Ecos de la reciente audiencia pública del Plan de Ordenamiento Territorial para Canelones

La expresión ‘No al Plan’ fue la frase protagonista de la audiencia pública.

Posiciones encontradas

Tal como informáramos en la nota de portada de HOY CANELONES del pasado sábado, productores, colectivos, autoridades y público en general se encontraron el viernes último en una audiencia pública por el Plan de Ordenamiento Territorial ‘Ruralidades Canarias’. Con una Sala Lumière repleta, la reunión tuvo diferentes intensidades y posturas.

El plan divide a Canelones en cinco zonas de gestión y en unidades de protección ambiental, recuperación ambiental y protección de agua potable. Busca una convivencia entre dos modelos de producción: el familiar y el industrial. HOY CANELONES asistió a la audiencia pública y tomó apuntes de algunas declaraciones, propuestas e inquietudes del público, así como de los jerarcas encargados de presentar el Plan.

 Presentación en sociedad

Durante la primera parte de la audiencia tuvo la palabra el Gobierno Departamental. A través de la Agencia de Desarrollo Rural, la Intendencia presentó formalmente el Plan, con sus objetivos y fundamentos. Se expusieron las diferentes zonas y unidades que el documento propone y se destacó la importancia de la producción, el cuidado ambiental y la prioridad del modelo agricultor familiar entre los argumentos del ordenamiento.   

Luego vino el turno de las preguntas del público. El micrófono llegó a un grupo de vecinos de Ciudad de la Costa que señalaban que con el Plan “no se regula sobre la minería y tampoco sobre el riego. No se explicita la relación con la política del agua nacional y no se incluyen aspectos de gestión integral de residuos”. El canto a coro de gran parte del público con las palabras “No a plan” y los golpes a un bombo, que uno de los presentes había ingresado a la audiencia, prosiguieron las palabras de los vecinos y dieron paso a un cambio en la intensidad del debate.

Necesario pero insuficiente

Luego vino el turno de la Comisión Por un Canelones Libre de Soja y en Defensa del Agua. Álvaro Jaume, uno de los integrantes de la Comisión, manifestó que “este plan significa un avance pero no es lo que nosotros queremos para Canelones. Nada más establece una prohibición zonal de un modelo de agricultura transgénica y de agronegocio que no lo queremos para ninguna zona del territorio canario”. Los aplausos del público lo hicieron esperar unos segundos para continuar, agregando que el precepto de consistencia de entre diez y cuarenta metros entre la producción agroindustrial y la familiar “queda más que corto”.

Asamblea por el Agua también habló y mencionó su plataforma en respuesta al Plan. Entre otras cosas, la Asamblea propone la prohibición de la plantación de transgénicos para producción en todo el departamento, que se instrumente una habilitación a nivel departamental para el uso agroquímicos tal como se hace, por ejemplo, con los raticidas y que inicialmente se prohíba el uso de 2,4 D, que ha sido uno de “los principales causantes” de afectación de productores familiares.  

Llenar la panza

Posiciones individuales también se vieron manifestadas en la audiencia pública del pasado viernes. Las inquietudes no vinieron solo desde el sector rural: una pediatra argumentó que se ha encontrado glifosato en placentas, en cordones umbilicales y en la primera materia fecal de algunos recién nacidos.  

Un productor frutícola destacó la importancia de debatir estas cuestiones, pero se mostró algo molesto por algunos planteos que lo antecedieron. “Los extremos son importantes para poner frenos pero también tenemos que avanzar y pensar en la producción. Estamos pensando nada más que en nuestra salud pero nos olvidamos que tenemos que comer”, disparó el productor, y agregó que hay que generar mecanismos que controlen y fiscalicen las irregularidades. La pregunta “¿Quiere que comamos venenos?” llegó desde la otra punta de la sala, mientras el productor daba su discurso.  

Cura o enfermedad

Las preguntas del público fueron seguidas por las autoridades de la Agencia de Desarrollo Rural y de las direcciones de Gestión Ambiental y Participación de la Comuna. Matías Carámbula, director de la Agencia de Desarrollo Rural, subrayó que “la soja representa menos del 5% de la superficie de producción en Canelones”, y que “más del 70% de los productores de Canelones son familiares y más del 98% de esa cifra son productores convencionales”. Argumentó, además, que “la producción orgánica o agroecológica representa el 2% de la producción en Canelones”, y concluyó que el 98% de la producción convencional usa agroquímicos. “Si planteamos no más agroquímicos o agrotóxicos no quedan productores”, dedujo Carámbula.

Fernando Guerrero

Los colectivos presentes buscaron, de diversas maneras, manifestarse contra el Plan de Ordenamiento Territorial para Canelones.

Los directores

El director general de la Agencia de Desarrollo Rural, Matías Carámbula, indicó que la audiencia fue el cierre de una etapa de mucho trabajo. “Hoy se cierra una etapa que comenzó en marzo de 2017, cuando se presentó el Plan. Luego de diferentes instancias y después de más de 30 reuniones con movimientos e instituciones que fueron mejorando lo que fue el documento borrador, se llegó hasta aquí. Estas reuniones sirvieron para ir ampliando el documento inicial y luego de ese período de elaboración, discusión y participación ciudadana se termina con este documento, que posteriormente ingresará a la Junta Departamental, organismo que finalmente votará el plan y hará las modificaciones pertinentes”.

Por su parte, el director general de la Secretaría de Planificación, Sergio Ashfield, hizo hincapié en la necesidad de poder ejecutar un plan de estas características para terminar con determinados conflictos que se generaban por falta de ordenamiento. “Este Plan era necesario en un departamento como Canelones, donde el campo y la ciudad tienen mucha cercanía y tienen muchos puntos de conflicto. El departamento ha tenido una serie de hechos relacionados con los cursos de agua, las malas prácticas en el uso de agroquímicos y de algunas prácticas agrícolas. Estas cosas hicieron que se tome la iniciativa de ordenar el departamento, ordenar las formas, ordenar cómo, cuándo y en qué lugares se pueden generar determinadas producciones y en cuáles no”, expresó.