El equipo de Robótica Mig Botics, del Liceo de Migues, ganó las Olimpiadas de Plan Ceibal con un proyecto de ayuda psicológica para astronautas. Al obtener el premio, quedaron seleccionados para participar en la competencia First Lego League, de Houston, Estados Unidos.
El equipo partirá al país del norte el 15 de abril. El proyecto ganador consiste en que un grupo de profesionales de la psicología y astronautas con experiencia elaboren y graben terapias que cada viajero pueda llevar consigo al espacio, en un soporte electrónico. La idea integra a los avances de la robótica con la salud y la ayuda de problemas emocionales que un astronauta puede tener a miles de kilómetros de su planeta.
Lautaro Ferraro y Tamara Balaguer, integrantes de Mig Botics, hablaron con HOY CANELONES sobre el proyecto y las expectativas del viaje a Houston. Los estudiantes Paulina Etcheverría, Agustín de León y Lautaro González también forman parte del equipo, mientras que la profesora Soledad González es la docente referente y Tobías Iroa es el mentor.

Interdisciplinarios
Los integrantes de Mig Botics comenzaron trabajando la salud integral del astronauta hasta que decidieron centrarse en la psicología. “Planteamos que cada astronauta lleve una memoria externa con terapias pregrabadas realizadas por un colega con experiencia en el espacio y profesionales de la psicología, que den pie a solucionar problemas”, contó Tamara.
Con esa propuesta ganaron la competencia en Uruguay. “Ahora intentamos avanzar un poco más y plantear que los astronautas pudieran llevar una especie de holograma con inteligencia artificial”, explicó Tamara. La idea, según Lautaro, es que en lugar de un psicólogo haya un dispositivo con Inteligencia Artificial que pueda aprender de lo que pase en el entorno y que guarde las interacciones en una base de datos.
Además de aprender de robótica, los estudiantes debieron interiorizarse en la psicología. Los ayudó la psicóloga del liceo y profesionales familiares de compañeros y amigos.
Tocó ganar
El Liceo de Migues participó en más de una oportunidad en las Olimpíadas del Plan Ceibal pero nunca había obtenido un primer premio. “Todos los años que el liceo participó se dieron experiencias muy lindas. Ir a Montevideo, conocer equipos y animarse a participar es una experiencia de aprendizaje, pero ganar y llevar el proyecto a otro lado es único”, contó Tamara.
La mitad de los estudiantes de Mig Botics sale del país por primera vez. Destacaron que participar con más de cincuenta equipos y conocer nuevas culturas e idiomas es un desafío y una experiencia buena desde el principio.
Tres de los integrantes del grupo van al liceo de tarde y el resto de mañana. Por ese motivo, tuvieron que hacer malabares con los horarios para poder juntarse para el proyecto. “Los de la tarde venían de mañana y los del turno matutino salíamos de clases algunas horas y nos juntábamos con ellos en los ratos libres”, contó Tamara. Los últimos días previos a las olimpíadas eligieron la tarde para trabajar y el último día se quedaron hasta la medianoche.
Del juego al trabajo
De cara a la competencia en Houston, personal de Plan Ceibal va dos veces por semana al liceo a dar una mano. Además, los integrantes del equipo se juntan por su cuenta, una o dos veces por semana; lo hacen “como un trabajo”, desde las nueve de la mañana hasta las cuatro de la tarde. Nicolás Borges, uno de los integrantes del grupo de robótica de Tala, que en 2017 participó en Houston, también los está ayudando.
Tamara comentó que su interés por la robótica “empezó como un juego, algo divertido. Después de que vas entendiendo de qué trata, te llama mucho más la atención”. Agustín y Tobías, dos integrantes del equipo que este año pasaron a Sexto Año, piensan continuar con la disciplina y estudiar en la Facultad de Ingeniería. “Comenzás jugando con la programación de un robot y terminás programando máquinas en una fábrica”, señaló Lautaro.
Fernando Guerrero

