De vocación
Olga Gaite, Malvina Molinari y Teresa Naya recibieron el reconocimiento ‘Canarios Destacados’, del Municipio de Canelones, por contribuir a la Asociación de Jubilados y Pensionistas de Canelones (AJUPENCA). Las tres dictan clases de manera honoraria desde hace muchos años en la asociación.
AJUPENCA fue una de las instituciones más galardonadas en la edición 2019 de ‘Canarios Destacados’. Griceldo Soria y Teresa Pisano, integrantes de la comisión directiva de la asociación, y el Coro de Adultos Mayores, también fueron parte de los vecinos de Canelones distinguidos por su labor. Olga Gaite conversó con HOY CANELONES sobre el galardón y las clases que año a año brinda en AJUPENCA. Recordó que tuvo que esperar unos años para dedicarse a lo le gustaba, porque debía cumplir otras prioridades y aseguró que los grupos que hoy tiene a su cargo la motivan a seguir dando clases.
Trayectoria
Recibir el premio fue una emoción grandísima para Olga. “En los años que tengo y que hace que concurro a la asociación, es la primera vez que me dan un premio. Hace unos veintitantos años que voy”, comentó. La voluntaria empezó dictando clases de Porcelana Fina pero pocos años después se cambió a Repostería. Además de enseñar, Olga ha trabajado por encargo como cocinera. Hoy la destacada tiene grupos de ocho, diez y hasta doce integrantes en sus clases. “Todas se toman en serio el trabajo”, asegura.
Seguir el camino
La pasión por la repostería y las obras en porcelana acompañaron a Olga toda la vida, pero tuvo que esperar unas décadas antes de empezar a desarrollar sus vocaciones. “Siempre me gustó pero nunca se me había dado. Cuando era jovencita había que trabajar para ayudar en la casa, luego me casé y vinieron los niños. Cuando se casó el último hijo, yo le dije a mi esposo: ‘Ahora voy a hacer lo que a mí me gusta’”, contó. De ese modo, empezó a tomar clases particulares y estudió en la entonces Escuela de Arte y Oficios de la Intendencia de Canelones (hoy Espacio Cultural), hasta que llegó a AJUPENCA y comenzó a compartir lo aprendido. “No me arrepiento de nada, porque cuando tuve a mis hijos tenía que atenderlos a ellos, algunos estudiaron y otros se pusieron a trabajar… Hubo tiempo para todo”, destacó.
El premio y las alumnas motivan a Olga a seguir en la docencia. “No podía creer, no sabía nada. Cuando me avisaron (del reconocimiento) no podía creer”, insistió la destacada. “Yo había dicho que este año dejaba de dar clases. Pero (las alumnas) no quieren que deje. Yo puedo ir, pero me da no sé qué, con los años que tengo arriba… puede haber otra más joven que yo”, comentó. “Les dije que se quedaran tranquilas que este año iba… y quedaron todas enloquecidas”, agregó nuestra entrevistada entre risas.

