Una nueva Marcha del Silencio tuvo lugar en la capital del país el pasado domingo. El Interior también se concentró y realizó distintas actividades en el marco del 20 de mayo.
“Como todos los años, decimos: ‘Ojalá que esta sea la última’. Pero hasta que no aparezca el último compañero desaparecido, seguiremos marchando cada 20 de mayo”, comentaba a HOY CANELONES Waldemar Tarocco, referente de Crysol-Asociación de ex presos políticos del Uruguay- y uno de los coordinadores de la 23° Marcha del Silencio, un día antes de esa movilización.
Adelantaba, además, que el silencio de la marcha diría más que muchas palabras y recordaba que hasta el momento se han encontrado solo cinco de los casi 200 detenidos desaparecidos durante la dictadura cívico-militar uruguaya: “Cuatro por excavaciones y un quinto gracias a que un médico forense se le ocurrió guardar un cráneo hasta que pasara la dictadura para analizarlo”.
La comunión de miles de personas a través del silencio volvió a imponerse el pasado domingo en la avenida principal de Montevideo. Imitó otra vez a las pocas palabras que vinieron desde el Estado y la escasez de mea culpa de todos los gobernantes que pasaron por él. La vistosa pancarta con la foto de los cinco presidentes que pasaron desde el retorno de la democracia, acompañada por las palabras ‘Los responsables de la impunidad’, volvió a levantarse este año durante la movilización.
Los reclamos también iban para el Poder Judicial: “Una Suprema Corte de Justicia que va a contrapelo de los derechos humanos, que manda a asesinos, violadores y torturadores a sus casas. El tiempo pasa, se siguen muriendo las víctimas y los victimarios pero la Justicia no avanza”, subrayó Tarocco. “Hay alrededor de 30 pedidos de procesamiento sin respuesta. La fiscal Ana Tellechea hizo un montón de pedidos, ya se jubiló y todavía no se ha tomado resolución de esos casos”, ilustró.

Amplificada
Durante el pasado fin de semana, la reivindicación no se dio solo en Montevideo. Ocurrieron, también, concentraciones y actividades en el interior del país que recordaron el 20 de mayo de 1976, día que fueron hallados los cuerpos de Héctor Gutiérrez Ruiz (Partido Nacional) y Rafael Michelini (Frente Amplio). La charla que Tarocco tuvo con este medio fue en el marco de la señalización del sitio de memoria Los Vagones, en la ciudad de Canelones, que fue un centro clandestino de detención y tortura.
Los Vagones es el primer ex centro clandestino de tortura que se convierte en un sitio de memoria. “(La señalización) es importante para que se sepa lo que pasó en este país y lo que fue el terrorismo de Estado; donde se violó, mató, desapareció gente y se robaron niños”, indicó el referente de Crysol.

Infierno grande
Luego de la señalización de Los Vagones, cientos de vecinos de Canelones y de otras partes del país se trasladaron hacia el Museo Arqueológico ‘Prof. Antonio Taddei’, de la capital canaria, y presenciaron un discurso emotivo de ex presos políticos que sufrieron la detención y tortura en primera persona (la cobertura de ese evento aparecerá en la edición de HOY CANELONES del próximo jueves). Entre el público se encontraba Miguel Millán, ex preso político que había venido desde Soriano en representación del proyecto Memoria, Justica e Impunidad. Millán no habló en el acto pero sí se animó a intercambiar unas palabras con nosotros.
Millán recordó algunas situaciones del interior del país que dificultan aún más la escarificación de los crímenes cometidos durante el régimen militar “En esa época, en los pueblos chicos convivías con el torturador, era tu vecino y tus hijos jugaban con los hijos de él. Esas relaciones sociales siguieron sucediendo y enlenteciendo el proceso de investigación. Nadie se quiere pelear con su vecino”, sostuvo Millán. “Ricardo Blanco, uno de los cuatro desaparecidos que se han encontrado sus restos, era oriundo de Mercedes. Las hijas de Blanco, que de hecho son mis primas, crecieron con los rumores del pueblo. Les decían que su padre se había ido a vivir a Nueva York y que había formado otra familia. Esas historias todavía viven adentro de los pueblos”, agregó.
Omisión
Más allá de las particularidades del interior, para Tarocco, las pocas palabras se dan en todo el país y es la Justicia la que impide el avance de la investigación. El silencio de la movilización del domingo amplificó y volvió a hacer visible esas ausencias. “Seguimos marchando, y con la misma consigna del año pasado: ‘Impunidad, responsabilidad del estado ayer y hoy’. Porque desde el año pasado hasta hoy no se avanzó nada en estos temas”, recordó Waldemar Tarocco, referente de Crysol.
Fernando Guerrero

