Griceldo Soria fue uno de los ‘Canarios Destacados’ del pasado año. Recibió el reconocimiento, de parte del Municipio, debido a un trabajo de décadas en la Primera Asociación de Jubilados y Pensionistas de Canelones (AJUPENCA).
Al poco tiempo de ingresar a AJUPENCA, Griceldo recibió la propuesta de ser parte de la comisión directiva de la asociación. Quizás por la experiencia que tenía en otras instituciones de Canelones, tres integrantes del grupo lo fueron a buscar a su casa y le propusieron formar parte de una de las listas en las elecciones. Ingresó a finales de la década del noventa y en el año 2000 ya era presidente, cargo que mantuvo hasta el año 2006.
Décadas atrás, Griceldo se propuso “revolucionar a los jubilados”. En diálogo con HOY CANELONES, el destacado cuenta que “no hizo nada de eso” pero sí pudo integrarse y aportar a la asociación. Hoy, una placa en la sede de AJUPENCA lo homenajea y su nombre también está entre la lista de los fundadores del Grupo Von Drais, de la ciudad de Canelones. En esta entrevista, hablamos con Griceldo sobre su tarea en AJUPENCA y el vínculo que ha tenido a lo largo de su vida con diferentes colectivos de la capital canaria.
¿Qué implica obtener el reconocimiento ‘Canarios Destacados’?
Me sorprendió obtenerlo, porque ni siquiera lo soñaba. Hace muchos años que estoy trabajando en esta institución. Toda la historia de este premio viene, en parte, porque cuando comenzamos en el año 2000, la asociación tenía un salón y un terreno ubicado en la calle Teresa Cabana de Moreno. La directiva saliente tenía pronta una modificación en ese lugar, me preguntaron qué opinaba de esa nueva obra y dije: ‘Acá no entierro diez pesos’. Se sorprendieron, pero a los dos días me llamaron y me dijeron que tenía razón, que buscara un lugar más grande. Entre los lugares que vimos con la comisión, compramos el que está ubicado en Héctor Miranda (sede actual de la asociación). Aquello era un monte salvaje y una casa destruida, pero con trabajo hicimos el salón. Teresita Pisano (que también recibió el premio ‘Canarios Destacados’) estaba en esos tiempos. Siempre estuvo acompañándonos y ahora también forma parte de la comisión directiva.

¿Cuál es la labor que usted lleva adelante actualmente en la AJUPENCA?
Soy vicepresidente. Tratamos de que la institución siga en marcha lo mejor posible, de brindarles a los socios comodidades para que hagan talleres y demás. Hasta ahora estamos tratando de que la asociación avance.
¿Recuerda qué o quién lo motivó a formar parte de la asociación?
Trabajé cuarenta y dos años en una empresa. Cuando me estaba por retirar, dije: ‘Cando me jubile, voy a revolucionar a los jubilados’. Nada de eso: no revolucioné a nadie pero me integré con ellos a trabajar. En el 2000, tres integrantes de la institución me vinieron a buscar a mi casa para que integrara la directiva, acepté y ganamos las elecciones.
También ha participado en otras instituciones…
Sí. Mientras trabajaba participé en el Hogar de Ancianos (‘Dr. Carlos Vercesi’, de la ciudad de Canelones). Allí hicimos una cancha de bochas y llevamos televisores. También integré la comisión de la Plaza de Deportes, junto a Ligüera y Curbelo, cuando recién se empezaba a hablar de la climatización de la piscina, y soy rotario desde hace cuarenta y tantos años. Integro, además, el Grupo Von Drais, porque siempre fui ciclista o bicicletero. Sigo andando en bicicleta. Hace unos meses que estoy quieto por un tratamiento, pero hasta hace poco, con 86 años, seguía saliendo en bicicleta.

¿Si tuviese que resumir qué les brinda AJUPENCA a los socios por dónde empezaría?
Creo que hay comodidad para que los socios aprendan en talleres de todo tipo: gimnasia, yoga, cocina, costura, etc. También hacemos paseos. Cuando alguien quiere hacer una excursión tratamos de ver a dónde podemos ir y salimos. Cuando nos corresponde, también va un grupo de cuarenta personas al parque para jubilados en San José. Además, los socios concurren a la asociación, juegan a las cartas o a las damas y se divierten un rato.
Fernando Guerrero

