Proyecto de Ley sobre regulación del consumo de bebidas alcohólicas: discusión y diferencias

Poco ‘chin chin

wDSCN2225La polémica parece envolver a este Proyecto de Ley desde su mismo origen. HOY CANELONES consultó a varias figuras vinculadas al Proyecto para conocer su opinión.

Meses atrás, el presidente de la República José Mujica envió para su discusión en el Parlamento, el Proyecto de Ley que regula el consumo de bebidas alcohólicas en nuestro país. La norma es rechazada por algunos actores, entre los que se encuentran los productores vitivinícolas, y defendida por instituciones que procuran regular el expendio de bebidas a los menores de edad, en quienes se detecta un consumo desde la adolescencia.

Proyecto

En la exposición de motivos del Poder Ejecutivo, al momento de enviar el Proyecto de Ley al Parlamento, se establecen las pautas para el diseño de una Estrategia Nacional sobre el Alcohol y para modificar la cultura de consumo sin afectar las ventajas y beneficios de la actividad económica.
En el texto se establece, entre otros conceptos, que una intención relevante como estrategia es lograr alcanzar un balance entre los derechos y las responsabilidades de los individuos de la sociedad como un todo y los intereses y beneficios para sectores específicos tales como la industria y el comercio. Esto significa considerar en todo momento la importante actividad económica del sector, no perjudicando la productividad ni la mano de obra empleada y aquellos orientados a la Salud y tributación. Todo esto en el cuadro global de la responsabilidad social compartida.
La estrategia mencionada pone énfasis en el cuidado de la población de mayor riesgo como es la conformada por los adolescentes. Se presenta entonces este Proyecto de Ley sobre Regulación del Mercado de Bebidas Alcohólicas basado principalmente en la reducción del consumo de riesgo y sus consecuencias sanitarias y sociales fundamentalmente en los sectores más vulnerables.
El propósito mayor que persigue la norma, según se explica en el texto del proyecto reglamentario, es modificar una cultura de consumo sin afectar las ventajas, beneficios sociales, culturales y económicos que la sustentan.
Se explica, además, que es importante la autosustentabilidad de la estrategia que se menciona por parte del gobierno para generar recursos y llevar adelante distintos objetivos a través de la norma. Para ello se prevén cambios en la tributación y expedición de nuevos permisos para la venta de alcohol. Se argumenta que si la propuesta no cuenta con la financiación, seguramente fracase.
En cuanto a las acciones propuestas, estas se alinearían a las políticas de la OMS (Organización Mundial de la Salud). Se destacan dentro de estas acciones que serían parte de la norma que está en discusión: disminuir la accesibilidad y disponibilidad de bebidas alcohólicas, actuar sobre la información y concientización social, fundamental sobre la percepción del riesgo y conciencia de enfermedad, regulación de la publicidad, reducir los daños asociados por consumo en determinadas situaciones, en especial la violencia y la siniestralidad vial y laboral, asegurar una asistencia basada en criterios de evidencia científica, regulación de la venta, nueva estructura tributaria y unificar la normativa respecto al alcohol, tanto en alcance como en jerarquía.

Creación de la URBA

La URBA (Unidad Reguladora de Bebidas Alcohólicas) se creará con esta nueva Ley. Este organismo estatal se encargará de controlar y gestionar acciones para prevenir y reducir los daños del consumo problemático de bebidas alcohólicas. Esta unidad estará integrada por siete miembros, uno de la Junta Nacional de Drogas y los restantes de los ministerios de Salud, Desarrollo Social, Interior, Economía y Finanzas, industria, Energía y Minería y Agricultura y Pesca. La URBA contará con asesores de Salud Pública, INAU y del Congreso de Intendentes. En el texto del proyecto de Ley, se establece que la Comisión Directiva será honoraria.
En lo que refiere a las potestades de la URBA, esta se encargará de otorgar, autorizar y registrar licencias para distribuir, comercializar, expender u ofrecer bebidas alcohólicas, así como sus prorrogas, suspensiones, supresiones.

Licencias

La licencias que otorgaría la URBA para la comercialización de bebidas alcohólicas estarán comprendidas bajo siete nominaciones: licencia de venta al por mayor, para distribución, para expendio de bebidas y consumo dentro del mismo local, para el consumo fuera del local, para expendio u ofrecimiento con fines promocionales, para eventos casas de fiestas y similares. La séptima categoría de licencia es especial para expendio u ofrecimiento de bebidas alcohólicas entre las 22 horas y las 8 de la mañana (pero que no esté comprendida para consumo dentro del local).

Eduardo Castro