El nacionalista Javier Radiccioni buscará en las elecciones del 2019 un lugar en la Cámara de Diputados, pero su cabeza está puesta en Canelones. En ese sentido, elaboró un proyecto departamental con énfasis en el desarrollo urbano y el transporte, y anhela llegar a la Intendencia canaria.
Javier Radiccioni participa desde muy joven en el Partido Nacional. Fue convencional departamental y nacional, integró la Mesa Departamental y fue edil en la Junta Departamental de Canelones. Cuenta que llegó a la política con mucha ilusión y con ganas de innovar pero la experiencia le demostró que era difícil implementar cambios y que el camino se complicaba aún más si quien los proponía estaba del lado de la oposición. Radiccioni visitó la redacción de HOY CANELONES, habló de su proyecto y de algunos temas de actualidad.
Usted será parte de las elecciones nacionales pero su mirada está puesta en lo departamental…
Estamos acompañando la candidatura a la Presidencia de Luis Lacalle Pou en la Lista 400, lugar en el cual nos sentimos muy cómodos. Queremos aportar algo distinto al proyecto nacional y presentar una propuesta para Canelones. Creemos que la conducción de Canelones debe pasar por un proceso autosustentable y no de tomar créditos y hacer obras a costillas de futuras generaciones que van a tener que pagar.
¿Cuáles son algunas de las iniciativas del proyecto?
Una de ellas tiene que ver con aprovechar la obra de infraestructura que se ha hecho en Ciudad de la Costa. Vemos con muy buenos ojos la construcción en altura en esa localidad. Hemos pedido que las construcciones en Ciudad de la Costa fueran para toda la zona que hoy tiene saneamiento y no solo para las avenidas principales. De esa manera se generaría trabajo para el departamento de Canelones y una mayor capacidad de recaudar. Otra de las ideas es que en las asignaciones de partida a nivel nacional haya una ley que contemple a Canelones por su territorio y población y no solamente que tenga en cuenta el PBI de los departamentos del interior. Creemos, además, que en la Zona 3 de la costa (desde La Floresta hasta Jaureguiberry) se debería elaborar un plan de suelo similar al de Punta del Este.
Otra parte del plan está relacionada con el transporte…
Hay que poner primero a las personas, no a las compañías de ómnibus. Queremos que los transportes en colectivo a los lugares de Canelones sean rápidos, baratos y que sean un medio para que la persona se pueda desarrollar. Que los usuarios puedan estudiar y trabajar y no haya frustraciones por las horas que se pierden arriba de los ómnibus.
Parte de la población canaria vive en asentamientos. ¿Cómo integra un plan de desarrollo urbano esa realidad?
El poder organizar mejor al departamento habilitará, justamente, que en ciertas zonas no existan asentamientos. No vamos a poder terminar con los asentamientos porque hay gente que no tiene dónde ir a vivir. Pero podremos planificar zonas donde los servicios lleguen con más facilidad y el problema no se corra desde atrás.
¿Desde cuándo participa en la política?
Soy blanco por tradición y por convicción. Mi familia trabajó por el partido desde siempre y tengo la convicción de que las cosas se pueden hacer de una manera distinta, que la sociedad es una sola y de nada sirve fragmentarla. Siempre es importante escuchar al otro y no planificar una sociedad de enfrentamiento y de lucha de clases. Creo en una sociedad en donde todos somos socios y tiramos para el mismo lado. En la Junta siempre he estado en contra de los últimos fideicomisos; me opuse al endeudamiento sistemático del departamento y eso me ha llevado a planificar el buscar la forma de pensar un departamento sustentable en el tiempo.
¿Cómo ve la renovación y la juventud en la política?
La renovación en la política es muy importante, porque es una forma de que vengan ideas nuevas. Si bien los más grandes pueden tener ideas renovadoras, muchas veces el desgaste de la actividad los va sesgando y parcializando en una forma de ver las cosas. Por eso se precisa la renovación de gente joven, que viene sin prejuicios y con otra posibilidad de diálogo.
F.G.

