El pasado martes hubo novedades en la situación que atraviesan los obreros del Frigorífico Canelones, que a través de diversas movilizaciones vienen solicitando la reapertura de su fuente laboral.
En la capital del país se llevó a cabo la reunión tripartita, pactada como resultado de la movilización del pasado 27 y 28 de julio, que comenzó en Canelones y terminó en Montevideo. En el Ministerio de Trabajo, el subdirector Federico Daverede, junto a Carolina Vianes y Danilo Correa como intermediarios, recibió a tres representantes de SOOFRICA junto a sus representantes legales y a Ignacio Gamio, de parte de la empresa Minerva Foods. Allí se presentó una propuesta de parte de la empresa al sindicato, la que fue rechazada por los trabajadores. Así lo explicó Raúl Torres, presidente de SOOFRICA, que habló con HOY CANELONES acerca de la actualidad de la negociación.
¿Cómo fue la reunión del pasado martes?
Tomó la palabra la empresa. En principio no se obtuvo una fecha de reapertura, pero sí hubo una propuesta de reestructura por parte de la empresa. En un primer vistazo implicaría una rebaja salarial de entre un 20 y un 25%, solo de salario y de todo el convenio colectivo de la a hasta la z. Barre con todo lo que es el convenio colectivo bipartito que tiene SOOFRICA con el frigorífico. Se retoca absolutamente todo, un contenido que tiene años, logrado ininterrumpidamente por el sindicato y las distintas firmas que han estado al frente. Se haría un convenio prácticamente de cero y hay una línea muy dura de ajuste, de tercerización. El mínimo de productividad que teníamos desde 2014 se elimina y también la productividad de los sectores para pasar a una única. Se trata de un montón de cuestiones que, si bien nosotros ya habíamos preparado, nos sorprendió para mal porque fue muy dura. El sindicato ahí mismo se negó y a la tarde se hizo la asamblea, donde se informó todo esto. Con una concurrencia de más de quinientos trabajadores, la dirección del sindicato presentó una orden de rechazo a toda la propuesta, que fue votada unánimemente y con exclamaciones.
¿Cuál fue la repercusión que tuvo la propuesta en la asamblea del sindicato?
Fue rechazada totalmente y con exclamación, o sea que con mucha molestia y preocupación, pero con un nivel de conciencia muy elevado, que se ha ido generando a partir de estos meses de parate. Eso nos tiene muy contentos, por lo menos a la dirección, y veremos cómo transcurren los próximos días.
¿Cuáles son los pasos a seguir?
El jueves de la semana que viene está citada la empresa con el Ministerio, sin la presencia del sindicato, para solicitar información en cuanto a números. Eso fue a pedido del Ministerio. Después de esa reunión vamos a ser citados nosotros a los pocos días, para ver qué obtuvo o qué opinión tiene el Ministerio. La negociación sigue. Hoy fue informado el Ministerio y suponemos que la empresa ya está al tanto de este rechazo total a la propuesta.
¿Cuál es la opinión del sindicato acerca del papel del Ministerio y de las autoridades?
Al tratarse de un ministerio totalmente nuevo, en el marco de un cambio de Gobierno y del COVID-19, que tiene en jaque a toda la población, nosotros hemos dado un crédito para que pueda avanzar con sus ideas. Pero nuestros tiempos son muy cortos, precisamos resultados ya; van dos reuniones con ellos y habrá un par más para, ahí sí, hacer una evaluación y ver su protagonismo. El Ministerio sigue sosteniendo que no se va a meter en las decisiones puramente empresariales, pero igualmente, según se sostiene, tiene interés en encontrar una solución. Hoy están muy alejadas las partes. Esperemos que el Ministerio pueda encontrar el camino para ir acercando y llegando a lo mejor para los trabajadores.
¿Bajaron las expectativas que tenían en lo previo?
El nivel de expectativa era muy alto con respecto a los compañeros. Nosotros, que nos toca estar en la dirección, estamos todos los días detrás de esto y preveíamos que la empresa había construido un relato y que lo que estaba buscando era esto, reestructurar y arrasar con todos los beneficios que tiene el convenio. A nosotros no nos sorprende, pero sí esperábamos que fuera menos dura. Cuando vimos la propuesta nos sentimos indignados, muy disconformes. Estamos tranquilos por el respaldo que tenemos por todos los empleados. Hay demostraciones de solidaridad permanentemente en nuestro pueblo.
M.R.

