Todo el año es Carnaval: Santiago Recalde

“Es el Carnaval que ha tenido menos errores en cuanto a la organización”

Escribe: Nicolás Oroño

Cuando uno imagina cuáles son las caras que realizan las gestiones para que el Carnaval tenga lugar en cada rincón del país, cuesta que la primera imagen mental sea la de personas jóvenes y con la experiencia de haberse subido al escenario a cuestas.

El Carnaval de Canelones es uno de los casos excepcionales en ese sentido. Tanto Santiago Recalde como Doris Píriz se encargan de resolver su andamiaje cada año, haciendo hincapié en las debilidades experimentadas el año anterior con el afán de mejorar y evolucionar. En los últimos cuatro años, el Carnaval de Canelones ha sido objeto de muchísimos cambios que en cierta forma lo han profesionalizado mucho más. Pero al dialogar con Santiago Recalde, uno termina por entender que es necesario que los cambios continúen todo el tiempo, porque aunque parezca que la cosa está encaminada, siempre hay algo para corregir. Desde la comodidad de su hogar, Santiago prestó parte de su tiempo para hablar largo y tendido, explicando cada detalle de lo vivido durante febrero.

¿Qué características ha tomado el carnaval canario en este 2019?
Cada año tomamos como referencia lo que fue el Carnaval anterior, pero siempre buscamos agregar características que sean diferentes. En cuanto al concurso de Murgas, Humoristas y Revistas veíamos necesario generar una rueda más. Hoy por hoy tenemos un formato muy parecido al del Concurso Oficial del Carnaval en Montevideo. Hay una primera rueda, una segunda rueda y una liguilla. Esta iniciativa nos permitió llegar a otros municipios del departamento a los que antes no llegábamos, y encima bajo el formato del concurso. Rotamos bastante los municipios en todas esas instancias. En algunos casos la experiencia estuvo buenísima, y en otros casos se presentaron algunas debilidades. Eso depende de la experiencia carnavalera que tenga cada municipio también. Dentro de lo que fue la liguilla, agregamos una noche más, por lo que fueron cuatro etapas en total. Esto nos permitió recortar el horario y lograr que las etapas terminaran temprano.

Hablanos del Desfile de Llamadas de la Costa…
En el caso de las Llamadas de la Costa, pasó algo que estuvo buenísimo. Se invirtió mucho más en lo que fue la infraestructura del evento, y se trabajó con más tiempo en conjunto con las direcciones y los distintos municipios. Fue un trabajo complejo, porque el desfile se realiza por la avenida Giannattasio, donde siempre hay mucha circulación. Pero se laburó bien en la logística. Se invirtió mucho en iluminación, y la Dirección de Cultura hoy cuenta con muchos focos potentes, por lo que se cuenta con muy buen material luminario. Aparte se invirtió en la compra de mil sillas para utilizarse en los desfiles. Esperamos para el año que viene poder tener mil sillas más. Además se realizó un vallado que abarcó los setecientos metros que duraba el desfile. Eso si bien genera cierta distancia con el público, logra que los conjuntos puedan desfilar tranquilos sin que la gente baje a la calle. De esta manera cada conjunto puede defender mejor su espectáculo sin ser interrumpido. Hoy por hoy estamos pensando que esta medida va a haber que llevarla a cabo en todos los desfiles. Por otra parte, estuvo muy bien organizado el sector en donde se ubicó la prensa. Además el evento contó con un plus que fue la televisación por parte de Canal 5.

¿Y sobre los premios…?
Hemos continuado subiendo la cantidad de dinero que se destina como premio a los conjuntos. Cuando la nueva dirección de Carnaval asumió, la comparsa ganadora del desfile ganaba $30.000. Este año la ganadora obtuvo $100.000, por lo que se ha dado un gran crecimiento económico en estos últimos cuatro carnavales. Antes recibían un premio económico únicamente las primeras tres comparsas. Ahora se le paga un premio a las primeras seis comparsas, y aparte se pagan las menciones que antes no se pagaban. En el caso de las murgas, la ganadora del concurso se llevó $80.000, y antes de que iniciara nuestra gestión el dinero destinado para la murga que ganaba eran unos $30.000.

Un hecho importante es la Prueba de Admisión…
La Prueba de Admisión para el Concurso de Murgas, Humoristas y Revistas 2019 fue la primera que hicimos de forma cuidada. Porque esta vez no se tomó la prueba asistiendo a los ensayos de cada uno de los conjuntos, si no que tuvo lugar en un escenario que contaba con un sonido determinado y había un jurado. La Prueba de Admisión para el concurso de escolas do samba también se hizo bajo la modalidad de desfile. Esto simplemente es un filtro. Está feo decirlo, pero es así. Siempre pasa que hay espectáculos que están en calidad de concursar, y hay otros que no. De todas maneras no creo que ese resultado sea lo más importante. Para mí puede haber conjuntos que no pasen la Prueba de Admisión, pero lo importante es que esos conjuntos se mantengan activos durante el Carnaval. De todos modos, también es verdad que nosotros apuntamos a que la calidad artística vaya creciendo. Quienes no deben dar prueba de admisión son las primeras cinco comparsas canarias del carnaval anterior, las tres primeras escolas do samba, el conjunto ganador de la categoría de humoristas únicamente en caso de que sea canario, el conjunto ganador de la categoría de revistas si es canario, y las tres primeras murgas canarias.

La pasada edición del Carnaval canario fue una de las más completas desde el punto de vista de la organización.

¿Qué balance hacés de este Carnaval que pasó?
Este Carnaval ha sido muy bueno, principalmente porque fue al que llegamos más cómodos. En otros carnavales siempre llegábamos apretados en algo. En años anteriores nos pasaba que en donde no teníamos a nadie encargándose de una gestión particular, esas cosas terminaban saliendo a la marchanta. Para este Carnaval tuvimos a gente que se encargó exclusivamente de gestionar la parte de los escenarios populares, y eso nos dio oxígeno y mayor libertad para poder atender otras actividades dentro del Carnaval. En el debe quedó el hecho de poder atender mucho más a los corsos. Eso es un tema a resolver para el carnaval que viene.

¿Y el Jurado?
El Jurado nos ha dado tremenda mano, y se ha comprometido mucho con los conjuntos. La verdad que este ha sido el año en el que el Jurado del Concurso de Murgas, Humoristas y Revistas ha tenido un mejor nivel. Son personas que tienen mucho conocimiento respecto a los rubros que les toca puntuar. En vestuario y maquillaje estuvieron Eugenia Llorens, que ha trabajado para Queso Magro y Sociedad Anónima, y Fernando Olita, que tiene experiencia en la realización de vestuarios y ha sido muy premiado. En textos e interpretación puntuaron Carlos Melgarejo y Maximiliano Pérez; en voces, arreglos y musicalidad Raúl García y Diego Mutiuzabal. Cualquiera de ellos tiene tremenda sensibilidad y reconoce el proceso humano de cada grupo más allá de lo artístico. Siempre estuvieron rescatando lo positivo de cada propuesta. En el caso del Jurado de las Llamadas de la Costa contamos con Fernando Núñez, el hijo del Lobo, Diego Azambuya y Schubert Pérez, tamborileros canarios que tienen una gran experiencia. Laura Méndez y Gabriela Fernández puntuaron en cuerpo de baile. Son dos vedettes que han formado parte de comparsas grandes del Carnaval como Cuareim 1080. Laura Hernández también formó parte del Jurado. Ella tiene una gran trayectoria como mama vieja, y otro de los valores que fue jurado fue Gustavo ‘Tato’ Berlangieri, que en mi opinión de los escoberos jóvenes, es el mejor, y ha integrado comparsas como Yambo Kenia y Cuareim 1080.

¿Qué aspectos se plantean mejorar para el año que viene?
Entre otras cosas, nos planteamos poder trabajar mucho con las categorías de humoristas y revistas. Este año nos pasó de ver espectáculos que pueden llegar a tener un potencial tremendo, pero a los que les falta una guía atrás. Sobre todo hemos recibido sugerencias por parte del jurado que nos comunicó que hubo espectáculos que podrían haberse ejecutado de otra manera en su armado, y que de haber sido así, hubieran mejorado mucho su nivel. Vamos a empezar a realizar distintas gestiones para que exista una evolución a nivel general en ambas categorías.