La Intendencia de Canelones dio ayer detalles sobre las futuras becas que la Fundación Chamangá brindará a estudiantes jóvenes de Canelones, sin importar la disciplina académica que desempeñen. Lo hizo en una conferencia en la Sala Lumière, de la capital canaria, con testigos presenciales de la efectividad de la beca.
“La Fundación Chamangá da una oportunidad de desarrollo personal. Varios pedagogos del siglo veinte ya han dicho que no es posible desarrollar la inteligencia y el talento si no hay oportunidades institucionales”, expresó Juan Asuaga durante la presentación de las nuevas becas de la Fundación Chamangá, a la cual HOY CANELONES asistió. Asuaga fue becario hace más de diez años y hoy dirige el Coro Departamental de Canelones.
La Fundación brinda apoyo económico y psicológico a los jóvenes uruguayos de entre 18 y 30 años, que quieran continuar con sus estudios, y trabaja desde hace varios años con la Intendencia de Canelones. En esta oportunidad, el llamado es para aspirantes a recibir la beca en 2019.
Inscripciones abiertas
Las inscripciones están abiertas desde el 1° de junio al 31 de agosto. El interesado en anotarse puede hacerlo ingresando a la página fundacionchamanga.org.uy y completando el formulario de inscripción. Al presentarse, se deben aportar pruebas de la vocación con la disciplina elegida (la última escolaridad es una prueba obligatoria), demostrar dificultades económicas y/o familiares para continuar con los estudios y ser ciudadano/a uruguayo/a residente en el país.
“El mecanismo para presentarse es sencillo. Las becas han ayudado a muchos jóvenes a seguir adelante”, sostuvo la responsable del Área Juventud de la Intendencia de Canelones, Nataly Zalkind, durante la conferencia de prensa.
De la mano
Asuaga destacó que Chamangá ofrece el beneficio de una primera oportunidad para poder desarrollarse: “Si bien el apoyo económico es fundamental cuando uno tiene dificultades para llevar adelante un trayecto profesional, la Fundación no solo apoya desde lo económico. También acompaña afectivamente al proceso educativo, cuestión fundamental para sentirse seguro”.
El apoyo afectivo se da a través de tutorías y de jornadas de intercambios con estudiantes de otras disciplinas. “Estudio Agronomía. Mi tutora es ingeniera agrónoma. Eso da un apoyo bien importante, permite juntarme una vez por mes con alguien que me da una mano y me orienta. Además, tenemos reuniones mensuales de becarios, jóvenes de todo el país que estudiamos desde Medicina o Agronomía hasta Danza o Teatro”, ilustró Lucía Cordero, actual becaria de la Fundación.
Impulso y regreso
La Fundación Chamangá para la formación de jóvenes vocacionales surge en el año 2000, por iniciativa de un grupo de amigos uruguayos y franceses que se propusieron promover a los jóvenes, potenciar sus vocaciones y ayudar a su formación mediante la concesión de becas. El cometido de la beca es impulsar al joven a continuar sus estudios, iniciar una formación terciaria y/o universitaria, retomar la formación que debió abandonar por motivos económicos o familiares o culminar la misma para poder insertarse en el campo de su vocación.
Se apoya a jóvenes que demuestren una clara vocación y que aspiren a formarse como técnicos, docentes, artistas o profesionales universitarios para ejercer su profesión al servicio del desarrollo económico, cultural y social del país.
Los becarios, además, realizan trabajos comunitarios una vez por semana en lugares que necesiten de las tareas en las cuales el estudiante se esté formando. “En mi caso, por ejemplo, trabajo es en una huerta escolar. De alguna manera devolvemos ese apoyo que recibimos y a la vez aprendemos y nos retroalimentamos”, explicó Cordero.
Fernando Guerrero

