“La Intendencia gasta e invierte una cifra similar a lo que recauda”
La Intendencia de Canelones presentó ante la Junta Departamental de Canelones (JDC) la Rendición de Cuentas de 2019. Los resultados son positivos, muestran un superávit, pero existe un déficit acumulado en el tiempo y las cuentas de 2020 no son auspiciosas.
El superávit de 2019 fue de $88.140.819. Los ingresos por recaudación aumentaron un 11,4% respecto al año 2018. Entre los gastos más importantes del año pasado en el Gobierno departamental, se encuentran las retribuciones personales (una cifra de $3.190.574.191), los gastos de funcionamiento ($2.116.793.906) e inversiones ($1.777.891.219). Los resultados acumulados en el tiempo, en cambio, registran un déficit de $3.030.965.394.
El secretario general de la Intendencia, Gabriel Camacho, dialogó con HOY CANELONES sobre la Rendición del año pasado, recientemente presentada ante el Legislativo. Camacho explicó algunos de los números antes mencionados y se refirió a la recaudación y los gastos de 2020, un año totalmente diferente al 2019.
¿Qué análisis puede realizar de la Rendición de Cuentas de 2019?
Se trata de la consolidación de una estabilidad y un claro cambio institucional que viene desde hace unos años y se expresa en un equilibrio entre los ingresos del Gobierno departamental, sus inversiones y gastos. La Intendencia de Canelones, previo al 2005, estaba con una situación económica financiera muy complicada. Hoy la realidad ha cambiado. También entiendo que demuestra una lógica presupuestal que se ha tomado: más allá de los presupuestos corrientes, se han financiado obras excepcionales vía mecanismos de fideicomiso, que habitualmente se cancelan dentro de los plazos pactados. A veces se plantea, de parte de la oposición, dificultades que el mercado financiero no está demostrando.
El superávit fue menor al del año pasado. ¿Esto se produce por un gasto mayor?
Presentar un superávit no es el objetivo. Los 88 millones de pesos son el 1% del presupuesto, por lo que entendemos que es lógico plantear que la Intendencia gasta e invierte una cifra similar a lo que recauda. Ese es el control de gasto que realmente se hace. Como en cualquier economía doméstica, uno hace su erogación en función de los ingresos que tiene.
¿El presupuesto, entonces, fue algo mayor que el de 2018?
Sí, normalmente todos estos años ha habido un crecimiento permanente de la recaudación, un poco por encima del IPC. En la medida en que eso ocurre, la Intendencia aumenta sus inversiones.
Los resultados acumulados, sin embargo, presentan un déficit. ¿Cómo le explica eso al lector que no entienda tanto de economía?
Como en una economía familiar, cuando uno hace determinadas compras a crédito, asume un pasivo. Pero tenemos una evolución. En 2005, cuando se hablaba de la famosa herencia de gobiernos anteriores, ese pasivo era tres veces un presupuesto anual de la Intendencia. Si yo lo quería pagar, tenía que estar tres años sin gastar un peso. Hoy equivale a menos de la mitad del presupuesto y está programado en cuotas que año tras año se asumen y se pagan.
El año 2020 tiene características totalmente diferentes al 2019, ya que trajo una baja en la recaudación de la Intendencia, ¿no es así?
Sin dudas. Estamos en un año particular. En marzo y abril, los dos meses principales del efecto pandemia, un montón de contribuyentes no cumplió con el pago de los tributos de la Intendencia. Eso se ha revertido de alguna manera, pero claramente será un año complejo para cualquier gobierno departamental y empresa del país. Nuestras inversiones acompasan los niveles de recaudación, esa es la realidad. Una fortaleza del Gobierno departamental es que adquiere instrumentos, como los fideicomisos de obra, que tiene una financiación propia, independiente a la recaudación departamental. La extensión del período de gobierno también repercute. En una situación normal, ya habría un nuevo intendente de Canelones. Cuando se proyectaron las inversiones, (se pensó que) a esta altura ya iba a terminar ese ciclo e íbamos a estar en una etapa de transición.
¿Se pudo revertir la baja del 50% de la recaudación registrada en el momento más crítico de la pandemia?
Claramente. Hay una baja, pero los dos meses de efecto COVID más fuertes fueron en marzo y abril. Ahí se sintió una baja del 50% del a recaudación. Ahora (la situación) se ha revertido y se parece más a la realidades de aquellos contribuyentes que han tenido pérdidas de sus fuentes laborales o ingresos por seguro de paro.

