El pasado martes, un grupo de padres, integrantes y amigos de la Asociación Buscando Miradas pintaron de azul las letras del Prado–Parque Cultural, de la ciudad de Canelones. El motivo fue celebrar el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo.
El 2 de abril es la fecha marcada en el calendario para ayudar a tomar conciencia sobre el Trastorno del Espectro Autista (TEA). Sucede así desde el año 2007, cuando la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró por unanimidad esa fecha como Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo para contribuir a que las personas con TEA puedan llevar una vida plena y se las incluya en la sociedad.
Gabriela Moraes, referente de Buscando Miradas, habló con HOY CANELONES y calificó a la jornada como muy buena. “Algunas personas se acercaron para ver qué estábamos haciendo. Que la gente vea que se está haciendo algo diferente y tenga la inquietud de preguntar es parte de la concientización”, indicó.

Día agitado
Las actividades continuaron en la tarde, con una marcha en la ciudad de Santa Lucía, desde el Centro Buscando Miradas hasta la plaza principal. En el punto de llegada hubo actividades lúdicas, música en vivo y entrega de folletería informativa. Como cierre se realizó una lectura de la proclama de la Federación Autismo Uruguay, documento que fue difundido ese día en varios puntos del país.
Moraes indicó que si bien “vivimos con el autismo los trescientos sesenta y cinco días del año, es bueno tener una fecha donde el mundo vea, por ejemplo, que todo está pintado de azul, porque ver un solo día es más fácil que visualizar todo el año”.
Sobre los avances del tratamiento del tema en la sociedad, la referente del Centro explicó que “falta mucho, pero día a día ves que la gente está prestando más atención. En este día hacés mella en las personas, les queda algo. Luego ven otra cosa y lo asocian (con lo tratado durante el Día del Autismo). No podemos hacer algo de forma masiva pero sí poner nuestro granito de arena y hacernos sentir”.
Avanza
Buscando Miradas trabaja desde hace años con personas con TEA. Atiende a 17 chicos y tiene a una cantidad igual en lista de espera. Necesita constantemente armarse de recursos para seguir creciendo. En los últimos años se han incorporado psicomotricistas y talleristas, formándose así un grupo sólido con un buen funcionamiento.

