Música, baile y canto entre canarios
Una verdadera fiesta de los sentidos -con el tango como consigna- se vivió el pasado fin de semana en la recientemente inaugurada semi peatonal Paseo de las Artes. En el marco del Día del Patrimonio, que técnicamente se extiende a dos jornadas, los vecinos y vecinas de Canelones pudieron ser partícipes de un espectáculo inclusivo y de alto nivel.
En la soleada tarde del pasado sábado, sobre el filo de las 17 hrs., comenzó la Gran Fiesta del Tango sobre los adoquines y las veredas de la cuadra de Tomás Berreta entre Treinta y Tres y Florencio Sánchez, frente a los teatros Politeama y Colón.
Mientras el público se acomodaba sobre los bancos fijos del espacio y en otros asientos especialmente dispuestos para la ocasión, Sebastián Rodríguez, el maestro de ceremonia, caracterizado para la ocasión, invitaba a los presentes a acercarse más y a ser parte de la fiesta. Rodríguez leyó un breve pero completo texto sobre la evolución del tango en el que podía adivinarse la prosa precisa y clara del investigador Xosé de Enríquez. Así, aparecieron los nombres de Carlos Gardel, Julio Sosa, Gerardo Mattos Rodríguez y muchos otros, poblando con su arte el repertorio que se aprontaba a comenzar.
El cuerpo de bailarines de Ballet de la EMAO (Escuela Municipal de Artes y Oficios) –
cuatro parejas, dirigidos por la profesora Silvia Arciríaco, cosechó los primeros aplausos de la tarde bailando el tango con soltura y emoción, cautivando a los presentes, muchos de los cuales se sumarían, un rato después, a la propia danza con los bailarines. Luego de la participación de los bailarines de EMAO, con el frío comenzando a cernirse sobre el Paseo de las Artes y sobre la ciudad toda, llegó el momento de degustar un vino, cortesía de la vinoteca de El Pájaro que Habla, comercio establecido con puerta sobre la propia semi peatonal. La degustación de vinos de la zona fue la oportunidad para que muchos de los presentes se acercarán al puesto de libros de Ganesha Libros, donde su propietaria, Ana Laura Vidal, ofrecía
diversos textos, destacándose una selección de obras especialmente dedicadas al tango.
Tras la degustación de vinos, una nueva instancia de baile sobre los adoquines despertó una mayor participación entre los vecinos que se sumaron a los bailarines. Así, por ejemplo, fue posible ver a la alcaldesa de Canelones, Mabel Curbelo, bailando un tango con especial pericia.
Cuando los focos de luz comenzaban a ser encendidos, y el frío se hacía sentir con fuerza en la llegada de la noche, Elena Márquez ‘La Cerrillera’, en compañía de dos guitarristas, realizó un pequeño set de tangos al que adicionó su versión de Quemá esas cartas, del payador Juan Pedro López. Posteriormente, fue el turno del cantor Julio Valdez, quien aclaró que normalmente no hace tangos en su repertorio. Sin embargo, se despachó con algunas muestras del género. Especialmente emotivo fue la interpretación que realizara de un tema escrito por el recientemente fallecido ‘Pocho’ Castillo, la mención de cuyo nombre arrancó sentidos aplausos en la concurrencia.
Mención aparte merece la organización del espectáculo, cuidadosa hasta en el más mínimo detalle (escenografía, sonido, secuencia de los artistas, etc.) y llevada a cabo por un grupo de amantes de la cultura, entre los que se destan los oficios de Leonel Dardano. La noche siguió con baile, canto y con una versión grupal y vecinal del clásico La cumparsita, en el cierre de una jornada sabatina del Día del Patrimonio que demostró que el tango vive y lucha en la preferencia y el gusto del público.
M.A.B.

