INJU detecta y reconoce carencia de capacitación en jóvenes para ingresar al mercado laboral

Curriculum que no califica

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Matías Rodríguez, director del INJU (Instituto Nacional de la Juventud) dijo que la no culminación de los ciclos educativos de los jóvenes en nuestro país constituye un desafío.

Más allá de esta preocupación en sí, la tendencia de los jóvenes que no estudian ni trabajan ha venido bajando, según se informó desde el INJU. En 2002 había 23% de jóvenes en esta situación y hoy no llega al 18%, cifra que se divide en tres grupos: uno que busca trabajo pero no lo encuentra, otro que desarrolla tareas no remuneradas dentro del hogar (es el caso de mujeres jóvenes provenientes de los hogares más pobres que desarrollan tareas de cuidado de personas dependientes, hijos, hermanos o ancianos) y, finalmente, el tercer grupo es el que no estudia ni trabaja y que no están incluidos en las dos anteriores escalas.
Por un tema de calificaciones, muchos muchachos y muchachas no pueden obtener una oportunidad laboral, lo que no quiere decir, según Rodríguez, “que haya jóvenes que no quieran nada por la vida”.

Hay pero falta mejorar

En cuanto al tema de las oportunidades para los jóvenes, Rodríguez afirma que el Gobierno ha sido generador de alternativas y beneficios para los jóvenes. El país ha logrado también índices de empleabilidad muy importantes, con políticas de inclusión laboral que han facilitado las posibilitad a personas que no cuenta con cierta escolaridad. “Esto benefició a hombres y mujeres, pero además a jóvenes”, explicó Rodríguez.
Pero más allá de una buena coyuntura del empleo en Uruguay, “sigue siendo alta la tasa de desocupación de los jóvenes”. Las razones se plantean por efectos que no son exclusivos de nuestro país, sino que tienen un signo más estructural e histórico. El mercado de trabajo requiere cada vez más exigencia en el aspecto decalificaciones.
Rodríguez expuso que si bien las generaciones más jóvenes son las que cuentan con más años de estudios, en comparación con las generaciones de nuestros padres y abuelos, sin embargo son los que tienen más dificultades para ingresar al mercado de trabajo.

“Una paradoja”

Desde el INJU y el Gobierno se reconoce que es necesario “seguir avanzando en término de calificaciones y capacitación en los jóvenes. Tenemos ahí un desafío que tiene que ver con la Educación, definitivamente, pero también hay una paradoja, ya que en nuestro país hay hoy muchos más adolescentes y jóvenes matriculados en la educación”.
El gran tema es la culminación de los ciclos educativos y la deserción de los jóvenes para que mejore las oportunidades de inserción laboral.

Juzgamiento y estigmatización

Para el jerarca, ciertos juzgamientos que desde la sociedadse dirigen a algún sector o grupo de jóvenes, “a veces existe un señalamiento determinadoy a veces es injusto”. Siendo más específico, se refirió a los adolescentes que son cuestionados y que se encuentran en situación de pobreza. “En ocasiones, lamentablemente el estigma hacia esto jóvenes es por el barrio en el que viven, o condiciones y trayectorias de vida vinculados a determinados hábitos. Los cuestionamientos se han por cuestiones negativas y eso en definitiva es discriminación”, manifestó.
Rodríguez entiende que, a la hora de sancionar a quienes cometen delitos, en edades tempranas “naturalmente estoy convencido, como así lo establece nuestro marco legal, que los jóvenes tienen derechos, pero también obligaciones. Son sujeto de ser castigados y en nuestros país hay jóvenes y adolescentes que son privados de libertad o se les aplica medidas alternativas, algo que corresponde”. Rodríguez dijo que no comparte la sobreestimación o sobredimensión “sobre el lugar que tienen los jóvenes en la participación de estos hechos negativos”.

Baja de la imputabilidad

El director del INJU considera que “tiene que valer” la opinión de los jóvenes en el tema de la baja de la imputabilidad y si se realizara una encuestaa esta franja de edades “la opinión tiene que valer y mucho” ya que puede tener divergencias con algunos que estén de acuerdo con la penalización y otro no.
Personalmente, el director del INJU opinó que “tomar ese camino es una solución mentirosa, una solución simple para un problema complejo, que pretende ser pacificadora, pero que en realidad profundiza el problema”. Agregó que esta decisión “aumentaría las probabilidades o posibilidades y el tiempo de que una persona que cometió un delito por primera vez tenga contacto con personas con otras que han incurrido en ilícitos en mayor medida, creo que es una propuesta que profundiza el problema”. El efecto de la baja de imputabilidad, según prevé Rodríguez, podría agravar más la delincuencia.
La 5K
El día internacional de la Juventud fue celebrado el pasado 12 de agosto y fue un momento de “rendición de cuentas” para el Instituto Nacional de la Juventud sobre el cumplimiento del Plan Nacional de la Juventud que se ejecuta por parte de este organismo estatal.
En el marco del cierre del festejo en el mes próximo, el 14 de setiembre,el INJU tiene previsto realizar una carrera en todos los departamentos del país: la 5k. “Ser joven no es delito”, es, según Rodríguez, una excusa para celebrar y reconocer a los jóvenes.
Rodríguez marcó como preocupaciones algunas valoraciones que hay hoy sobre los jóvenes. “Existe un fuerte señalamiento público hacia esta franja etaria. La gran mayoría de los jóvenes hacen cosas que tienen que ver con el desarrollo comunitario, personal y el del barrio donde viven, para a su vez con el país porque forman parte de actividades en ciencia, prácticas solidarias, se forman, trabajan y tienen familias”.
Para finalizar, Rodríguez señaló que “nos parece importante decir todo esto que realizan en sus vidas los jóvenes y, por esa razón, la 5k que tendrá lugar en Canelones, en Ciudad de la Costa, en un espacio para manifestarse”.

Eduardo Castro