Precio a tierra
El mes pasado se registró una suba significativa de las frutas en comparación con julio de 2017 y, en particular, un aumento considerable del costo del morrón. Para conocer las causas del cambio en los precios, recorrimos la feria vecinal de la ciudad de Canelones y conversamos con vendedores y clientes. Hablamos, además, con el presidente de la Confederación Granjera, Erick Rolando.
En la feria vecinal de la ciudad de Canelones los vendedores son tan distintos como los precios. Algunos feriantes cosechan sus alimentos mientras que otros deciden comprarle a un tercero, que puede ser desde un vecino hasta un productor del litoral. Los clientes recorren diferentes puestos hasta que encuentran precios acordes de casi todos los productos, menos del morrón y el tomate.
Lista de costos
Alfredo cosecha sobre todo vegetales y vende frutas y algunas verduras de otros productores. Hace algunos años su tarea rural disminuyó debido a su edad y la de su señora: ambos pasan los 60. Sus hijos decidieron alejarse del campo porque querían estudiar y tener un sueldo fijo, un trabajo con más estabilidad. Consultado por los precios, Alfredo cuenta que el frío daña a algunas cosechas y que producir con invernáculo cuesta más que a cielo abierto.
A pocos metros del puesto de Alfredo hay dos jóvenes que sí optaron por quedarse en el campo. Cristian, uno de ellos, cuenta que las cebollas mantienen el precio e incluso están algo más baratas, que la papa está al mismo precio y el boniato subió un poco pero que el año pasado estaba muy barato. Agrega que el costo de producción sigue subiendo por varios factores, entre ellos el combustible.
Los agroquímicos aparecen sobre la mesa a la hora de analizar los costos de producción. Esther cuenta que junto a su esposo tratan de producir de una forma orgánica pero a veces necesitan “remedios” para curar alguna poda y eso encarece la mercadería. Cristian también agrega a los agroquímicos a los factores que inciden en los costos.
Al alza
No todos los feriantes tienen un vínculo directo con el Mercado Modelo de Montevideo, pero la mayoría se mantiene informado de lo que pasa allí. El Mercado Modelo informó hace días que los precios de las frutas en julio de 2018 subieron un 20% en comparación con ese mismo mes pero en 2017. El encargado de Desarrollo Comercial del Mercado Modelo, Pablo Pacheco, aclaró, en diálogo con Radio Uruguay, que aunque el incremento parezca importante, el 2017 contó con “ofertas históricas” que permitieron un precio bajo de las frutas.
El presidente de la Confederación Granjera del Uruguay, Erick Rolando, por su parte, informó a HOY CANELONES que la suba de precios se debe fundamentalmente a las condiciones del tiempo. “Son dos situaciones diferentes. Este año fue normal en cuanto a fríos, pero el año pasado casi no hubo invierno”, explicó.
Los fríos hacen que muchos frutales deban cultivarse con mayor infraestructura. “Los rubros que han aumentado son los que se cultivan en invernáculos, con una inversión importante en lo que refiere a infraestructura. Al encarecer los costos, la producción queda en muy pocos productores, los que pueden invertir”, detalló el entrevistado. Rolando agregó que una parte de esos productores vive en el norte del país, y que el traslado de la fruta se agrega a la lista de costos en esos casos.
Precios bajos
El poco invierno del año pasado permitió esas “ofertas históricas” que mencionaba Pacheco solo en algunos casos. Los frutales de hoja caduca, por el contrario, fueron escasos debido a que esas variedades necesitan de frío. Fue así que la cosecha de pera fue del 30% del total sembrado y la de durazno se perdió casi en su totalidad.
En el caso de las otras frutas, el año pasado “se cruzaron la producción de campo y la de invernáculo y eso hizo que los precios bajaran con una oferta desmedida en comparación con el resto del año”, según Rolando. Este factor, continuó el presidente de la Confederación, hizo que muchos productores perdieran dinero al adecuarse al valor de oferta.
Hojas distintas
Este año, el clima no perjudicó en gran medida a las cosechas a pesar de que los costos de inversión hayan sido caros. “Tuvimos un régimen de lluvia normal, algo importante para que las aguadas se recuperen. En cuanto a la temperatura, venimos bastante bien en horas de frío. Las variedades de durazno ya cumplieron con sus requerimientos de horas de frío. Para las manzanas y las peras falta un poco, pero ya podemos decir que este año no se van a dar las problemáticas de falta de frío que se dieron en 2017”, analizó el productor.
Para Rolando, el sector frutícola está en rojo. “La mayoría de los productores, sobre todo los más chicos, tienen varios rubros que necesitan cosechar. Quienes trabajan con ciruela, pera y durazno no cosecharon normalmente el año pasado y eso hace que estén pasando por un momento complicado”, destacó. “Gracias a todo el trabajo con las gremiales y la buena voluntad del Ministerio se logró conseguir un apoyo para hacer frente al clima, pero el problema o se solucionó de fondo”, aclaró.
Para el presidente de la Confederación no alcanza solo con buenas cosechas: “Lo importante es la relación entre el costo y el beneficio. Es una situación complicada. Puede venir buen tiempo, pero si todo el mundo cosecha y, en el caso de las frutas no se exporta, terminamos vendiendo a un precio más barato”.
Fernando Guerrero



