Promesa en caída

Con una carrera en ascenso dentro del cine de Hollywood y alrededores, en 1980, el director Michael Cimino estrenó el western Heaven´s Gate, una obra grandiosa y difícil que, entre otras cosas, logró la quiebra de la entonces poderosa United Artists, una de las principales compañías cinematográficas de Estados Unidos. Luego de aquella película, Cimino siguió en carrera pero sin volver a ser el mismo hasta que, en determinado momento, abandonó el negocio, se estableció en Europa y se cambió de sexo.
En esta nota, nuestro especialista en cine analiza cinco películas de Michael Cimino, incluyendo claro está, a su obra maestra de doble filo.
The Sicilian (El Siciliano, 1987)
El ‘siciliano’ del título es el bandido Salvatore Giuliano (insoportable Christopher Lambert), una suerte de Robin Hood de Sicilia, enfrentado a la Mafia y a las autoridades de la Iglesia y unido a las fuerzas independentistas sicilianas. Exceptuando a Lambert, todo está muy bien en el filme: el secundario notable de John Turturro, la fotografía (montañas, valles, ríos), el villano Joss Ackland y cada una de las escenas (pocas) en las que aparece Terence Stamp, personificando a un aristócrata nihilista y desencantado.
Desperate hours (Horas desesperadas, 1990)
Remake del filme homónimo de 1955 (dirigido por William Wyler) y la única patinada en la breve carrera de Cimino. El ex convicto Mickey Rourke y sus secuaces (entre los que anda David Morse, de lo mejorcito del filme) secuestran en su casa a una familia de ricachones como parte de un descabellado plan de fuga. El pretendido duelo actoral entre Rourke y Anthony Hopkins (el dueño de casa) no es tal ya que casi ni se cruzan y, cuando lo hacen, se entregan -especialmente Hopkins- a una sobreactuación delirante.

The sunchaser (1996)
Woody Harrelson es un reconocido oncólogo que acaba de comprarse un coche de 200.000 dólares y Jon Seda es un convicto enfermo de cáncer, descendiente de aborígenes, que secuestra al primero para viajar hacia el lugar de sus ancestros. Este es apenas el disparador de esta apasionante road movie, filmada a todo trapo, con una gran fotografía y una mejor banda sonora (a cargo de David Mansfield). El único punto flojo es la pobre actuación de Seda y una aparición innecesaria y estúpida de Anne Bancroft (con todo lo que adoramos a Anne).
Year of the Dragon (El año del Dragón, 1985)
Mickey Rurke le da vida al poli Stanley White, un duro enfrentándose a la mafia china que gobierna un sector de Nueva York y que, a medida que se mueve en su cruzada, va destapando diversas su tramas. Con un ritmo dinámico y con buenos brotes de violencia (tiene una de las mejores trompadas filmadas en el cine), el filme se sustenta en un reparto de secundarios notable: John Lone, Raymond J. Barry y, especialmente, Caroline Kava como la sufrida esposa de White. Hay que destacar que, siguiendo con el estilo preciosista de Cimino, la Nueva York que vemos (con callejones, metros, plazas, etc.) fue reconstruida para la ocasión….en Virginia!
Heaven´s gate (La puerta del cielo, 1980)
Impresionante western de Cimino que provocó, entre otras cosas, la bancarrota de United Artists y el ostracismo del director por varios años (tal fue así que llegó a tener que firmar guiones con seudónimos porque le huían como a la peste). La historia es sencilla pero se va ramificando en distintos puntos, entregando toda una pintura de época. El preciosismo y el cuidado en los detalles fueron tales que Cimino exigió que, por ejemplo, en la escena donde dos damas toman te, se usara la misma vajilla que se empleaba a finales del siglo XIX (para dolor de contadores y gerentes de la UA). Como sea, Heaven´s Gate nos cuenta la historia del abogado devenido sheriff James Averill (notable Kris Kristofferson) y su defensa de una comunidad de inmigrantes asentados en el Oeste ante los ataques de un conglomerado de ganaderos. Para contar esta historia, Cimino se toma casi cuatro horas y media (su versión original duraba casi seis horas), tiempo que se pasa volando si uno logra meterse en el pulso y el ritmo del relato. Originalmente, el enfrentamiento final entre los dos bandos duraba cuarenta y cinco minutos (para que vayan viendo).
Todo el reparto está soberbio: Christoper Walken como un pistolero melancólico, John Hurt como un abogado alcohólico, Isabelle Hupert como la promiscua novia del protagonista, Jeff Bridges como un simpático contrabandista y Sam Waterston como el villano de los villanos. La banda sonora es una verdadera maravilla a cargo de David Mansfield (colaborador habitual de Cimino). La película cuenta con algunos tiempos muertos, quizás entendibles en más de cuatro horas de celuloide pero, por eso mismo, quizás evitables.
Ernesto Borgnino
Michel Cimino en Twitter
Posiblemente la generación tuit no tenga demasiadas referencias sobre quién es y qué significó Michael Cimino en la historia del cine moderno: un director que alcanzó la gloria con la magistral El cazador (1978) y fue condenado a galeras por La puerta del cielo (1980), uno de los mayores desastres financieros del séptimo arte. Desde entonces solo ha dirigido cuatro mediocres películas más, la última de ellas hace 16 años (Sunchaser), aunque también publicó la novela Big Jane en 2001. Más han dado que hablar los rumores sobre su presunto cambio de sexo, sobre todo por las extravagantes y escasas apariciones que ha protagonizado en los últimos años.
Pero ahora, Cimino, a sus 69 años (aunque otras biografías aseguran que tiene 73), ha decidido unirse a Twitter, y sus primeros tuits no han defraudado, tanto sus reflexiones sobre sí mismo (“tantas cosas inexcusables y sin sentido se han dicho de mí durante décadas”), como consejos a los novatos (Orgullo de raza, de Douglas Sirk, y todo John Ford) y, sobre todo, la revelación de que estuvo en la órbita de Lucas para El imperio contraataca. Concretamente, con una “idea única” que hubiese convertido al filme en una especie de “genuino western con espadas láser”. La estrategia de Lucas de testar a variados directores era habitual (recordemos que David Lynch y David Cronenberg mantuvieron conversaciones para coger las riendas de El retorno del Jedi), pero la intervención de un Cimino en plena forma en la saga original hubiese sido algo digno de verse, y quién sabe si incluso revolucionario ya que fue uno de los guionistas de Naves misteriosas (1972), uno de los filmes en los que se inspiró Lucas para su obra.
Publicado en ABC.

