Finalizó ayer la marcha a pie organizada por Sindicato de Obreras y Obreros del Frigorífico Canelones (SOOFRICA), que comenzara el pasado lunes desde la sede del sindicato, en la ciudad de Canelones, y culminó en las puertas del Ministerio de Trabajo, en Montevideo.
[huge_it_gallery id=»235″]
Luego de una instancia muy conmovedora el pasado lunes, de parte de los trabajadores y ex trabajadores del Frigorífico Canelones, en la que pasaron por Juanicó, Progreso, Las Piedras y La Paz hasta llegar hasta la capital del país, ayer se vivió otra jornada histórica. Integrantes de varios sindicatos y agrupaciones de distintos sectores se sumaron a la movilización para apoyar la causa de la reapertura, al igual que familiares y amigos. El último tramo de la marcha salió desde la sede de la Agrupación de Funcionarios de las Usinas y Transmisiones Eléctricas del Estado (AUTE), a las nueve y media de la mañana, caminando por Avenida Agraciada con la misma energía con la que salieron, el día anterior, desde la capital canaria.
La marcha pasó el Palacio Legislativo, la Plaza ‘Juan Pedro Fabini’ y los últimos metros de 18 de Julio para llegar, finalmente, a la Plaza Independencia. Ahí, la movilización se apostó en las puertas de la Torre Ejecutiva, donde los referentes del sindicato ingresaron para poder dialogar con las autoridades presentes. El secretario de Presidencia de la República, Álvaro Delgado, fue quien los atendió, para dejar en claro que eran esperados en el Ministerio de Trabajo por el equipo de Gobierno, para mantener allí una reunión.
Lo que era al principio una entrega de un documento de parte del sindicato, terminó en un contacto positivo con el Ministerio, con el que se pudo establecer otra fecha de dialogo para el próximo 7 de agosto.
A pesar de algunos momentos de espera, la movilización nunca se quedó callada y se mantuvo siempre numerosa hasta el final. La marcha en su totalidad se destacó por su organización y por la participación de sindicatos de otros frigoríficos, agrupaciones de la Enseñanza, cooperativas de viviendas y el posterior apoyo del gremio de taxistas, por ejemplo, cuando la movilización llegaba a Presidencia.
Texto y fotos: Martín Romego