro, Andrea Trucido y Daniela Rodríguez conversaron con HOY CANELONES sobre la campaña de ropa y el actual funcionamiento del centro educativo.
Comunidad solidaria
La Campaña del Abrigo realizada en invierno surgió debido a las necesidades de las familias del CAIF y fue creciendo con el paso de los meses. “Comenzamos con la campaña porque los temas de abrigo eran una demanda de las familias”, indicó Rodríguez. “Luego nos fuimos enterando de situaciones puntuales de la ciudad y también fuimos ayudando”, agregó Duro.
El CAIF unió fuerzas con colectivos del barrio y de toda la ciudad. Pudo trabajar en conjunto con Minga y Rufina, dos emprendimientos vecinos del CAIF, en una campaña donde voluntarios tejían cuadraditos para elaborar mantas.
A la propuesta de abrigo también se sumó la tienda de ropa de segunda mano Second Hand, la Intendencia de Canelones y varios vecinos e instituciones. “Ayudamos a la comunidad con ropa y también con otras cosas, como camas o sillas. Fueron llegando donaciones que fuimos destinado a quienes los necesitaban”, comentó Trucido.
El interesado en recibir alguna prenda puede acercarse al CAIF Casa Cuna o comunicarse a través de Facebook: CAIF Casa Cuna – Canelones. Desde el centro están abiertos a recibir más donaciones, sobre todo de ropa de estación.
Adaptación
En los meses más complejos de la emergencia sanitaria, los educadores del CAIF local se comunicaron con los niños y sus familias a través de grupos de Whatsapp y crearon la cuenta de Facebook del centro.
Los chicos hoy asisten tres veces por semana, en subgrupos que se adaptan a las capacidades de las salas y bajo el protocolo sanitario elaborado para los CAIF de todo el país. “Pudimos lograr que los niños vengan tres veces a la semana y continuar trabajando en contacto con las familias”, valoró Rodríguez.

