El diputado electo por Canelones, Javier Radiccioni (Partido Nacional), es uno de los candidatos a la Intendencia de Canelones.
Radiccioni tiene propuestas para reactivar el empleo en la construcción, la producción agrícola y demás sectores. Cree que Ciudad de la Costa puede ser un buen lugar para inversionistas argentinos que quieran venir a Uruguay y está de acuerdo con que la Unidad Agroalimentaria Metropolitana (UAM) pase a manos del Gobierno nacional.
El candidato conversó con HOY CANELONES sobre las propuestas que tiene en mente para la Intendencia, el desarrollo de la campaña electoral y varios temas de actualidad.
¿Cómo se viene desarrollando la campaña de cara a las elecciones?
Muy bien. El diferencial nuestro es el encare a la actividad que debe tener el Gobierno departamental. Creemos que este, más allá del alumbrado, basura y caminería, tiene que tener un encare desde el punto de vista de generar fuentes de trabajo y darle posibilidades a la gente de Canelones. Creo que tenemos el departamento más rico del Uruguay en cuanto a posibilidades, somos el segundo departamento más importante del Uruguay en cuanto a cantidad de habitantes y tenemos la posibilidad de generar trabajo, a los nuestros y a los de otros departamentos. Desarrollando Canelones se puede desarrollar el resto de Uruguay.
La construcción en altura en Ciudad de la Costa, por ejemplo, que viene frenada por quince años de Gobierno frenteamplista pero debería de concretarse de una vez por todas, haría bajar el número de desempleados en el sector de la construcción y daría la posibilidad de traer gente de otros lugares. Muchos argentinos que quieren venir a vivir a Uruguay seguro están pensando en dos lugares: Punta del Este y Ciudad de la Costa.
¿También están entre sus iniciativas algunas propuestas para el sector agroindustrial?
Buscamos desarrollar la parte agroindustrial. Siempre dijimos que si los operadores del mercado Modelo y los granjeros de Canelones no podían ir a la nueva Unidad Agroalimentaria (Metropolitana), les íbamos a hacer un lugar en Canelones. Ahora tenemos la suerte de que el Gobierno nacional tome esa preocupación a través del Ministerio de Agricultura y Pesca y quiera tomar el proyecto de la UAM para darles posibilidades a los más pequeños. Y creo que ha sido un gran debe que el intendente Orsi, por no tener un lío interno dentro de su partido, no haya enfrentado a (Daniel) Martínez cuando estaba haciendo un negocio muy importante para Montevideo.
¿Está de acuerdo, entonces, con que el Ministerio de Ganadería tome la gobernanza de la UAM?
Por supuesto, porque es un tema nacional. Yo creo que existen y deben existir las posibilidades de desarrollo privado, pero cuando esos desarrollos van en contra o afectan derechos que son de todos, el Estado debe velar por la salud y los derechos de todos, más si se trata de los más débiles. Y creo que Canelones tiene que ser el principal interesado en que eso exista, que los polos industriales en el departamento tengan en cuenta y le den prioridad a aquellos sectores que van a vincularse directamente y a impulsar la granja, para que quienes vayan a producir aseguren precios en las épocas de sobrestock y permitan que las familias rurales de Canelones trabajen tranquilamente.
Mencionaba que inversores argentinos pueden estar interesados en Ciudad de la Costa… ¿Qué argumentos tiene para justificar esa idea?
Las posibilidades que hay en el departamento. El Aeropuerto, la cercanía con Montevideo. No solo argentinos, hay muchos montevideanos que están pensando venir a vivir a Canelones y ven a esa zona como prioritaria. La cercanía de estar entre Maldonado y Montevideo, de tener un desarrollo sostenido con el medioambiente.
El partido Nacional presentó una gran cantidad de listas en el departamento para estas elecciones, sobre todo de candidaturas a alcalde. ¿Qué le parece esa decisión?
Creo que es muy positivo. Hemos dado participación ciudadana real. Esto obliga al elector a preocuparse más por quienes son los candidatos, pero también da la posibilidad de que más vecinos se involucren en la política, y eso es ganar en democracia.
Fernando Guerrero

