INFORME ESPECIAL: Alcances, mitos y realidades del reto ‘Momo’ y su circulación por WhatsApp

Peligro informático

Quizás en los últimos días hayan escuchado hablar de Momo, pero no por el dio de la burla sino en referencia al nuevo reto viral que circula por WhatsApp. Algunos lo relacionan a un juego, o un simple reto, pero no es una cuestión tan inocente.

El reto consiste en agregar por WhatsApp un número que comienza con +81 y, seguidamente, aparecerá el nuevo contacto con una foto un tanto desagradable: un rostro humano deformado, con ojos saltones, boca alargada y sin dientes, pelo largo, pechos de mujer y patas de ave por debajo. Una vez que el usuario le habla a Momo comienza el reto.

Este tipo de entretenimientos virtuales que se relacionan a un reto son cada vez más comunes. El año pasado, por ejemplo, fue muy popular Ballena Azul, juego que derivó en autolesiones físicas e incluso en el suicidio algunos de sus participantes. Para conocer más detalles sobre Momo, HOY CANELONES dialogó con dos profesionales que, desde sus saberes, están vinculados al fenómeno.

Dayana Curbelo

Licenciada en Psicología por la Universidad de la República y Máster en Sociedad de la Información y el Conocimiento por la Universidad Abierta de Catalunya.

¿Cuál podría ser la razón por la que se crean y reproducen este tipo de retos o juegos virales en las redes sociales?

En verdad, el motivo no lo sabemos porque requeriría un trabajo de inteligencia y no sabemos de dónde sale. Lo que sucede, en primer lugar, es que el mundo privado está ampliado por el mundo de las redes sociales, por la cantidad de información que tenemos en Internet, y eso se usa con distintos fines, ya sea comerciales u otros. Yo creo que en general la primera motivación de las cuestiones virales es probar que se puede generar un fenómeno mediático. A veces, también está la intención de recopilar información. Así que tiene mucho más que ver con el modo en que usamos las redes sociales que con las redes sociales en sí.

 En un momento en el cual el valor informático está en un punto culminante, ¿cómo se pueden interpretar estos casos de ciberacoso?

En este caso, que es masivo, creo que tiene que ver con un programa que recopila muchísima información, se genera un banco de datos y eso puede ser utilizado o no. No hay evidencia hasta el momento de que esa información esté siendo utilizada o esté pasando algo con eso, pero podría suceder. Tiene que ver más que nada con cómo se posicionan las personas frente a estas cosas. Lo que evidencia de algún modo es a lo que estamos expuestos. Y que sobre todo los chicos, que no tienen esta noción de todo lo que pueden exponer o a qué cosas se exponen, están en mayor cantidad de riesgos.

¿Por qué cree que estas experiencias virales se orientan hacia lo terrorífico para obtener popularidad?

En primer lugar, creo que tiene que ver con el público al que va dirigido. Me parece que está dirigido a un público joven: niños, adolescentes y pre-adolescentes. Hay algo que es del desarrollo que tiene que ver con exponerse a situaciones que dan miedo, que generan movimientos sensoriales fuertes, y está la necesidad de querer dominarlos o de sentir que pueden. Hay una edad del asco, una edad del miedo que es más temprana y después está todo este enganche con la cuestión del terror, que tiene distintos grados y que empieza con la pre adolescencia y que tiene que ver con la cuestión del reto, de probarse a sí mismos o de empezar a descubrir el mundo y las cosas tenebrosas que puede haber en él. Me parece que se engancha por ahí. Provocar adrenalina y sensaciones fuertes es lo que vende.

¿Cree que hay ignorancia de la inseguridad informática?

Sin duda que sí. Se relaciona con otras diferencias sociales: las personas que tienen menos estudios, o que tienen menos información, o aquellos quienes no tienen la posibilidad de estar acompañados de sus padres en el uso de las redes sociales son los que quedan más expuestos. Al margen de eso, de que las redes sociales formen parte de nuestra vida cotidiana, uno pierde la noción de toda la información que está entregando, cuál es la “huella digital” que uno está dejando… todos nos perdemos en eso. Así que, sí, hay bastante desinformación con respecto a todo el alcance que puede tener o el uso que se le puede dar a los datos que tenemos en Internet. Estamos todos muy expuestos y, en particular, las generaciones más jóvenes, que tienen más incorporada la vida virtual y que tienen un buen manejo en muchos sentidos, pero en otros no conocen las condiciones de seguridad mínimas.

¿Cómo ve el hecho de que un joven sea poco atento respecto a la información que exhibe en la red?

Yo creo que tiene que ver con cómo se van construyendo las subjetividades. Las generaciones anteriores nos construimos en esta división del mundo privado, del mundo íntimo y de la vida pública. Eso queda desdibujado con las tecnologías que están en lugares más íntimos, como en dormitorios, o que de repente se sacan fotos en lugares privados como el baño. Esa construcción no es la misma. Yo creo que hay que pensarlo como un fenómeno social más que como una cuestión de la persona en sí. Es un nivel de exposición y riesgo que está presente en la sociedad. No hemos generado las mismas habilidades para el manejo digital que para el cuidado digital.

Mateo Recoba

Licenciado en Sistemas por la Universidad ORT.

¿Cómo funciona este tipo de software que responde especificidades de manera automática?

Si yo digo cómo funciona particularmente este software, estaría mintiendo. Hay cosas que seguramente utilice con mayor o menor complejidad: dado un conjunto de preguntas se esperan ciertas respuestas y se reacciona a esas respuestas de manera predeterminada. Si se quiere un nivel mayor de inteligencia podría ser algo que se llama “red neuronal”. Lo que hace esto es ir aprendiendo de las respuestas, lo cual pasa en varios softwares. Por ejemplo, si uno entra en Mercado Libre, Amazon o cualquier sitio de compras, el software empieza a sugerir lo que otros compraron. Ahora, seguramente el software en cuestión tenga respuestas automáticas configuradas que, básicamente, va aprendiendo.

¿Qué mecanismos son los que se utilizan para dar con la información de la persona?

De nuevo sería iluso decirte “es así”, pero podríamos hablar de un concepto que se llama ingeniería social, que existe de muchas maneras y es una forma muy directa de acceder a la información. Se ataca por medio de la persona. Por ejemplo: mails truchos en los que muchos caen y responden aportando datos. Entonces, imaginate que sencillo es para mí, por ejemplo, empezar a jugar con qué contraseña tenés, con tu nombre, tu apellido, tu segundo apellido, fecha de nacimiento, tu dirección de mail, número de teléfono, etc. Eso es lo que se llama ingeniería social. Obviamente que hay algo posterior que es entrar a una cuenta y tratar de manejarme con esa tecnología con la que estoy intentando acceder, pero el primer paso es tratar de acceder a esa información pasando la primera barrera de seguridad que es una persona. Entonces, en este caso, debe haber una cantidad de niños o adolescentes que están agregando a este contacto (Momo) y le están brindando información voluntariamente. Eso es lo más irónico de todo…

En el otro extremo ya puede existir otro mecanismo del tipo virus. O sea, que ya es un software. Algo que rompe otros niveles de seguridad no humanos, como la ingeniería social, sino que rompe la seguridad del sistema operativo, del programa, de lo que sea dónde esté corriendo ese virus. Y ahí se empieza a robar la información. Cualquiera de estos mecanismos es muy peligroso. Yo creo que en el caso Momo hay que enfocarse más en la ingeniería social, porque de todo lo demás la gente está más advertida.

¿Para qué se puede usar esta información?

Obviamente que si tengo tu cédula, tu número de banco o contraseña, está claro para qué lo quiero usar. Quizás un nivel menos de ridiculez podría ser “Tengo la contraseña del Facebook, puedo entrar en las conversaciones y ver si en alguna conversación mandaste tu número de tarjeta”. Ni que hablar si consigo tu contraseña y la empiezo a probar en el mail, porque el Facebook también está relacionado al mail, y encuentro que en tu mail en algún momento reenviaste la contraseña del banco o de lo que sea. Puedo ver, también, tu historia clínica en la mutualista y ver si tenés alguna enfermedad. Pero estos ataques van por el lado económico, básicamente. Esto se llama phishing, y consiste en la suplantación de identidad, hacerse pasar por otro. Básicamente se puede usar la información para cualquier cosa.

Fausto Hernández

 

1 comentario

  1. Que emoción ver en hoy canelones estos hijos , Fausto , Mateo , cuantas veces llegó el diario a nuestra puerta, leímos con avidez, y hoy ellos nos informan , me imagino cuantas maestras y profesores estarán orgullosos de sus ex alumnos , que seguro recuerdan, con mucho cariño , éxitos Fausto . Cuantos amigos del pueblo están haciendo cosas tan lindas e importantes,ayer leí de Iván Franco, el doctor Iván Franco tratando temas de prevención de Cancer en chile , una maravilla de persona, como fue siempre. Gracias gurises !!

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