Encarnizados
Policía e integrantes de la Dirección de Contralor de la Comuna, detectaron un matadero clandestino en Empalme Olmos y un local donde elaboraban milanesas y chacinados en Toledo.
La Intendencia y Jefatura de Canelones vienen desarrollando distintos operativos en el departamento, con la finalidad de erradicar la comercialización irregular de carne. En este sentido, en los últimos días se constató la ubicación de un matadero clandestino en Empalme Olmos y un local de elaboración de milanesas, chacinados y embutidos en Toledo con las mismas características.
Toledo
El pasado 29 de agosto se realizó el operativo en una finca de Toledo donde en un galpón “muy precario” se incautaron más de 200 kilos de chorizos, carne cortada para milanesas que estaba pronta para culminar el proceso de elaboración y 300 bandejas (50 kilos) con milanesas empanadas, cuyo destino eran almacenes de la periferia de la misma localidad, como así también en Pando y Las Piedras. Se trata de comercios que no son tan visibles, ni céntricos.
Este negocio irregular disponía de dos cámaras frigoríficas en el domicilio de los responsables, además de tres vehículos no aptos para el reparto de los productos retenidos. Cuando la policía y personal de la Dirección General de Contralor de la Comuna se hicieron presentes en el lugar, habían cuatro personas trabajando.
Empalme Olmos
En Empalme Olmos, donde se faenaba de forma ilegal en un galpón a los fondos de un inmueble particular, se incautaron 400 kilos de chorizos y 200 kilos de carne. La pareja moradora de la finca resultó ser la responsable del matadero. En el momento del allanamiento, que se hizo en horas de la mañana del pasado 1º de setiembre, no se constató si habían más personas involucradas.
Pistas
Jorge Laclau, coordinador operativo de la Dirección General de Contralor de la Intendencia, dijo a HOY CANELONES que se realiza un trabajo de investigación, recorriendo y a través de datos que le llega a la propia Policía o también al personal municipal. Desde que se iniciaron estos procedimientos, se han incautado aproximadamente unos 1000 kilos de carne, mas otra cantidad de productos embutidos. Unas ocho personas han sido conducidas a la Justicia, sobre las que no recayeron procesamientos.
“Se habla con los vecinos o con los mismos carniceros que se quejan de la venta ilegal y la competencia desleal que están teniendo y se recorren lugares donde en algunos no encontramos nada”, comentó Laclau. La presunción establece que se pueden llegar a descubrir más de este tipo de emprendimientos clandestinos en el departamento.
En la búsqueda de los autores del abigeato
Las investigaciones no han arrojado resultados que indiquen que la procedencia de la carne haya sido de la práctica del abigeato, que es hacia donde apuntan las autoridades departamentales. “Estamos trabajando para encontrar esa cadena (la del abigeato). Nos interesa sobremanera llegar al origen para saber quién está robando los animales y donde los comercializan”, dice Laclau. Agrega que hay una cierta seguridad que esta carne no llega a las carnicerías, pero esto no quita que los mismos comerciantes puedan aportar pistas que ayuden a la investigación.
La venta de carne que resulta del abigeato, que hasta en su composición y tonalidad es diferente (color oscuro) por las condiciones en que es faenada, por lo general es vendida a particulares y “siempre en productos elaborados, carne picada, chorizos o milanesas, por lo tanto es muy difícil darse cuenta que derivan de esta acción”.
Tres como mínimo
El abigeato puede realizarse entre pocas personas (tres por lo mínimo), que matan el animal en el campo, habitualmente, le extraen los cuartos traseros y unos “150 kilos de carne son cargados entre dos o tres personas en un vehículo”.
Pero hay indicios en Canelones de que esta actividad implique a una organización con más participantes. Hechos que han sido denunciados por productores rurales en el departamento, hablan de que por ejemplo en una noche “se robaron 20 novillos”. La operativa en este tipo de ilícitos requiere de otros recursos y movimientos.
“Trabajo engorroso”
Funcionarios del Departamento de Investigaciones de la Jefatura canaria y técnicos de la Comuna forman parte de estos operativos, previa coordinación, y en una frecuencia de tres veces a la semana. “Es un trabajo engorroso para visitar los lugares, porque por lo general son domicilios particulares donde tenes que ingresar con orden de allanamiento y a veces llegás, ya limpiaron y no hay nada, no se encuentra nada”, explicó Laclau. Pero la gran dificultad es poder alcanzar a grupos organizados en estos temas.
Consecuencias sanitarias
Laclau enfatizó sobre las consecuencias que pueden recaer en la salud de los consumidores, que, por ejemplo, en un almacén compran milanesas elaboradas dentro de un proceso clandestino. “Eso puede derivar en una toxiinfección”, señaló.
Recomendaciones para los consumidores
Ante esta realidad, el jerarca de la Comuna comentó qué tipo de recaudos deberían adoptarse, o que tipo de cuidados o exigencias debería solicitar un cliente de un almacén o comercio que se enfrenta a productos de procedencia dudosa. “En primer lugar el cliente debe solicitar que el producto que le vendan esté registrado”, señala. Si está presentado en una bandeja, esta deberá exhibir un registro bromatológico para saber el origen, fecha de elaboración y vencimiento. Es necesario que el producto esté con una capacidad de frío adecuada, en una vitrina refrigerada o un freezer.
Eduardo Castro

