Efectos primarios
En la jornada de hoy, a partir de las 20.30 hrs., se realizará una asamblea en el Centro de Viticultores del Uruguay (Las Piedras). En la misma, productores del sector analizarán la situación de la cosecha 2014 y los daños que están causando las intensas lluvias de las últimas semanas.
Las lluvias que han caído en las últimas semanas están afectando también al sector vitícola y la producción de la zafra 2014. En los próximos días, de continuar las precipitaciones, podría agravarse la situación, provocando la disminución de la cantidad de uva disponible que emerja de la cosecha. La humedad y las lluvias causaron que la calidad de la uva descendiera, condicionando la producción para este año.
No se habla de pérdidas de kilos por el momento pero la aparición de hongos por el alto índice de humedad de los viñedos podría ocasionar que parte de la cosecha quede en mal estado. En pocas palabras, el sector, al igual que otros de la producción agrícola, está deseando que las lluvias cesen para que el panorama no siga complicándose más.
Esta noche, en la sede del Centro de Viticultores del Uruguay (CVU), en la ciudad de Las Piedras, se llevará a cabo una Asamblea de socios, donde los puntos más importantes a tratarse serán la culminación de la vendimia 2013 y la vendimia 2014 con los Planes de Negocios.
Aparición de algunos focos de botrytis
“Es muy prematuro hablar de volúmenes de kilos. Sí podemos decir que se ve afectada en lo que refiere a la calidad de la uva”, comentó el presidente del Centro Viticultores del Uruguay, Adrián Suárez, a HOY CANELONES. Suárez explicó que se han detectado algunos focos de botrytis (hongo que afecta al racimo de uva y que origina, directamente, la putrefacción del grano por exceso de humedad).
Pago de $14 millones a productores
De la zafra pasada (2013), los productores socios del CVU (un total de 180) esperan recibir unos $14 millones que “en cuestión de días se estarían haciendo efectivos”, según Suárez. Dicho monto corresponde al pago por la venta de uva operada por la institución vitícola.
“Se ha hecho difícil poder pagar dineros que surgen de la venta de vino remanente para comercializar que fue colocado (un millón de litros)”, dice Suárez. “La empresa que ha comprado este vino está haciendo gestiones para acceder a una línea de crédito, lo que ha demorado el pago a los productores”, agregó.
El CVU informó en la última asamblea acerca de negociaciones que se iban a realizar y que se llevaron a cabo en estos días con el Gobierno, para solicitar un apoyo económico y completar el pago total a los productores, que no se cubrirá con el dinero que adeuda la empresa que compró el millón de litros de vino, pero que fue tomado como un compromiso de la institución que los productores reciban una determinado valor por la uva de sus socios. Para ello, se le solicitó al MGAP y a la senadora Lucía Topolansky (FA) obtener un apoyo de unos U$S 350.000 para culminar el pago por parte del CVU de las ventas realizadas en 2013.
Cabe mencionar que el negocio total por la operativa realizada por el CVU por la venta de vinos en 2013, significó unos $ 38 millones de los cuales aún está faltando cerrarse la ganancia obtenida por el último millón de litro comercializado.
Suárez dijo que hubo, en la zafra 2013, unos 7 millones de kilos de uva (de 200 productores) sin destino para poder moler y ubicar ese vino obtenido en un determinado mercado. El CVU, para beneficio de sus productores, trata de colocar dicho producto pero con ciertas desventajas que se verifican actualmente. “Lo que se hacía era que el MGAP le proporcionaba los recursos económicos al CVU para que este le pagara la uva a los viticultores. Cuando el vino estaba pronto la gremial lo comercializaba y el dinero obtenido por la venta se devolvía al Ministerio, que era el que había adelantado recursos para poder pagarle la uva al viticultor”, señaló Suárez.
Plus por vinos exportados
Adrián Suarez señaló, además, que se le reclamó también al Gobierno que los productores del CVU reciban un plus por las exportaciones “que este año no se dio porque el negocio por sí solo no cierra. Los precios internacionales por los que se vende el vino no alcanzan a cubrir el pago de la uva a los precios que se compromete el CVU”, explicó.
Incertidumbre
La preocupación, según el presidente del Centro de Viticultores del Uruguay, se centra en la incertidumbre de la próxima cosecha y los daños que esté causando el clima, pero también en la poca posibilidad de Planes de Negocios que se gestionan desde el INAVI y el MGAP para la colocación de los vinos que se producen en nuestro país. “Hoy no está nada claro si va haber planes de negocios”, afirmó. Esta es una necesidad planteada por el sector, que le da cierta tranquilidad económica en cada zafra.
Productores pequeños
Los productores pequeños en los últimos tiempos han padecido, según Suárez, la baja rentabilidad del sector y esto determinó que varios tomaran la decisión de alejarse de esta actividad. “Muchos viticultores ha desaparecido por la baja rentabilidad que tiene el sector. Se está dando y este año será clave. Si no hay una respuesta clara por parte de INAVI o el MGAP, o alguna solución a este caso puntual, lamentablemente muchos productores quedarán por el camino”, afirmó el presidente del CVU.
Suárez visualiza “falta de política” vinculada al pequeño productor pero a la vez reconoce también que en el sector “no quiere decir que todos anden mal”. Los grandes productores y el fenómeno de la concentración “se está dando y una parte del sector está bien, pero la más débil son los que están con el ojo en la mira”. Estos no cuentan con una escala necesaria, al ser un rubro “cada vez menos rentable”.
Un productor pequeño, con pocas hectáreas, ve disminuidos sus ingresos por lo gastos que conlleva esta actividad. Esto genera que el pequeño productor, con su familia, no pueda vivir de ese predio y hace que, por ejemplo, “el hijo abandone la actividad y quede el veterano solo en el viñedo”, una causa que luego hace desistir a ese mismo productor de continuar en el rubro. Suárez señala que es una situación que “en Canelones está sucediendo”. Para los grandes productores la realidad es otra, “porque no vamos a decir que esté todo mal en el sector”.
Sin capacidad de contratar mano de obra
Con respecto a los costos de la producción vitícola, Adrián Suárez señaló a los insumos, el combustible y la mano de obra que actualmente los productores pequeños no pueden contratar. “Es prácticamente imposible porque no le da para poder pagarle a un empleado”, manifestó.
Se suma a esta coyuntura que “la mano de obra está siendo más escasa debido a que hay otros trabajos que son menos sacrificados que estar en el campo y pueden las personas obtener un mejor salario, un salario que no pueden ofrecer los productores que no cuentan con una buena rentabilidad en sus viñedos”, concluyó diciendo.
Eduardo Castro

