Se está rodando un cortometraje en Aguas Corrientes con actores voluntarios canarios

Una historia familiar

19FilmaciónLa localidad de Aguas Corrientes ha sido elegida para el rodaje de un corto que cuenta con actores de la localidad y de ciudades aledañas.

Alejandro Rocchi es el director del cortometraje que se está filmando en Aguas Corrientes, desde el pasado sábado hasta mañana miércoles. Muy amablemente, y haciendo un alto en el rodaje, dialogó con HOY CANELONES sobre esta ficción que es posible luego de que sus realizadores ganaran un concurso de proyectos del Instituto del Cine del Uruguay.

Un asado familiar con cuatro historias

El corto no tiene aún nombre, según manifestó su director, dura 20 minutos y trata sobre una reunión “en un asado de una familia normal”. El encuentro transcurre en el día del cumpleaños de la hija de la pareja protagónica, una niña de 6 años. Al mismo tiempo, se dan cuatro “historias en paralelo” sobre vivencias de amor. La primera es la de los niños de 6 y 5 años que son primos y están disfrutando la jornada lúdica; la siguiente la protagonizan dos primos adolescentes entre los que surge “un primer beso y un amor”; la tercera historia es la de los padres de los niños que atraviesan una crisis matrimonial y, por último, la cuarta historia sigue la relación de amor entre los abuelos que están presentes en esa reunión familiar. “Es como una historia de amor en cuatro fases de la vida y en distintas generaciones”, dijo Rocchi. Asegura que son esas las historias que le gusta contar “desde un nivel profesional” en sus proyectos al grupo de productores.

Actores voluntarios

El grupo de actores que trabaja en el corto, en su mayoría no cuenta con formación en esta actividad y llegaron al filme luego de un casting que se hizo en la ciudad de Canelones. Dentro del staff, según mencionó el director, se encuentran un joven de la capital departamental que integra grupo de Teatro, un niño que cursa el Jardín Infantes, dos niños que concurren a la Escuela de Aguas Corrientes, Néstor Boidi y la secretaria del Municipio local, entre otros.

El lugar

No hubo una explicación definida de por qué se eligió Aguas Corrientes por parte del director, pero comentó que se tomaron cuatro días buscando locaciones. Recorrieron la Costa de Oro, la Ruta 7 hasta llegar a San Jacinto y también anduvieron buscando lugares de filmación en la zona rural de Montevideo. Tomaron Ruta 46, pasaron por Los Cerrillos y llegaron a la villa donde están hoy trabajando en la elaboración del film. Encontraron, según Rocchi, “el mejor lugar por la estética de sus viviendas”. Luego de las gestiones para instalarse con todo el equipo (30 personas), lograron contar con el hospedaje en las cabañas de COPSA en el Club Palermo.

Pocos recursos

Para llevar adelante el filme, la producción dispone de $200.000 que fueron obtenidos, tras haber ganado el concurso del Instituto de Cine del Uruguay. Con esfuerzo y escasos recursos, según Rocchi, han emprendido este trabajo que pretenden presentarlo y promocionarlo en distintos festivales de cine.
“Entre actores y técnicos son 30 personas. Hay un gasto de logística, de traslado, alquiler de vehículo y combustible, equipamiento. Por su puesto que es muy costoso esto, vale muchísimo más que $200.000, pero este es nuestro presupuesto sin que nadie cobre un peso, sin pagar jornales y negociando con las arrendadoras porque no tenemos plata. Por más que parezca que lo que disponemos es un montón de guita, pero para filmar no lo es”, contó. El servicio técnico que consiguieron para el cortometraje se ha ajustado a las necesidades, a la realidad económica de sus productores, y significa un 50% menos del precio que debería abonar.

La villa apoya

En esta villa del departamento de Canelones sienten que fueron bien recibidos. Rocchi destacó el apoyo de la Escuela de Aguas Corrientes que “nos dio una mano impresionante con los niños. La comunidad se abrió tremendamente a nuestro trabajo”. También agradecen al Municipio, a la dependencia de OSE, UTE, los vecinos y otras personas que colaboraron con esta causa.
“El pueblo está bastante tranquilo. Por momento nos dio miedo porque era como que llegó el circo y sentíamos que iban a estar todos observando. Los micrófonos son muy sensibles y tiene que haber silencio absoluto pero nos están dando una mano terrible. Les estamos insistiendo con que no corten el pasto en la manzana para no hacer ruido y los vecinos han sido comprensivos”, finalizó diciendo el entrevistado.

Eduardo Castro